Administraciones fetiches, colas de última hora, el '01910' y sus manías: así se espera al Gordo en Cádiz
La suerte va por barrios, pero en Cádiz tiene nombre, barrio y cábala. O manías. Hasta el Cádiz CF tiene la suya para este sorteo
La suerte va por barrios, pero en Cádiz tiene nombre, barrio y cábala. O manías. Y ya está a la vuelta de la esquina el sorteo más esperado y mediático del año y toda ación que nos sirva para estar más cerca de la suerte, se hace.
Este fin de semana, el centro vibra entre villancicos, actos de navidad, décimos doblados en carteras y una pregunta recurrente: “¿Dónde lo compro el día antes, díos mío de mi alma?”. La ciudad revive, como cada diciembre, su propio ritual colectivo: colas, supersticiones y administraciones convertidas en templos civiles.
Porque aquí, como en pocos sitios, la suerte tiene geografía y hasta personalidad. Son casi 3.000 años de historia, difícil que cambie ahora. En la calle José del Toro, la administración de El Gato Negro está en el punto de mira de mucha gente que juega casi exclusivamente en la Lotería de Navidad.
Tras repartir el Gordo en 2023 y un cuarto y un quinto premio el año pasado, su mostrador se ha convertido en imán de la ilusión lotera. “Donde tocó, repite”, es casi un mantra.
Unos metros más allá, en Callejones de Cardoso, el ambiente es el mismo pero con acento de mercado. En la administración El Pelotazo, los clientes entran y salen entre puestos de frutas y tiendas de ultramarinos. “Voy a por las papas y un décimo, que nunca se sabe”, comenta un vecino.
Es La Viña, al fin y al cabo. Cádiz mantiene intacta esa relación emocional con la suerte, donde comprar un boleto forma parte del rito del sábado.
Colas este sábado en la Administración El Pelotazo, en Callejones de Cardoso, entre el mercado y el bullicio del sábado, otra de las administraciones más animadas. Foto: José Luis Porquicho Prada.
El corazón del sorteo sigue latiendo también en La Viña, aunque allí la suerte cambió de forma. La antigua administración de la Plaza de Jesús Nazareno (aunque geograficamente no sea La Viña), que en 2014 repartió un segundo premio íntegro (el 92845), es hoy una barraca de productos iberoamericanos. Una definición, la de barraca de productos sudamericanos, que define a la perfección la globalización y el mestizaje de estos tiempos: una expresión que solo se usa en Cádiz para definir un tipo de negocio que lo hacia con productos que no son gaditanos.
Donde antes se vendían décimos e ilusión, ahora se gestionan envíos, recargas móviles y transferencias y se pueden comprar productos del otro lado del charco. Que llegan de las Antillas, que decía la copla. También, muy gaditano. Una metáfora perfecta del Cádiz contemporáneo: global y nostálgico a la vez.
Nuevos negocios en la antigua antigua Administración de Lotería de la Plaza Jesús Nazareno de Cádiz. Foto: José Luis Porquicho Prada.
Más allá del presente, Cádiz conserva una herencia única: el primer Gordo de la historia nació aquí. De hecho, es que la Lotería de Navidad nació aquí. Ya se sabe, pero el choubinismo del patriota gaditano casi obliga a recordarlo cada año por estas fechas.
Fue el 18 de diciembre de 1812, en plena Guerra de la Independencia, cuando las bombas de Napoleón caían sobre la ciudad. El número 03604 fue el primer premio de la recién creada Lotería Moderna, un sorteo que entonces solo se jugaba en Cádiz porque, literalmente, España entera cabía dentro de sus murallas. Cádiz era España mucho antes de que Isabel Díaz Ayuso dijera una miscelania parecida.
Y si de manías se habla, la ciudad también tiene sus cabalas numéricas. Y bien que hace. Las terminaciones en 5 son las más buscadas cada año (no se sabe si por la rima asonante que tanto se gasta en la ciudad), aunque el 8 es el reintegro que más veces ha salido en la historia del sorteo: 25 veces en total.
Pero la cábala no es solo de la gente de a pie. El número 01910, el del Cádiz CF, se ha convertido su número de los últimos años. Y es que el club amarillo, oficialmente, se fundó un 10 septiembre de 1910 El club ha prometido, de nuevo, que si ese número resulta agraciado con el Gordo, las personas abonadas de la entidad tendrán gratis el carné de la temporada 2026/27.
El '01910'. El número del Cádiz, su año de creación. Abonos gratis para sus fieles si toca. Foto: Cádiz CF.
La geografía de la suerte en Cádiz no se entiende sin sus contrastes. Mientras en la Avenida del Puerto, la administración La Bruja del Lucero se ha convertido en el amuleto de los cruceristas tras repartir el Gordo en 2018, a pocos metros, en la Plaza de San Juan de Dios, la historia se escribe con ceros.
En Loterías Arias, una de las casas más antiguas de la ciudad (1935), el 00000 no es un número, es una herencia. Generaciones de gaditanos se mantienen fieles a este número 'imposible' que se agota cada año, demostrando que en Cádiz la lotería es, ante todo, una cuestión de tradición familiar.
Y entre supersticiones y matemáticas, Cádiz también saca su propio cálculo. Con 100.000 números en el bombo, la probabilidad de que el Gordo caiga íntegro en una administración gaditana es de 1 entre 100.000. Pero los números están tan repartidos que las opciones de “rascar algo” aumentan.
De hecho, hasta el año 2019, conseguir una entrada para la Final del COAC era aún más difícil: se sorteaban unas 800 localidades entre más de 41.000 solicitudes. Una probabilidad del 1,95%. En otras palabras, era más fácil entrar en el Falla que llevarse un premio en la Lotería de Navidad (que estadísticamente ronda el 5 por ciento entre pedrea y principales). En Cádiz, sabemos de qué va eso de confiar en la suerte.
'El gato negro' se ha convertido en un lugar de celebración los 22 de diciembre. Foto: Eulogio García.
Mientras tanto, el reloj se acerca al cierre de ventas de este domingo 21 a las 22:00. A esa hora, hay partido del Cádiz CF, por cierto. Igual se compran los últimos décimos antes de ir al Estadio (a secas). Porque aquí, más que en ninguna otra parte, la suerte no se compra. Se comparte.