Rafael Contreras pulsa el botón del inicio de la cotización. Foto: Cádiz CF.
Nomadar parece haber descubierto ahora, con cierto retraso, que su CEO, Rafael Contreras, también es vicepresidente del Cádiz CF. Foto: Cádiz CF.

A Nomadar se le enciende la bombilla dos años después: admite conflicto de interés por ser Contreras su CEO y vicepresidente del Cádiz CF

La filial reconoce ahora ante la SEC, según publica OK Diario, que su CEO es vicepresidente del club y que pueden existir esos conflictos de intereses

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“¡Qué escándalo… aquí se juega!”. La gente más cinéfila recordará esa mítica escena de Casablanca. En ella, el capitán Renault finge sorpresa antes de cerrar el local de Rick porque se juega en el interior , mientras él cobraba su  parte por mirar para otro lado. Pues hoy, ese momentazo del cine, es un reflejo casi perfecto de la última noticia en torno a Nomadar.

Porque sí, ahora, más de un año después de su puesta en marcha (el club lo anunció el 11 de febrero de 2025) y cinco meses después de comenzar a cotizar en el Nasdaq, la compañía tecnológica filial del Cádiz CF ha descubierto como por parte de magia algo inesperado: que puede haber un conflicto de intereses en su estructura. Nada menos.

El motivo, según reconoce negro sobre blanco en su informe anual remitido a la SEC y recogido por OK Diario, es que su consejero delegado, Rafael Contreras, es al mismo tiempo vicepresidente del Cádiz CF. Y que, además, ambas entidades mantienen relaciones económicas entre sí. La verdad es que parece difícil haberse percatado de eso. Aunque sea con retraso.

Contreras es vicepresidente del Cádiz CF desde el 29 de marzo de 2021 (al menos en esa fecha anunció el club su desembarco en la entidad) y Nomadar echó a andar en en el verano de 2024 (y luego llegó el ya citado anuncio del 11 de febrero de 2025). Ahora, 8 de abril de 2026, sale esta información de este descubrimiento y el posible conflicto de intereses.

El conflicto… que siempre estuvo ahí

El propio documento admite la existencia de “conflictos de interés reales y aparentes” derivados de esta estructura. Es decir, la compañía reconoce ahora como riesgo lo que ha sido, desde su origen, uno de los pilares de su funcionamiento.

Porque Nomadar no es una empresa cualquiera que, de forma sobrevenida, se cruza con el Cádiz CF. Es, precisamente, un proyecto nacido y desarrollado en el entorno del club, con una red de relaciones societarias y operativas estrechamente ligadas a él.

La escena recuerda inevitablemente a Casablanca. Solo que aquí no se descubre nada nuevo. Lo verdaderamente llamativo no es el supuesto hallazgo, sino el momento en que se decide ponerlo por escrito.

Más de un año después de que el Cádiz CF presentara Nomadar como su gran apuesta tecnológica, la compañía reconoce ahora ante la SEC estadounidense que existen “conflictos de interés reales o aparentes” con el club y con su propio consejero delegado, Rafael Contreras.

Ha tenido que pasar más de un año desde aquella presentación del 11 de febrero de 2025, con discurso de modernidad, Nasdaq en el horizonte, inteligencia artificial, business intelligence y promesas de transformación, para que a Nomadar se le encienda por fin la bombilla. Y lo hace, además, en uno de los momentos más delicados que atraviesa el Cádiz CF, con el equipo hundido en una crisis deportiva de primer nivel, a las puertas de un tramo decisivo por la permanencia y con el entorno cada vez más agitado entre protestas, contestación social y creciente ruido institucional.

Según publica OK Diario, el informe anual remitido por Nomadar al regulador estadounidense recoge negro sobre blanco que la doble condición de Rafael Contreras como CEO de la compañía y vicepresidente del Cádiz CF puede generar conflictos en la toma de decisiones.

