Parte lateral de un coche azul de la Policía Nacional.
Vehículo de la Policía Nacional.

Buscan en Cádiz a dos implicados en una estafa bancaria de más de 100.000 euros, de esta forma engañaban a sus víctimas

La organización habría utilizado llamadas telefónicas que simulaban proceder de entidades bancarias para acceder al dinero de al menos 13 afectados

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La Policía Nacional mantiene abierta una operación contra una presunta red de estafas bancarias que habría conseguido sustraer más de 100.000 euros mediante llamadas telefónicas fraudulentas.

La investigación ha permitido identificar a cinco posibles integrantes del grupo, de los que dos han sido detenidos en Lorca (Murcia). Los otros tres continúan en paradero desconocido, entre ellos dos sospechosos cuya búsqueda se centra en Cádiz y un tercero relacionado con Granada.

Los agentes han identificado hasta el momento a 13 personas que habrían sufrido este engaño, conocido como vishing.

Una llamada para evitar un supuesto fraude: así conseguían acceder a las cuentas

El método utilizado por los investigados comenzaba con una comunicación telefónica aparentemente procedente de una entidad bancaria.

Durante la conversación, el interlocutor se presentaba como trabajador del banco y advertía de una supuesta operación sospechosa en la cuenta del cliente.

Con el pretexto de detener ese movimiento, solicitaba información confidencial que permitía acceder a los servicios de banca electrónica.

Una vez obtenidas las credenciales, los presuntos estafadores podían realizar operaciones sin autorización y retirar dinero en efectivo de cajeros automáticos.

La investigación comenzó el 17 de junio, después de que una mujer de 70 años, residente en Zaragoza, denunciara haber sido víctima de este procedimiento.

Según su declaración, recibió una llamada de una persona que afirmaba trabajar para su banco y que consiguió convencerla de que facilitara sus datos de acceso.

Los investigadores comprobaron posteriormente que aquella información había sido utilizada para efectuar movimientos fraudulentos.

Este tipo de engaño se conoce como vishing, una modalidad de fraude que combina llamadas telefónicas y técnicas de manipulación psicológica para conseguir información bancaria.

Dos detenidos en Murcia y tres sospechosos pendientes de localizar

A partir de la denuncia presentada en Zaragoza, los agentes comenzaron a examinar las operaciones económicas relacionadas con el fraude.

El análisis de los movimientos bancarios permitió seguir el recorrido del dinero e identificar conexiones con otros hechos similares.

Las pesquisas relacionaron la actividad del grupo con retiradas de efectivo realizadas en cajeros de Lorca y Jerez.

La operación terminó con la detención de dos presuntos integrantes de la organización en Lorca, gracias a la colaboración de los agentes de esa localidad.

Sin embargo, la investigación continúa porque otros tres sospechosos todavía no han sido localizados.

Dos de ellos están vinculados a Cádiz y el tercero a Granada, según los datos facilitados por la Policía Nacional.

A los cinco investigados se les atribuyen presuntos delitos de estafa informática continuada y pertenencia a grupo criminal.

El balance económico conocido supera los 100.000 euros, aunque las pesquisas siguen abiertas y no se descarta que puedan producirse nuevas detenciones.

La Policía tampoco ha comunicado las identidades de los sospechosos ni ha detallado las cantidades sustraídas individualmente a cada perjudicado.

Qué recomienda la Policía Nacional para evitar las llamadas bancarias fraudulentas

La principal dificultad de estas estafas es que los delincuentes utilizan situaciones de aparente urgencia para conseguir que la víctima actúe sin comprobar quién está realmente al otro lado del teléfono.

La Policía Nacional recomienda desconfiar de cualquier llamada en la que alguien solicite contraseñas, credenciales bancarias u otra información confidencial.

Esta precaución debe mantenerse incluso cuando el interlocutor asegure que está intentando bloquear un cargo sospechoso o proteger los ahorros del cliente.

La recomendación es finalizar la conversación y contactar directamente con la entidad financiera mediante sus canales oficiales.

Los agentes advierten también de que estas prácticas no se limitan al sector bancario. Los delincuentes pueden hacerse pasar por trabajadores de compañías eléctricas o empresas de telecomunicaciones.

En la operación investigada, la denuncia inicial de una mujer de 70 años permitió descubrir conexiones con otros perjudicados y seguir el rastro de las retiradas de efectivo.

La investigación policial mantiene identificadas a 13 posibles víctimas y continúa centrada en localizar a los tres sospechosos que permanecen pendientes de detención.