Calzada romana de Ubrique y Benaocaz.

Alarma en Ubrique por los daños en su calzada romana tras semanas de lluvias históricas

Las lluvias dañan una calzada romana clave entre Benaocaz y Ubrique y activan un amplio dispositivo de emergencia en la sierra de Cádiz

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Las precipitaciones acumuladas desde finales de enero han provocado desperfectos en uno de los trazados históricos más valiosos de la comarca, mientras el Ayuntamiento de Ubrique mantiene el nivel 1 de emergencia y refuerza los trabajos de seguridad en calles, infraestructuras y entorno forestal.

Las intensas lluvias registradas en las últimas semanas en la sierra de Cádiz han vuelto a situar la fragilidad del patrimonio histórico frente a los episodios meteorológicos extremos tras confirmarse daños relevantes en la calzada romana que discurre entre Benaocaz y Ubrique.

Se trata de un trazado de alto valor arqueológico y paisajístico que forma parte del legado viario de época imperial en la Serranía.

El agua, canalizada de forma natural por algunos tramos del camino, ha provocado socavones, arrastres de material y el deterioro progresivo de los cantos originales, debilitando una infraestructura milenaria que soporta un uso recreativo constante por senderistas y visitantes.

El Ayuntamiento de Ubrique ha confirmado que se ha dado aviso a los bomberos para que supervisen el estado real de la calzada, con el objetivo de descartar riesgos inmediatos para las personas y evaluar la necesidad de actuaciones de urgencia.

Fuentes municipales señalan que el firme presenta puntos inestables, especialmente en las zonas donde el agua ha discurrido en superficie, aprovechando la pendiente natural del terreno para abrir pequeñas zanjas que, de no intervenirse, podrían ampliarse con nuevos episodios de lluvia.

La situación meteorológica ha obligado además al municipio a mantener este martes el nivel uno de emergencia local, una medida preventiva que se prolonga desde finales de enero por la acumulación de incidencias.

Según datos facilitados por el propio consistorio, desde el pasado veintidós de enero se han registrado mil seis litros de lluvia por metro cuadrado, una cifra muy por encima de la media habitual para este periodo del año.

La presión del agua en Ubrique

Paralelamente la empresa municipal Aguas de Ubrique ha finalizado los trabajos de construcción de una nueva canalización destinada a aliviar la presión del agua que discurre por los colectores de Ubrique Alto, una de las zonas más afectadas por la escorrentía superficial.

La actuación se encuentra ahora pendiente del fraguado del hormigón para poder introducir el caudal de forma controlada, una operación que, según el calendario previsto, se llevará a cabo a primera hora del jueves.

La Junta Local de Seguridad ha informado asimismo de que continuarán los trabajos de emergencia para facilitar el acceso a las viviendas y el tránsito seguro de los vecinos en aquellas calles donde el agua sigue circulando en superficie.

En este dispositivo participan efectivos municipales, servicios de emergencia y brigadas especializadas, con el apoyo de la empresa pública Tragsa y del dispositivo autonómico Infoca.

A estas actuaciones se suman trabajos forestales para asegurar el arbolado que presenta riesgo de caída, una intervención necesaria tras varios episodios de viento y saturación del suelo que han debilitado las raíces en diferentes puntos del casco urbano y de su entorno inmediato.

La preocupación municipal se extiende también a las infraestructuras viarias del entorno, después de que un denominado río atmosférico provocara el desprendimiento del extremo final del túnel de Valdeinfierno en la A trescientos ochenta y uno, a la altura de Los Barrios, un incidente que evidencia la magnitud del temporal que afecta a buena parte de la provincia.

Expertos en conservación del patrimonio recuerdan que las calzadas romanas no fueron diseñadas para soportar escorrentías intensas y continuadas, por lo que reclaman planes específicos de drenaje, mantenimiento periódico y control de usos para garantizar su preservación.

En el caso de Ubrique, la evaluación técnica que ahora se realice será determinante para fijar el alcance de las reparaciones y evitar que un episodio similar vuelva a poner en peligro un tramo histórico que forma parte de la identidad cultural y turística de la comarca, especialmente en un contexto de cambio climático que apunta a lluvias cada vez más intensas y concentradas en cortos periodos de tiempo extremo recurrente.

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