'Alzacola, el canto de la viña', la muestra que anticipa la Feria AVINSAL en Chiclana
El canto del alzacola: arte, naturaleza y vino se dan cita en Chiclana como preludio de la Feria AVINSAL
Chiclana hace un merecido homenaje a la biodiversidad local con la exposición "Alzacola, el canto de la viña", inaugurada en el Centro de Interpretación del Vino y la Sal, que se espera que sea muy visitada.
La muestra, compuesta por quince obras del fotógrafo y ambientólogo Pablo Barrena, abre un ciclo cultural que servirá de antesala a la primera edición de la Feria AVINSAL (Aves, Vino y Sal), que se celebrará desde los días 20 al 22 de marzo.
Esta iniciativa, impulsada por el Ayuntamiento de Chiclana, busca poner en valor el rico patrimonio ambiental, gastronómico y cultural del municipio gaditano.
La inauguración contó con la presencia de la primera teniente de alcalde, Ana González, y de la delegada de Fomento Económico y Turismo Sostenible, Manuela Pérez, quienes destacaron la singularidad de esta propuesta que une arte y sostenibilidad.
Ana González subrayó el valor de las imágenes captadas por Barrena, al respecto dijo que “cada fotografía refleja la belleza y la diversidad de la fauna de Chiclana, especialmente su ornitología, que a menudo pasa desapercibida para quienes viven aquí”.
Igualmente quiso agradecer la colaboración de Bodegas Manuel Aragón, creadora del vino "Alzacola", que ha querido sumarse a la celebración de esta simbiosis entre aves y viñedos.
La exposición, abierta al público hasta el día 22 de marzo, es más que una muestra artística: se erige como una metáfora visual del equilibrio entre tradición y sostenibilidad.
En palabras de Barrena, “el alzacola es un ave discreta, de tonos marrones, pero encierra una riqueza simbólica inmensa. Es parte del alma de nuestros viñedos y representa la armonía entre la viticultura y el entorno natural”.
Licenciado en Ciencias Ambientales por la Universidad de Cádiz, el fotógrafo ha logrado unir en su obra la precisión científica y la emoción estética.
Usando su lente, el Alzacola rojizo (Cercotrichas galactotes) se convierte en narrador silencioso de un paisaje que combina historia, trabajo agrícola y biodiversidad.
Sus imágenes no solo documentan, sino que transmiten una profunda reflexión sobre la relación entre los seres humanos y la naturaleza.
El alzacola en Chiclana
El alzacola, también conocido como marirrubia, es una especie emblemática del suroeste ibérico, muy vinculada a los terrenos vitivinícolas.
Su presencia es indicadora de un ecosistema saludable, ya que contribuye al control de insectos y no daña la vid, lo que lo convierte en un aliado natural del agricultor.
En este sentido, Encarna Quevedo, representante de Bodegas Manuel Aragón, explicó que “el vino Alzacola rinde homenaje a este pequeño pájaro que, sin hacer ruido, forma parte de nuestra identidad”.
La Feria AVINSAL se perfila como un evento de referencia para la promoción del turismo ornitológico, enológico y gastronómico en la Bahía de Cádiz.
Con más de 40 actividades previstas, incluirá rutas guiadas, catas, talleres educativos y ponencias dedicadas a la conservación de los ecosistemas costeros.
Para Ana González, “esta feria es una oportunidad para mostrar al mundo cómo Chiclana puede liderar un modelo de desarrollo sostenible que une la naturaleza, el arte y la economía local”.
Así, ‘Alzacola, el canto de la viña’ no solo inaugura un espacio expositivo, sino que abre un diálogo entre la comunidad y su entorno.
En cada imagen, Barrena invita a detener la mirada y escuchar el silencio de los campos, donde el canto del alzacola resuena como un recordatorio de la delicada relación entre el ser humano y la tierra que lo sustenta.