¿Sabremos algún día la verdad de lo sucedido el 11-S?

CÁDIZDIRECTO/Jose Manuel García Bautista.- Fue uno de los hechos más escalofriantes que el ser humano del siglo XX (y XXI) ha tenido la oportunidad de presenciar en directo, a través de la televisión y que cambiaría el concepto de la libertad y la paz en el mundo.

En los Estados Unidos se mueve toda una teoría de la conspiración en torno al 11-S siendo el fiscal general, Eric Holder, sobre el que recae todas las acusaciones de estar ocultando datos que pondrían de manifiesto la íntima conexión entre la familia Bush,la familia real saudita y la organización del 11-S; al menos así lo señala el agente de inteligencia Tom Heneghan.

Bajo la presidencia de Barack Obama se firmó una orden ejecutiva en la que se autorizaba a Holder a dirigir el programa de escuchas de la NSA, otro hecho tan ilegal como amparado por el gobierno del “país de la libertad”.

Así, motivado por un segundo “rescate de la banca” que preparaba la Administración estadounidense, todo es susceptible de ser controlado.

Chris Christie, gobernador del estado de New Jersey, dijo tener pruebas de la relación de Arabia Saudita e Israel en los atentados del 11-S teniendo inmunidad si lo revela por parte de los militares: esto provocó una campaña mediática en su contra.

El último informe de Heneghan estaba cerrado por una enigmática frase: “los cajeros electrónicos de China, Singapur y Tailandia pronto sólo estarán basados en el dinar iraquí y la divisa tailandesa bath”.

¿Causalidad? Puede que todo lo sea pero cada vez se tiene más claro que hubo demasiado errores y permisividades en torno al 11-S, tantas que son sospechosas.
Rememorando el 11-S

Nuestra sociedad del siglo XXI vivió, en directo, uno de los peores sucesos de la Historia cuando se cometió un terrible atentado terrorista que Estados Unidos sobre diferentes símbolos del país de la “Libertad”. El 11 de septiembre de 2001 pasará por siempre a las fechas trágicas de los libros de Historia, una fecha que marcaría un antes y un después.

En la retina de muchos aun permanece como dos aviones impactaron contra la Torre Norte y Torre Sur del WTC -World Trade Center- o “Torres Gemelas” provocando su caída y la muerte de 3000 personas que se encontraban en su interior o como el Pentágono sufría las consecuencias de una misteriosa explosión que se dijo había sido provocada por el impacto contra la fachada de otro avión comercial.

El arma que usaron los terroristas para cometer semejante acción fue, precisamente, el de aviones comerciales, con sus pasajeros, que previamente se habían secuestrado y, cargados de combustible, dirigidos a los edificios sobre los que impactaron.

Mucho se habló tras el atentado de lo sucedido y del aviso que tenían los servicios secretos de Estados Unidos de un inminente atentado en Nueva York, pero hubo una permisividad o exceso de incredulidad al mismo, incluso cuando otros servicios secretos -como el Mossad– lo habían comunicado a las autoridades americanas.

La forma en la que se derrumbaron las torres ha sido motivo de polémica y comentarios conspiranoicos, incluso hay una corriente que afirma que el atentado fue permitido para justificar la invasión de Afganistán por parte de Estados Unidos así como intervenir en otras guerras donde poder controlar el oleoducto que atraviesa el país y tener una posición más cercana a China.

Pero hay más teorías de la conspiración con respecto al 11-S, por ejemplo se dijo que el plan original de los terroristas de Al-Qaeda era estrellar diez aviones en diferentes puntos de Estados Unidos, el atentado sobre el Pentágono, las Torres Gemelas o el fallido sobre el Capitolio sólo era el comienzo. Ciudades como Los Ángeles o Seattle eran objetivos igualmente pero la operación fue calificada de “compleja” por el ideólogo de los atentados: Osama Bin Laden.

Uno de los objetivos de aquellos atentados era la Casa Blanca, domicilio de la presidencia de los Estados Unidos en el mandato, que hubiera sido un golpe brutal en el orgullo patrio. Uno de los pilotos suicidas consideró demasiado pequeño el objetivo y se sustituyó por el Capitolio.

En la Torre 7 del WTC fueron numerosos los testigos que afirmaron haber escuchado previamente una serie de explosiones, esto hizo que junto con la caída antinatural de la misma se pensara que el edificio había sido demolido de forma controlada. En torno a todo ello expertos partidarios de la conspiración indicaron que la temperatura alcanzada por la estructura del edificio debido al impacto de los aviones nunca habría sido la precisa para fundir el acero y caer de esa forma. Igualmente se descubrieron los vestigios del “Termita TH3”en los restos del edificio, según se afirma. Este componente tiene la particularidad de fundir el acero y provocar una debilidad manifiesta en la estructura. El profesor que analizaba los restos fue cesado en la Universidad.

Es curioso por qué entre tanto caos y destrucción una persona encontró los pasaportes de los secuestradores y los llevó a la comisaría más cercana donde se procedió a remitir al FBI, ¿casualidad o parte de un montaje?

