Científicos en Grazalema (Fotografía: Gobierno de España).

Científicos trabajan contrarreloj para garantizar una vuelta segura a Grazalema

Científicos y técnicos continúan evaluando la seguridad del terreno en Grazalema mientras el regreso de los vecinos sigue sin fecha

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El municipio gaditano de Grazalema, en plena Sierra de Cádiz, permanece en situación de alerta técnica desde hace varios días luego del desalojo preventivo ordenado por las autoridades el pasado jueves.

Desde entonces, científicos del Instituto Geológico y Minero de España (IGME), junto con técnicos que están especializados en geotecnia y emergencias, realizan distintos estudios de campo a fin de poder garantizar que el retorno de los habitantes pueda realizarse sin riesgos.

El Ayuntamiento de Grazalema, encabezado por su alcalde Carlos Javier García, indicó en sus comunicados oficiales que “la prioridad absoluta es la seguridad de los vecinos” y que los trabajos científicos continúan “sin descanso” para determinar la estabilidad del terreno.

En una publicación reciente en redes sociales, el Consistorio de Grazalema transmitió un mensaje de serenidad y confianza.

En dicho mensaje se indicó: “Somos conscientes de que todos nuestros vecinos se preguntan por el momento de volver a Grazalema y queremos que sepáis que científicos y técnicos siguen trabajando en nuestro pueblo para garantizar una vuelta segura”.

El mensaje también incluyó una fotografía de los especialistas del IGME inspeccionando las zonas más afectadas junto al propio regidor municipal.

Desde el Ayuntamiento de Grazalema se insiste en que “la ciencia y el conocimiento están al servicio de la seguridad”, recordando que los análisis técnicos y las decisiones que de ellos se deriven determinarán cuándo podrá producirse el regreso de la población evacuada.

Riesgo de deslizamientos y acuífero saturado en Grazalema

El origen de la alerta se encuentra en la combinación de fuertes precipitaciones acumuladas durante varios días y la saturación del acuífero sobre el que se asienta el núcleo urbano.

Este acuífero, con una extensión aproximada de 18 kilómetros cuadrados, ha alcanzado un nivel de colmatación inusual, generando una presión interna que podría provocar desplazamientos de masa o hundimientos localizados en el terreno.

Ante esta situación, el desalojo fue decretado como una medida estrictamente preventiva para evitar posibles daños personales o materiales.

Si bien no se han registrado derrumbes graves, los técnicos no descartan la posibilidad de movimientos en zonas inestables, especialmente en los márgenes de las laderas y en áreas urbanas donde las filtraciones han debilitado la base del terreno.

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, reconoció el mismo día del desalojo que sería “muy difícil” que los vecinos pudieran regresar a sus hogares antes de “seis o siete días”, y pidió “cruzar los dedos” para que las inspecciones confirmaran una rápida mejora.

Juanma Moreno subrayó que los estudios geológicos serían determinantes para decidir los plazos y agradeció el esfuerzo conjunto de los equipos científicos desplazados.

Coordinación y apoyo a los afectados en Grazalema

A pesar de la incertidumbre, la respuesta ciudadana ha sido ejemplar.

La Guardia Civil, junto con Protección Civil y voluntarios locales, coordinó el pasado domingo una operación especial para que 191 vecinos pudieran acceder temporalmente a sus viviendas con el fin de recoger enseres y atender a los animales domésticos que quedaron atrás.

La actuación se desarrolló de forma ordenada y bajo estrictas medidas de seguridad, acompañada por personal técnico que supervisó el tránsito por las zonas consideradas seguras.

Mientras tanto, los equipos del IGME continúan realizando mediciones del nivel freático, estudios de estabilidad del terreno y análisis geotécnicos con instrumental de precisión.

Los resultados de estas observaciones permitirán elaborar un informe concluyente que definirá las condiciones para el retorno progresivo de la población.

Desde el Ayuntamiento se ha insistido en mantener la calma y seguir las indicaciones oficiales.

“Debe seguir el ánimo”, señaló el alcalde de Grazalema en su último comunicado, destacando la solidaridad y paciencia de los vecinos ante una situación “tan excepcional como necesaria”.

Aunque todavía no hay una fecha concreta para el regreso a la normalidad, tanto las autoridades locales como la Junta de Andalucía coinciden en que la prioridad sigue siendo garantizar que el retorno se produzca en un entorno completamente seguro y estable.

En palabras del propio Ayuntamiento de Grazalema, la ciencia es “la herramienta más fiable para proteger a Grazalema”.

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