Césped con la vista de la portería y torre de luz del estadio Bahía Sur.
Estadio Bahía Sur de San Fernando.

Bahía Sur empieza a cambiar: cómo avanzan las obras del nuevo estadio de San Fernando

El futuro Estadio Isla de León avanza con una inversión de 12,6 millones de euros y un plazo de ejecución de 16 meses

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La transformación del estadio de Bahía Sur ya empieza a apreciarse sobre el terreno. La instalación del vallado que rodea el césped marca uno de los primeros movimientos visibles de las obras que convertirán el recinto en el nuevo Estadio Isla de León.

La alcaldesa de San Fernando, Patricia Cavada, ha visitado las instalaciones junto al presidente del CD San Fernando 1940, Ramón Rodríguez Verdejo, Monchi, antes de que comiencen los trabajos y derribos previstos en las dos gradas de fondo.

La visita también contó con el presidente de honor del club, Daniel Luna; el primer teniente de alcaldesa, Fernando López Gil; y el concejal de Deportes, Antonio Rojas.

Según explicó Cavada tras recorrer el recinto, la inspección permitió comprobar cuestiones relacionadas con la seguridad, la accesibilidad y la visibilidad antes de esta nueva fase.

Un estadio de 12,6 millones con capacidad para 8.000 aficionados

El proyecto supone una inversión municipal de 12,6 millones de euros y forma parte del Plan Salto impulsado por el gobierno local. La actuación dejará atrás la configuración del Estadio Iberoamericano de Bahía Sur para dar paso a un recinto concebido para responder a los requisitos de las competiciones profesionales.

El futuro estadio tendrá capacidad para 8.000 espectadores y contará con instalaciones adaptadas a esas exigencias. La ejecución corresponde a Guamar SA y dispone de un plazo previsto de 16 meses.

El inicio efectivo de las obras llega después de un proceso administrativo prolongado. El proyecto necesitó siete años y hasta tres procedimientos de licitación antes de alcanzar la fase de ejecución.

El paso previo se produjo el 30 de julio, cuando se celebró el acto simbólico de colocación de la primera piedra. Unos 400 aficionados participaron en aquella jornada junto a representantes institucionales y del club.

Antes del acto, Cavada y el director general de la adjudicataria, Jorge Fradela, habían firmado el acta de replanteo que formalizaba el comienzo de la actuación.

Las obras deberán convivir con los partidos del San Fernando

Uno de los condicionantes de la intervención será mantener la actividad futbolística mientras avanza la construcción. La planificación contempla que los trabajos puedan desarrollarse durante la temporada sin impedir que los seguidores acudan habitualmente a los encuentros que el CD San Fernando 1940 dispute como local.

El club ha planteado precisamente su campaña de socios 2026-27 con los partidos de casa en el Estadio Iberoamericano, donde sus abonados tienen incluido el acceso a los encuentros ligueros como local, con las excepciones contempladas en las bases de la campaña.

La convivencia entre maquinaria, zonas de obra y público obligará así a organizar la intervención por fases. De ahí que la revisión previa haya prestado especial atención a aspectos como los accesos, la seguridad y la visibilidad en el recinto.

El verano de 2027 será clave para acelerar los trabajos

El calendario previsto reserva un momento especialmente importante para el próximo verano. La intención es aprovechar el parón de la competición en 2027 para intensificar las obras y acometer trabajos que resultarían más difíciles de ejecutar con partidos en marcha.

Si el programa se desarrolla conforme a los plazos establecidos, los avances más importantes deberían resultar visibles después de ese verano y el nuevo Estadio Isla de León podría quedar terminado antes de la Navidad de 2027.

Mientras llega esa fase, el vallado colocado alrededor del terreno de juego ofrece ya una primera imagen física del cambio. El recinto continuará siendo la casa del equipo durante la temporada mientras se desarrolla una de las mayores inversiones municipales actualmente en ejecución en San Fernando.

La transformación afecta así a un espacio que seguirá teniendo actividad deportiva durante buena parte del proceso. El reto inmediato será mantener esa convivencia mientras desaparecen progresivamente elementos del antiguo estadio y comienza a levantarse el nuevo recinto para 8.000 espectadores.