Furgoneta cargada con muchas garrafas de gasolina.
Garrafas de gasolina en el interior de la furgoneta.

Cinco detenidos en Jerez tras una persecución con 3.700 litros de gasolina en la AP-4

Cinco detenidos en Jerez de la Frontera tras ser interceptados con 3.700 litros de gasolina en una operación contra el «petaqueo»

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La Policía Nacional ha detenido a cinco personas en la AP-4 cuando transportaban grandes cantidades de combustible en una furgoneta de alquiler, en un operativo que coincide con la reciente reforma del Código Penal sobre sustancias inflamables

La madrugada del 11 de abril dejó una intervención policial relevante en la provincia de Cádiz. Agentes de la Policía Nacional, en un control rutinario en la AP-4, detectaron una furgoneta que circulaba a gran velocidad en dirección a Jerez de la Frontera.

El comportamiento del vehículo y su estado físico despertaron sospechas inmediatas: la carrocería mostraba una altura anormalmente baja, indicio habitual de sobrecarga.

Una persecución breve y un intento de fuga fallido

Los agentes dieron el alto al vehículo, pero el conductor ignoró las señales policiales e inició una maniobra de huida. La persecución fue breve. La furgoneta terminó siendo interceptada e inmovilizada pocos minutos después, evitando una posible situación de riesgo en la autovía.

Según fuentes policiales, tras la detención del vehículo, los cinco ocupantes intentaron escapar a pie en distintas direcciones. Ninguno logró su objetivo. Los agentes desplegados en la zona lograron detenerlos en el mismo entorno de la vía, sin que se produjeran daños personales.

La actuación rápida evitó que el transporte continuara su ruta, en una práctica conocida como “petaqueo”, asociada al traslado irregular de combustible, generalmente vinculado a redes de suministro ilegal o actividades relacionadas con economías sumergidas.

148 garrafas de combustible y un cargamento de alto riesgo

La inspección del interior del vehículo confirmó las sospechas iniciales. En el espacio de carga se encontraron 148 garrafas de combustible, con una capacidad aproximada de 25 litros cada una. El volumen total alcanzaba los 3.700 litros de gasolina, una cantidad que, además de su valor económico, supone un riesgo significativo por su carácter inflamable.

El transporte de este tipo de sustancias sin las medidas de seguridad adecuadas representa un peligro tanto para los ocupantes del vehículo como para el resto de usuarios de la vía. La acumulación de combustible en recipientes no homologados incrementa el riesgo de incendio o explosión en caso de accidente.

Fuentes policiales subrayan que la forma de distribución del combustible dentro de la furgoneta no cumplía con ningún protocolo de seguridad, lo que refuerza la gravedad de los hechos detectados.

Petaqueo: la reforma penal entra en juego

El operativo se produce apenas un día después de la entrada en vigor de la Ley Orgánica 1/2026, que introduce cambios en el Código Penal en relación con el manejo de sustancias inflamables.

La modificación incorpora un nuevo apartado en el artículo 568, que tipifica como delito la tenencia, transporte o suministro no autorizado de este tipo de materiales.

La nueva regulación contempla penas que oscilan entre los tres y cinco años de prisión, aunque pueden ajustarse en función de la gravedad concreta del caso y de las circunstancias personales de los implicados.

Los cinco detenidos fueron puestos a disposición judicial ante el Tribunal de Instancia de Puerto Real. Tras su comparecencia, el juzgado acordó su puesta en libertad provisional, a la espera de la celebración del juicio oral, donde se determinarán las responsabilidades penales correspondientes.

La intervención se enmarca en el refuerzo de los controles sobre el transporte ilegal de combustible en Andalucía, una actividad que las fuerzas de seguridad vigilan de forma prioritaria por su impacto en la seguridad y su vinculación con circuitos económicos irregulares tales como es el contrabando y el tráfico de sustancias estupefacientes.