Cinco detenidos tras descubrir 95 garrafas de gasolina destinadas a narcolanchas en Barbate
La Guardia Civil destapa en Barbate un almacén con más de 2.300 litros de gasolina para narcolanchas
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La Guardia Civil ha detenido en Barbate a cinco personas acusadas de participar en actividades de petaqueo, la práctica utilizada para abastecer de combustible a embarcaciones relacionadas con el narcotráfico.
La operación culminó con la intervención de 95 garrafas de gasolina que almacenaban alrededor de 2.375 litros de combustible, además de víveres y herramientas destinadas a la reparación de motores fuera borda.
Los arrestados fueron puestos a disposición judicial tras una investigación desarrollada por agentes del Área de Investigación del Puesto de Barbate. Los detenidos son tres hombres y dos mujeres, residentes en distintos municipios de la provincia de Cádiz.
Según la información facilitada por la Guardia Civil, están siendo investigados por un presunto delito relacionado con la adquisición, transporte y almacenamiento de combustible líquido con temeridad manifiesta para su utilización en embarcaciones ilegales empleadas habitualmente en actividades de narcotráfico.
Vigilancia de la Guardia Civil en una gasolinera y seguimiento hasta una finca
La investigación comenzó durante la tarde del pasado 15 de junio en una estación de servicio de Zahara de los Atunes. Los agentes mantenían un dispositivo de vigilancia dentro de los controles habituales dirigidos a detectar actividades vinculadas a la narcologística en la costa gaditana.
En el transcurso de ese seguimiento observaron la llegada de varias personas utilizando vehículos de alquiler, uno de ellos con capacidad para transportar una carga considerable.
Las sospechas aumentaron cuando una mujer abonó en efectivo alrededor de 350 euros para repostar unos 224 litros de gasolina. La cantidad adquirida superaba ampliamente la capacidad de un depósito convencional y, según los investigadores, el combustible estaba siendo almacenado en recipientes habitualmente utilizados para el petaqueo.
Tras completar la carga, los ocupantes abandonaron el lugar en dirección a Barbate.
Poco después se repitió una maniobra similar con otros integrantes del grupo. En esta ocasión, los agentes pudieron realizar un seguimiento discreto hasta una finca situada en las afueras de la localidad. Ante los indicios acumulados, la Guardia Civil decidió reforzar el operativo y desplegó más efectivos para rodear el inmueble.
Intento de fuga y hallazgo de una furgoneta cargada de combustible
Según la versión policial, los sospechosos intentaron abandonar el lugar al percatarse de la presencia de los agentes. La maniobra fue frustrada y los vehículos fueron interceptados antes de que pudieran escapar. Con posterioridad se realizó un registro voluntario de la finca en presencia de testigos, conforme al procedimiento legal establecido.
Durante la inspección, los investigadores localizaron una furgoneta de alquiler cargada con 95 garrafas de gasolina. El combustible almacenado alcanzaba los 2.375 litros.
Junto a las petacas también aparecieron alimentos, herramientas y distintos elementos mecánicos relacionados con el mantenimiento de motores utilizados en embarcaciones rápidas.
La Guardia Civil considera que todo el material estaba destinado al abastecimiento de narcolanchas que operan en el entorno del Estrecho y la costa atlántica gaditana.
Estas embarcaciones dependen de redes logísticas en tierra para repostar combustible y recibir suministros cuando permanecen durante horas o días alejadas de la costa.
La presión policial sobre el petaqueo se intensifica en Cádiz
La actuación se enmarca dentro de la estrategia desplegada por las fuerzas de seguridad para dificultar la infraestructura que sostiene la actividad de las narcolanchas.
En los últimos meses se han multiplicado las intervenciones contra almacenes de combustible, embarcaciones de apoyo y redes dedicadas al transporte de gasolina para organizaciones criminales.
Tras la operación de Barbate, el combustible fue retirado por un gestor autorizado y los víveres localizados se entregaron a una entidad benéfica de la localidad.
Los cinco detenidos quedaron a disposición judicial en aplicación del artículo 568.2 del Código Penal, que contempla penas de entre tres y cinco años de prisión para este tipo de conductas relacionadas con el almacenamiento y transporte ilícito de sustancias inflamables destinadas al apoyo de embarcaciones ilegales.