Uno de los hechos más sorprendentes que ocurrieron en torno al 11-S fue que las compañías aéreas involucradas en el ataque terrorista –American Airlines y United Airlines– registraron movimientos extraños en Bolsa, incluso dos meses antes se hace un seguro por valor de 3.500 millones de dólares al WTC en caso de atentado…

Otro punto de discordia es la experiencia de vuelo de los pilotos terroristas. Era con avionetas y simuladores pero no con aviones de esta envergadura. Se cree que los aparatos pudieron ser dirigidos por balizas a su objetivo.

Controvertido es el atentado en el Pentágono donde diferentes imágenes muestran como contra su fachada no impacto ningún avión y si lo que parece ser un misil tierra-aire, posiblemente de una batería de defensa antiaérea.

Son algunas de las incongruencias que han encontrado los partidarios de la “teoría de la conspiración” del 11-S, un atentado que horrorizó al mundo.

La ‘conspiración del 11-S’, 15 años de silencio

CÁDIZDIRECTO/Jose Manuel García Bautista.- Nuestra sociedad del siglo XXI vivió, en directo, uno de los peores sucesos de la Historia cuando se cometió un terrible atentado terrorista que Estados Unidos sobre diferentes símbolos del país de la “Libertad”. El 11 de septiembre de 2001 pasará por siempre a las fechas trágicas de los libros de Historia, una fecha que marcaría un antes y un después.

En la retina de muchos aun permanece como dos aviones impactaron contra la Torre Norte y Torre Sur del WTC -World Trade Center- o “Torres Gemelas” provocando su caída y la muerte de 3000 personas que se encontraban en su interior o como el Pentágono sufría las consecuencias de una misteriosa explosión que se dijo había sido provocada por el impacto contra la fachada de otro avión comercial.

El arma que usaron los terroristas para cometer semejante acción fue, precisamente, el de aviones comerciales, con sus pasajeros, que previamente se habían secuestrado y, cargados de combustible, dirigidos a los edificios sobre los que impactaron.

Mucho se habló tras el atentado de lo sucedido y del aviso que tenían los servicios secretos de Estados Unidos de un inminente atentado en Nueva York, pero hubo una permisividad o exceso de incredulidad al mismo, incluso cuando otros servicios secretos -como el Mossad– lo habían comunicado a las autoridades americanas.

La forma en la que se derrumbaron las torres ha sido motivo de polémica y comentarios conspiranoicos, incluso hay una corriente que afirma que el atentado fue permitido para justificar la invasión de Afganistán por parte de Estados Unidos así como intervenir en otras guerras donde poder controlar el oleoducto que atraviesa el país y tener una posición más cercana a China.

Pero hay más teorías de la conspiración con respecto al 11-S, por ejemplo se dijo que el plan original de los terroristas de Al-Qaeda era estrellar diez aviones en diferentes puntos de Estados Unidos, el atentado sobre el Pentágono, las Torres Gemelas o el fallido sobre el Capitolio sólo era el comienzo. Ciudades como Los Ángeles o Seattle eran objetivos igualmente pero la operación fue calificada de “compleja” por el ideólogo de los atentados: Osama Bin Laden.

Uno de los objetivos de aquellos atentados era la Casa Blanca, domicilio de la presidencia de los Estados Unidos en el mandato, que hubiera sido un golpe brutal en el orgullo patrio. Uno de los pilotos suicidas consideró demasiado pequeño el objetivo y se sustituyó por el Capitolio.

En la Torre 7 del WTC fueron numerosos los testigos que afirmaron haber escuchado previamente una serie de explosiones, esto hizo que junto con la caída antinatural de la misma se pensara que el edificio había sido demolido de forma controlada. En torno a todo ello expertos partidarios de la conspiración indicaron que la temperatura alcanzada por la estructura del edificio debido al impacto de los aviones nunca habría sido la precisa para fundir el acero y caer de esa forma. Igualmente se descubrieron los vestigios del “Termita TH3” en los restos del edificio, según se afirma. Este componente tiene la particularidad de fundir el acero y provocar una debilidad manifiesta en la estructura. El profesor que analizaba los restos fue cesado en la Universidad.

Es curioso por qué entre tanto caos y destrucción una persona encontró los pasaportes de los secuestradores y los llevó a la comisaría más cercana donde se procedió a remitir al FBI, ¿casualidad o parte de un montaje?

Uno de los hechos más sorprendentes que ocurrieron en torno al 11-S fue que las compañías aéreas involucradas en el ataque terrorista –American Airlines y United Airlines– registraron movimientos extraños en Bolsa, incluso dos meses antes se hace un seguro por valor de 3.500 millones de dólares al WTC en caso de atentado…

Otro punto de discordia es la experiencia de vuelo de los pilotos terroristas. Era con avionetas y simuladores pero no con aviones de esta envergadura. Se cree que los aparatos pudieron ser dirigidos por balizas a su objetivo.

Controvertido es el atentado en el Pentágono donde diferentes imágenes muestran como contra su fachada no impacto ningún avión y si lo que parece ser un misil tierra-aire, posiblemente de una batería de defensa antiaérea.

Son algunas de las incongruencias que han encontrado los partidarios de la “teoría de la conspiración” del 11-S, un atentado que horrorizó al mundo.