El programa de Iker Jiménez, Cuarto Milenio, reconstruyó el asesinato del nio de cuatro años Juan Páez en el Cadiz del siglo XVIII. Foto: Cuarto Milenio.

Así reconstruyó Cuarto Milenio el crimen de Juan Páez en Cádiz

El programa repasó paso a paso uno de los casos más oscuros del siglo XVIII con testimonios de historiadores gaditanos

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El programa Cuarto Milenio, dirigido por Iker Jiménez, volvió a poner el foco en Cádiz este domingo 3 de mayo con un reportaje en el que trataba de reconstruir una de las páginas más negras de la historia de la ciudad.

El caso del pequeño Juan Páez, asesinado en 1708, fue abordado como uno de esos episodios donde, en palabras del propio presentador, “la historia se repite constantemente” y donde fenómenos como los libelos de sangre formaban parte de un contexto social marcado por la sospecha y el conflicto.

El espacio introdujo el caso como un suceso “muy poco conocido”, según señalaba Iker Jiménez, pero que hizo “correr ríos de tinta” en su tiempo. El espacio contó con los testimonios del  escritor Jesús Relinque, el doctor en Historia por la Universidad de Cádiz (UCA) Antonio de la Cruz, el historiador y presentador Salvador Santos y el historiador y guía turístico Javier Fornell.

Además, realizó una recreación del mismo (con aparente aspecto de haber sido realizada con Inteligencia Artificial).

Un momento de la recreación del caso emitido en Cuarto Milenio. Foto: Cuarto Milenio.

El escritor Jesús Relinque situó el crimen dentro de la crónica negra gaditana, explicando que pertenece a ese “reverso oscuro” de una ciudad que suele proyectar una imagen luminosa, pero que también ha tenido episodios profundamente inquietantes.

La reconstrucción de los hechos arrancó con la desaparición del niño en el barrio del Pópulo. El historiador Antonio de la Cruz relató cómo el menor, con “cuatro años y nueve meses”, se encontraba jugando en la calle cuando desapareció, lo que provocó una búsqueda inmediata por parte de su familia y el inicio de una investigación marcada por la incertidumbre.

Durante varios días no hubo noticias del niño, hasta que aparecieron las primeras pistas. De la Cruz explicó que “las primeras noticias que tenemos” apuntan a un hombre que encuentra al menor en muy mal estado físico, con signos evidentes de violencia. Ese hallazgo, lejos de resolver el caso, confirmó la gravedad de lo ocurrido y abrió nuevas incógnitas.

El periodista Paco Pérez Caballero tomó entonces el relevo para describir el momento en que Juan Páez aparece, subrayando que el niño presentaba señales de haber sufrido una agresión extrema. La reconstrucción del programa incidió en esos detalles que llevaron a pensar en un posible componente simbólico o ritual en el crimen.

En esa línea, el historiador Salvador Santos interpretó que los indicios “se nos traducen como una especie de ritual”, aunque reconocía que no se puede determinar con certeza su naturaleza.

Un momento de la grabación de la intervención de uno de los expertos e historiadores gaditanos.

Por su parte, Javier Fornell añadió que el relato de la muerte del niño apuntaba a una escenificación muy concreta, señalando que “muere como un santo niño custodio”, una imagen que impactó profundamente en la sociedad de la época.

El programa también recogió el testimonio del propio niño antes de fallecer. Según explicó Jesús Relinque, Juan Páez fue capaz de aportar algunas pistas en sus últimas horas, como haber sido trasladado fuera de su entorno habitual o haber escuchado voces en un idioma distinto. Estos elementos orientaron una investigación que llevó a varias detenciones, aunque sin resultados concluyentes.

Entre ellas, Fornell destacó que “van a detener a ocho armenios”, aunque sin que se llegara a esclarecer su implicación. También se investigó a otros posibles implicados, en un proceso que se prolongó en el tiempo sin ofrecer respuestas definitivas.

El propio Relinque apuntó que “hay varias teorías” sobre el origen del crimen, algunas vinculadas a tensiones religiosas o sociales de la época. En ese sentido, Antonio de la Cruz recordó que este tipo de episodios ya se habían producido siglos atrás, mientras que Fornell planteó la duda clave: “la cuestión es saber si realmente fueron los judíos”, dejando abierta la interpretación histórica del suceso.

El reportaje fue avanzando entre hipótesis, testimonios y reconstrucciones, mostrando cómo el caso terminó rodeado de misterio. Más de tres siglos después, la historia de Juan Páez sigue sin una explicación definitiva, manteniendo intacta su capacidad de inquietar.

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