Cádiz estrena su alumbrado de Navidad: una plaza repleta, un espectáculo que no cuajó y un encendido espectacular del Ayuntamiento
La plaza de San Juan de Dios volvió a acoger el acto de encendido del alumbrado de Navidad. Foto: Eulogio García.

Cádiz estrena su alumbrado de Navidad: una plaza repleta, un espectáculo que no cuajó y un encendido espectacular del Ayuntamiento

Miles de personas llenan San Juan de Dios en una noche que arrancó con un montaje frío pero terminó con un muy celebrado encendido del Ayuntamiento

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La plaza de San Juan de Dios volvió a vivir este viernes 28 de noviembre (Black Friday, por cierto) el arranque oficial de la Navidad gaditana. Desde mucho antes de las 19:00 horas, estaba llena casi por completo en una tarde sorprendentemente templada, con un público especialmente infantil.

La gente acudió con ganas de ver el encendido y de recorrer después las calles iluminadas, y aunque el espectáculo previo no terminó de convencer, el momento del alumbrado sí logró sorprender y gustar y se cumplio ese su ritual colectivo de bienvenida a la Navidad que ha puesto en marcha este Ayuntamiento.

El acto arrancó con la bailaora María Moreno en un escenario central, bajo el denominado bosque magico, en el centro de la plaza. Pero desde el inicio, sin embargo, algo en la puesta en escena no terminó de fluir: la artista no parecía del todo cómoda en un formato bastante rígido, muy milimetrado y claramente pensado para televisión más que para el público de la plaza.

El resultado fue un arranque algo frío, en el que la conexión con la gente no terminaba de producirse. Todo parecía casi hasta enlatado y no termino de haber esa conexión que tan bien logra la artista gaditana habitualmente.

A medida que ella bailaba, el encendido fue progresivo, entrando por zonas y secciones al compás del ritmo: primero los laterales, luego los arcos superiores, hasta que San Juan de Dios comenzó a iluminarse poco a poco. El público, móvil en mano, acompañaba el momento.

Una violonchelista, situada en una ventana de la Iglesia de San Juan de Dios, aportó un contrapunto visual muy cuidado, pero el conjunto seguía sintiéndose encorsetado.

No ayudó la comparación con el acto del año pasado: la potencia de la Banda del Rosario, que llenó la plaza con empaque y presencia musical, dejó un recuerdo que hacía difícil que esta propuesta más íntima y solista pudiera igualar aquel impacto.

Lo mejor llegó al pie del Ayuntamiento

El giro llegó cuando María Moreno pasó al escenario situado bajo el Ayuntamiento y bailó acompañada por un grupo que interpretaba un villancico. Allí sí apareció la chispa. Ahi hubo conexión y ayudado la sorpresa del encendido del alumbrado en el edificio consitorial.

Y entonces llegó el estallido final. La fachada del Ayuntamiento se iluminó por sorpresa, la azotea lanzó efectos de fuego controlado y una lluvia de serpentinas y papelillos —en realidad más bien confeti por el tamaño— cayó sobre la plaza. Fue el instante más celebratorio de la noche: aplausos, gritos y decenas de teléfonos grabando, intentando captar el momento exacto en que Cádiz se llenó de luz.

La fachada del Ayuntamiento de Cadiz con la iluminacion extraordinaria de Navidad encendida mienytras caen papelillos y serpentinas y la bailaora María Moreno y su grupo están en el escenario.

La iluminación de la fachada del Ayyuntamiento fue sin duda el 'momentazo' del acto. Foto: Eulogio Garcia.

Una plaza 'empantallada' y un bosque mágico que impresionó

En estos tiempos de redes y de móviles, el encendido no fue una excepción: casi todo el mundo grababa todo. Padres grabando a hijos, niños grabando el escenario, parejas grabándose mutuamente... A ratos, San Juan de Dios parecía una plaza empantallada, con cientos de móviles en alto durante gran parte del espectáculo y del encendido.

Aun así, nada evitó la reacción colectiva cuando la bóveda del bosque mágico, la gran novedad lumínica de este año, se encendió por completo. Desde el suelo, la estructura de arcos inclinados generaba un túnel de luz realmente espectacular. Muchos espectadores se quedaron unos minutos más, caminando lentamente y haciéndose fotos.

Ni tampoco el grito de aprobación (primero casi de sopresa e incluso de susto) cuando el estallido de la iluminación del Ayuntamiento, el lanzamiento de serpentinas y papelillos (aunque podríamos decir confetti, por su tamaño que lo aleja del papelillo gaditano) y el fuego en la azotea cuyos destellos de calor llegaban al suelo.

El confetti (por su tamaño es imposible decir papelillos) cae sobre el público asistente al acto de encendido del alumbrado en la plaza de San Juan de Dios.

¿Papelillos o confetti? La duda que siempre parece resolver el tamaño. Foto: Eulogio García.

La ciudad iluminada: fotos, paseos y primeros puntos virales

Tras el acto, la plaza se fue vaciando con calma y las familias comenzaron a recorrer las calles. Los primeros puntos instagrameados, esos donde se concentran las fotos para las redes, no tardaron en aparecer:

El árbol de la Plaza de la Catedral, enorme y brillante, rodeado de gente haciéndose fotos; las letras de “Cádiz”, convertidas en una pequeña romería de móviles; y zonas como Calle Ancha, ya repleta de gente paseando bajo la iluminación recién estrenada.

La sensación general era clara: más allá del espectáculo previo, la iluminación en las principales zonas habia pasado la primera prueba. Aunque en otras zonas, quedan con poco alumbrado extraordinario o pocos motivos. Según la versión municipal, para equilibrar y poder decorar o llegar a máz zonas.

Perfil bajo institucional

Todo transcurrió con fluidez, sin retrasos ni problemas técnicos. Pero hubo un detalle llamativo, especialmente con este equipo de Gobierno tan dado a las fotos y la pfesencia en redes: el Ayuntamiento pareció haber tomado nota de las críticas al excesivo protagonismo institucional.

Este año, el alcalde y la concejala de Fiestas no intervinieron en ningún momento del espectáculo y permanecieron fuera de escena durante toda la representación. Solo al final, ya con la plaza iluminada, salieron a felicitar a la bailaora, y fue María Moreno quien terminó invitando al alcalde y casi obligándolo a colocarse en el centro del escenario para saludar. Detrás de él, eso sí, lo siguieron de inmediato la concejala de Fiestas, Beatriz Gandullo, y el concejal de Alumbrado, José Carlos Teruel. Un gesto contenido, muy diferente al del año pasado.