Archivada la sanción de 30.000 euros a la Hermandad del Resucitado de Sanlúcar
La Hermandad del Resucitado de Sanlúcar logra que se archive la multa de 30.001 euros por el Rosario de la Paz
La Hermandad del Resucitado de Sanlúcar de Barrameda ha logrado el archivo definitivo de la sanción de 30.001 euros que le había sido impuesta tras la celebración del Rosario de María Santísima de la Paz el pasado mes de diciembre.
La resolución pone fin a uno de los asuntos más controvertidos vividos en el ámbito cofrade sanluqueño en los últimos meses y supone un importante respaldo para la corporación religiosa después de que el organismo competente haya estimado favorablemente las alegaciones presentadas por su defensa jurídica.
La Hermandad confirma el cierre del expediente sancionador
La noticia fue comunicada oficialmente por la propia hermandad tras la celebración de su Función Principal de Instituto, mediante un escrito en el que trasladó a hermanos y fieles la decisión adoptada por la administración responsable del expediente.
Según explicó la corporación, las alegaciones fueron presentadas dentro del plazo legal establecido y elaboradas por el equipo jurídico que ha representado a la entidad durante todo el procedimiento.
Tras analizar la documentación aportada, el organismo competente ha decidido estimar dichos argumentos, dejando sin efecto la multa económica que ascendía a 30.001 euros y procediendo al archivo del expediente abierto meses atrás.
La hermandad considera que esta resolución acredita que su actuación se desarrolló conforme a derecho y dentro de los parámetros de responsabilidad exigibles para una entidad de estas características.
En el comunicado difundido públicamente, la Junta de Gobierno expresó su satisfacción por el desenlace del proceso, destacando que la resolución supone un reconocimiento a su voluntad de actuar siempre desde el respeto institucional, la responsabilidad organizativa y el cumplimiento de la normativa vigente.
Asimismo, la corporación quiso agradecer expresamente la labor desarrollada por su equipo jurídico durante la tramitación del procedimiento, subrayando la importancia de su trabajo técnico y estratégico para lograr un resultado favorable en un asunto que había generado notable preocupación en el seno de la hermandad.
El conflicto contó con el apoyo del mundo cofrade sanluqueño
Más allá de la cuestión estrictamente administrativa, la Hermandad del Resucitado también aprovechó el comunicado para mostrar públicamente su agradecimiento a las distintas entidades e instituciones que han respaldado a la corporación durante el proceso.
Entre ellas citó de manera expresa a las hermandades de penitencia y gloria de Sanlúcar, al Consejo Local de Hermandades y Cofradías y a la Diócesis de Asidonia-Jerez.
Desde la corporación se ha querido poner en valor la unión mostrada por el conjunto del ámbito cofrade local en uno de los episodios más delicados de los últimos tiempos, resaltando el respaldo recibido tanto a nivel institucional como humano durante el desarrollo del conflicto.
El caso había despertado una gran expectación dentro de la ciudad debido a la elevada cuantía de la sanción y a la repercusión que podía tener para el futuro de los actos externos organizados por las hermandades locales.
El expediente había sido interpretado por numerosos sectores como un precedente de enorme relevancia para el desarrollo de cultos y procesiones en Sanlúcar.
Una crisis marcada por la falta de agentes de Policía Local de Sanlúcar
El archivo de esta sanción se enmarca además en un contexto especialmente complejo para la vida pública y religiosa de Sanlúcar de Barrameda, donde durante los últimos meses se ha vivido una intensa confrontación entre el Ayuntamiento y los representantes sindicales de la Policía Local.
La falta de efectivos en la plantilla policial provocó importantes problemas organizativos y de seguridad que derivaron en la cancelación de buena parte de los cultos externos programados durante la pasada Cuaresma.
Esta situación generó un profundo malestar entre las hermandades, que vieron peligrar la celebración de numerosos actos tradicionales por la imposibilidad de contar con la cobertura de seguridad requerida.
La tensión alcanzó su punto máximo en los días previos a la Semana Santa, cuando la incertidumbre sobre la viabilidad de las salidas procesionales se mantuvo hasta prácticamente la víspera del Viernes de Dolores.
Finalmente, la alcaldesa de la ciudad, Carmen Álvarez, logró cerrar un acuerdo de última hora con los representantes policiales que permitió desbloquear la situación.
Ese pacto posibilitó que los agentes aceptaran realizar servicios voluntarios extraordinarios, garantizando así la cobertura necesaria para autorizar los eventos de la Semana Mayor.
No obstante, la crisis dejó en evidencia la insuficiencia actual de efectivos en la Policía Local sanluqueña, un problema estructural que continúa preocupando tanto al Gobierno municipal como a los colectivos ciudadanos y religiosos de la localidad.