Es decir, que la empresa admite ahora oficialmente que su máximo ejecutivo ocupa a la vez un cargo de poder en el club que vertebra buena parte de su estructura societaria, económica y operativa.

La gran novedad, en realidad, no es el conflicto. Eso ya estaba ahí desde el primer día. Lo novedoso es que ahora ya no se presenta como una lectura crítica externa, una sospecha o una interpretación malintencionada, sino como un riesgo reconocido en un documento oficial.

La omnipresencia de Contreras

Tal y como recoge ese artículo de OK Diario, la estructura tampoco ha cambiado demasiado respecto a lo que ya se intuía desde la creación del proyecto. Sport City Cádiz controla cerca del 90% del poder de voto de Nomadar, el propio Cádiz CF figura también como accionista directo y existen acciones con derechos privilegiados que refuerzan todavía más la concentración del control. Dicho de otra manera: la estructura que hoy se admite como potencial fuente de conflicto es exactamente la misma con la que nació el proyecto.

Y no solo eso. El documento también detalla operaciones cruzadas dentro del mismo perímetro empresarial: préstamos entre sociedades del entorno, emisión de acciones a favor del club, prestación de servicios deportivos y contratos de arrendamiento internos. Un círculo prácticamente cerrado en el que el club, sus sociedades vinculadas y los dirigentes que orbitan alrededor del proyecto aparecen en varios lados de la mesa al mismo tiempo.

Por eso llama tanto la atención el timing. Nomadar nace en febrero de 2025. Se presenta como una gran vía de diversificación para el Cádiz CF. Se proyecta hacia el Nasdaq. Se arma un relato de innovación, crecimiento y futuro. Se integra dentro del ecosistema Sportech.

Se convierte en una de las grandes banderas del discurso de Rafael Contreras. Y más de un año después, cuando el club atraviesa una situación deportiva angustiosa y la gestión está más discutida que nunca, la compañía reconoce que quizá, solo quizá, ahí había un posible conflicto de interés.

La secuencia tiene su miga. Primero se construye todo el andamiaje. Después se presenta como una gran oportunidad de modernización para un club que, según se decía, necesitaba abrir nuevas vías de ingresos para no depender solo de la televisión o de los abonados.

Más tarde llega la salida a bolsa, la narrativa americana, el sueño del Nasdaq, el estadio con nombre comercial y la promesa de un Cádiz más fuerte gracias a la tecnología aunque su precio caiga en picado. Y al final, cuando toca rendir cuentas en serio ante el regulador estadounidense, aparece el aviso: ojo, que aquí puede haber conflictos.

La paradoja es potente. Durante meses, todo lo que rodeaba a Nomadar se vendió como una fortaleza: integración con el club, sinergias, estructura compartida, crecimiento conjunto. Hoy, esa misma arquitectura aparece descrita como un posible problema de gobernanza. No porque haya cambiado nada. Simplemente porque alguien ha tenido que reconocerlo en un informe oficial.

Y ese matiz no es menor en el momento actual del Cádiz CF. Porque la cuestión ya no es solo deportiva, aunque lo deportivo apriete y mucho. También está en juego el modelo de club, la concentración de poder, la red de sociedades vinculadas y la forma en la que se ha ido construyendo todo el ecosistema alrededor de Rafael Contreras mientras el equipo, en el césped, se acerca peligrosamente al abismo.

Nomadar nació como promesa de futuro. Hoy, según publica OK Diario, reconoce riesgos de presente que muchos ya daban por descontados desde el principio. Y ahí está el detalle más revelador de todos: no se ha descubierto nada nuevo, simplemente se ha certificado lo evidente.

Primero se levantó el relato. Luego vino la realidad. Y entonces sí, con más de un año de retraso, a Nomadar,o alguien de Nomadar, se le encendió la bombilla. Lo dicho: “¡Qué escándalo… aquí está Contreras!”.