Cinco años después, San Fernando vuelve a prometer un albergue para los sin hogar
San Fernando no quiere que nadie duerma en la calle: este es el plan que lleva años bloqueado
En San Fernando, la idea de crear un albergue municipal de baja exigencia lleva ya muchos años sobre la mesa, pero nunca ha llegado a llevarse a cabo, de hacerse realidad.
Bajo denominaciones como “centro de alta tolerancia”, “alojamiento alternativo permanente” o “centro de alta capacidad”, el proyecto trata de ofrecer un espacio gestionado directamente por el Ayuntamiento de San Fernando para acoger a personas sin hogar y en situación de exclusión social, garantizando que ninguna de ellas pase la noche en la calle.
La iniciativa, que mezcla un modelo de normas mínimas y flexibles con una gestión pública directa, pretende ampliar la cobertura actual del sistema de atención a las personas que no tienen hogar en la ciudad.
Actualmente San Fernando dispone del albergue Federico Ozanam, gestionado desde hace más de 26 años por la Sociedad San Vicente de Paúl, mediante concierto con el Ayuntamiento isleño.
Recientemente, estas instalaciones fueron reformadas con financiación municipal de cara a poder aumentar su capacidad, pero los colectivos sociales advierten de que la demanda sigue superando la oferta.
Un proyecto largamente esperado en San Fernando
Pese a los avances en cooperación con entidades sociales, la propuesta de un albergue municipal propio sigue sumando apoyos. En las alegaciones a los presupuestos municipales de este 2026, los representantes del Partido Popular (PP) ha vuelto a incluir esta medida, que también ha sido respaldada en distintas etapas por formaciones tan diferentes como Podemos, VOX y Andalucía por Sí (AxSí).
La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA), Calor en la Noche y la Asociación de Personas Sin Hogar pero con Derechos coinciden en que se trata de una necesidad que es urgente para atender a quienes permanecen fuera del sistema asistencial. Desde el Ayuntamiento también lo consideran así y se estudian opciones y presupuestos.
La concejala popular María José de Alba recordó durante el debate presupuestario que la iniciativa ya tiene el respaldo unánime desde hace años, sobre ello dijo que “llevamos cinco años aprobando lo mismo sin resultados tangibles. Es momento de pasar de las mociones a los hechos”.
El proyecto cobró fuerza durante la pandemia del año 2020, cuando el Ayuntamiento de San Fernando, en plena crisis sanitaria, habilitó un centro educativo como albergue de tipo temporal para alojar a las personas que dormían en la calle en el periodo del confinamiento.
La experiencia fue calificada de “exitosa” por todas las formaciones políticas sirviendo de ejemplo del modelo que se pretende consolidar.
Posteriormente, el plan fue incluido entre las medidas consensuadas en la comisión para la reconstrucción después de la crisis del coronavirus, donde se establecieron varias líneas de acción social y económica para mitigar los efectos del confinamiento.
Desde el propio gobierno municipal isleño se llegó a afirmar que existía un proyecto técnico y un local disponible de cara a poder habilitar el centro, si bien la iniciativa no llegó a concretarse.
Debate y compromiso presupuestario en San Fernando
En noviembre pasado, el Pleno municipal volvió a debatir la cuestión como consecuencia de una moción presentada por el PP, que fue aprobada por unanimidad. El texto reiteraba la necesidad de un albergue municipal de baja exigencia, idéntico al que fue acordado en 2020.
Por su parte, la concejala de Desarrollo Social, Isabel Blanco, defendió la actuación del gobierno local de San Fernando y subrayó que el compromiso con las personas sin hogar se mantiene firme.
Al respecto de ello dijo que “no es cierto que no se haya hecho nada. Hemos incrementado las subvenciones nominativas a los colectivos que trabajan en este ámbito desde 2017 y hemos mejorado los recursos existentes”.
Blanco destacó también la creación de un equipo de calle que desde agosto recorre la ciudad para acercar los servicios a quienes no acceden fácilmente a ellos, también de la aprobación de un protocolo de empadronamiento que facilita el acceso a ayudas de carácter público.
El albergue municipal de baja exigencia representaría un cambio de modelo en San Fernando, dirigido a la inclusión real y sin barreras, en el que la prioridad sea que nadie quede fuera de los recursos por falta de adaptación a las normas, y ese es del deseo de todas las formaciones políticas.