Antonio Martínez Ares regresa a lo añejo con 'Los Humanos'

La comparsa cerró las preliminares con una gran actuación

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Antonio Martínez Ares regresa tras un año de ausencia. La comparsa Los Humanos, su propuesta para para el Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas (COAC), se presenta como una reflexión profunda y necesaria sobre la condición humana en tiempos en los que el concepto de humanidad parece estar carente de sentido.

Fiel a su estilo, Ares vuelve a utilizar su obra como espejo crítico, pero también como refugio, donde sus coplas se convierten en conciencia colectiva.

El regreso de la comparsa es uno de los grandes alicientes del presente concurso. Los aficionados esperaban con ansias la vuelta del niño de Santa María. “Es un día bonito, duro, hay muchísimas ganas de llegar ya, lo habitual en el primer día”, comentaba Ares.

La comparsa debió haber actuado el pasado lunes 19 de enero, pero las fechas se modificaron tras el accidente de Adamuz. “Fue y es una tragedia; la decisión fue acertada, se lo debemos a la cantera. Si no llega a ser por ellos, no podríamos habernos colocado otro día”. Antonio recalcó en varias ocasiones el buen hacer en la cantera, afirmando que habían salvado el concurso gracias a la decisión de ceder al cambio de fechas.

La idea de Los Humanos es una propuesta que lleva rondando varios años por la cabeza de Antonio. Los Humanos reflejan a un señor mayor con cordura, pero que otras veces pierde la memoria y busca la humanidad en el mundo”; “estamos viviendo situaciones muy difíciles, este anciano se pregunta muchas cosas y busca respuestas en un mundo completamente inhumano”, explicaba Antonio Martínez Ares.

Tras subir el telón, la expectación del público era máxima. Desde la presentación, la comparsa sitúa al espectador frente a una humanidad que ha perdido el rumbo, dominada por la tecnología, la deshumanización y la falta de empatía.

Sin embargo, lejos del derrotismo, la obra propone una mirada esperanzadora, recordando que aún queda bondad en los gestos pequeños y en la memoria compartida. Vimos a un Martínez Ares más tierno que combativo en su mensaje, buscando la reflexión de jóvenes y adultos ante un mundo que parece haber perdido la memoria.

Musicalmente, Martínez Ares vuelve a demostrar su sello inconfundible. Una comparsa que suena al Antonio más añejo. Un tipo cargado de detalles, reflejando a ese anciano que acumula infinidad de vivencias y que observa cómo el mundo retrocede en lugar de avanzar. El tipo, cuidado hasta el último detalle, refuerza el concepto escénico.

Los Humanos se mete de lleno en la pelea por el primer premio de la modalidad. El concurso apunta a que viviremos una bonita pelea junto a Jesús Bienvenido. Antonio Martínez Ares firma así una obra que recuerda que, en medio del caos político que vivimos a nivel nacional e internacional, el Carnaval siempre seguirá vivo para denunciar las injusticias sociales.