CCOO acusa al Ayuntamiento de mantener la precariedad en la ayuda a domicilio de Sanlúcar
CCOO exige a IU que concrete la municipalización de la ayuda a domicilio en Sanlúcar
Las delegadas de Comisiones Obreras integradas en el comité de empresa del Servicio de Ayuda a Domicilio de Sanlúcar han reclamado este miércoles al equipo de gobierno de Izquierda Unida que concrete los compromisos adquiridos para recuperar la gestión pública.
La representación sindical denuncia que, pese a los anuncios realizados en los últimos meses, la situación laboral de la plantilla continúa marcada por la precariedad y problemas organizativos que, aseguran, se mantienen bajo la gestión privada.
La presidenta del comité de empresa, Rocío Rodríguez, compareció junto a otras representantes sindicales para trasladar la preocupación de las trabajadoras y rechazar las acusaciones de instrumentalización política lanzadas en los últimos días desde distintos sectores.
Rodríguez defendió que el Servicio de Ayuda a Domicilio tiene un carácter “estrictamente social” y recordó que se financia con fondos públicos, por lo que considera que debería depender directamente del Ayuntamiento.
Diecinueve años de gestión externalizada en Sanlúcar
El comité recordó que el servicio permanece externalizado desde la entrada en vigor de la Ley de Dependencia en 2007. Según CCOO, durante este tiempo distintas empresas privadas han gestionado recursos públicos sin que eso haya supuesto una mejora estable en las condiciones laborales de la plantilla ni en la organización del servicio.
Las representantes sindicales sostienen que la privatización ha favorecido beneficios empresariales mientras persisten carencias laborales que afectan a centenares de auxiliares.
El comité subrayó que la plantilla ha crecido de forma notable, pasando de 286 a 491 auxiliares en apenas tres ejercicios, aunque gran parte de los contratos continúan siendo parciales.
CCOO también recuperó uno de los episodios más conflictivos que ha vivido el servicio en la última década: la salida de la empresa Claros a finales de 2014. Según recordó el sindicato, aquella situación dejó más de dos meses y medio de salarios pendientes de cobro para las trabajadoras sin que el Ayuntamiento asumiera directamente la gestión del servicio.
Las delegadas consideran que ese precedente evidencia la fragilidad del actual modelo y defienden que la municipalización permitiría garantizar una mayor estabilidad laboral y una supervisión más directa de los recursos públicos destinados a la atención domiciliaria.
Sanlúcar: jornadas extensas y problemas de conciliación
Entre las principales denuncias expuestas por el comité figuran las jornadas que, según explican, superan de manera habitual las horas fijadas en los contratos.
Las representantes sindicales aseguran que existe una acumulación constante de horas complementarias y cuadrantes con cargas de trabajo que consideran excesivas.
A esto se suman, según CCOO, dificultades para conciliar la vida laboral y personal. El sindicato denuncia que muchas auxiliares reciben llamadas fuera de horario para cubrir incidencias o modificaciones de última hora sin percibir compensaciones por disponibilidad.
También afirman que no siempre se respetan los descansos semanales establecidos.
Otro de los aspectos señalados por el comité es la falta de acceso digital al registro horario y a cuadrantes completos donde aparezcan reflejados los tiempos de desplazamiento, el kilometraje y los periodos de descanso. El comité considera que esa falta de transparencia dificulta controlar la jornada real.
En materia salarial, el sindicato alertó igualmente de retrasos en algunos pagos y criticó que numerosas empleadas dependan del prorrateo de las pagas extraordinarias para mantener unos ingresos mensuales suficientes.
El comité sostiene que estas situaciones afectan directamente a la estabilidad económica de parte de la plantilla.
Respuesta a las acusaciones políticas
Durante la comparecencia, la presidenta del comité respondió también a las críticas realizadas desde el PSOE, formación que había cuestionado la posición del sindicato y su relación con Izquierda Unida. Rodríguez calificó esas afirmaciones de “grave ofensa” y rechazó que CCOO actúe bajo la dirección de ningún partido político.
La representación sindical defendió la independencia histórica de la organización y aseguró que continuará denunciando cualquier situación que considere perjudicial para las condiciones laborales de las trabajadoras, independientemente del color político del gobierno municipal.
El comité insistió en que la plantilla no aceptará ser utilizada como elemento de confrontación partidista y reclamó que el debate sobre el futuro del Servicio de Ayuda a Domicilio se centre en las condiciones laborales y en la calidad de la atención que reciben los usuarios.
Las delegadas confirmaron además que las movilizaciones continuarán mientras no existan avances concretos sobre la recuperación pública del servicio y sobre la mejora de las condiciones laborales. Las próximas actuaciones serán decididas en asamblea por las propias trabajadoras, según trasladó el comité al término de la comparecencia.