Un autobús urbano de Cádiz entra en una parada del Campo del Sur repleta de personas
Un autobús urbano de la línea 2 circula por el Campo del Sur, uno de los tramos que desaparecerá de su recorrido con el nuevo servicio. Foto: José Luis Porquicho Prada.

Ciudadanía y comunidad universitaria rechazan la nueva línea 2 de autobús de Cádiz

Una recogida de firmas pide mantener la conexión con el Campo del Sur y la Asociación de Vecinos de Segunda Aguada reclama al Ayuntamiento que rectifique

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El nuevo diseño de las líneas de los autobuses urbanos de Cádiz, especialmente la de esa nueva línea 2 y el paso del autobús por el Campo del Sur y el cordón universitario, ha empezado a generar rechazo entre usuarios, comunidad universitaria y movimiento vecinal.

El cambio previsto en el pliego del futuro servicio fusiona las actuales líneas 2 y 3 en una nueva línea 2 y elimina el recorrido que actualmente continúa por el Campo del Sur y buena parte del borde marítimo y universitario del casco histórico.

La preocupación se centra en la pérdida de conexiones directas entre zonas de extramuros y puntos como La Viña, la Universidad, la Alameda o el Parque Genovés. El nuevo recorrido terminará en la plaza de España, lo que obligará a realizar trasbordos en desplazamientos que ahora pueden hacerse en un solo autobús.

Una recogida de firmas desde la comunidad universitaria

El primer frente de rechazo ha surgido en la comunidad universitaria, donde se ha impulsado una recogida de firmas a través de Change.org bajo el título “Defendamos la línea 2: Cádiz y la UCA necesitan estar conectadas”. La iniciativa cuestiona que la modificación de la línea termine perjudicando a vecinos, estudiantes y trabajadores de la Universidad de Cádiz que utilizan diariamente el transporte público.

La petición advierte de que el cambio afectará especialmente a quienes viven en el entorno de la Avenida de la Sanidad Pública, Segunda Aguada, la trasera del Hospital Puerta del Mar, La Laguna, San Severiano, Tolosa Latour y otras zonas de extramuros. Son áreas densamente pobladas desde las que se realizan desplazamientos diarios hacia el centro, centros de trabajo, hospitales, comercios y facultades universitarias.

Los promotores dejan claro que no se oponen a la renovación del transporte urbano, al aumento de las frecuencias ni a la modernización de la flota. Su crítica se dirige a la pérdida de conexiones directas y a que el nuevo mapa obligue a realizar trasbordos para llegar al entorno universitario.

La campaña plantea seis peticiones al Ayuntamiento: revisar los cambios previstos en las líneas 2 y 3 antes de la adjudicación, garantizar conexiones directas y frecuentes, mantener una conexión adecuada con la Universidad de Cádiz, analizar el impacto sobre los barrios afectados, acompañar las modificaciones de un estudio real de movilidad y escuchar a asociaciones vecinales, Universidad y usuarios antes de cerrar definitivamente el diseño del servicio.

Se puede firmat la petición en este enlace de change.org.

Segunda Aguada también se opone al cambio

El rechazo no se limita al ámbito universitario. La Asociación de Vecinos de Segunda Aguada ha hecho público un comunicado en el que cuestiona tanto el nuevo recorrido como el proceso seguido para elaborar el pliego.

La entidad denuncia que el Ayuntamiento no ha contado con las asociaciones vecinales para definir un documento que consideran esencial para la movilidad de la ciudad. Desde Segunda Aguada sostienen que los representantes de los barrios deberían haber sido escuchados antes de introducir cambios que afectan a miles de desplazamientos cotidianos.

La asociación considera que los residentes de la zona salen perjudicados porque tanto la nueva línea 2 como la línea 5 tendrán su parada final en la plaza de España. A su juicio, eso deja fuera de la conexión directa lugares de especial interés como la Universidad, la Alameda o el Parque Genovés.

También advierten de que la eliminación de la circunvalación que actualmente realiza la línea 2 por el casco antiguo no perjudica únicamente a quienes viajan desde extramuros. Según su análisis, también afecta a residentes del centro que utilizan esa línea para desplazarse hacia Zona Franca y otros puntos de la ciudad.

Los estudiantes, entre los más afectados

La Asociación de Vecinos de Segunda Aguada pone especial atención en los estudiantes de la Universidad de Cádiz. La entidad señala que quienes residen en esta zona y utilizan la línea 2 dejarán de poder llegar directamente a sus facultades y tendrán que combinar dos líneas para completar el trayecto.

En su comunicado apelan directamente al concejal de Movilidad, José Manuel Verdulla, para que facilite una conexión directa entre los barrios afectados y los centros universitarios, teniendo en cuenta además su papel como representante municipal ante la Universidad.

Los vecinos de Segunda Aguada reclaman finalmente al Ayuntamiento que reconsidere el pliego antes de que se adjudique el nuevo servicio. Su propuesta pasa por mantener la línea 2 con el recorrido actual, aumentar la flota de autobuses y mejorar de manera significativa las frecuencias de paso.

El debate se abre precisamente cuando el futuro contrato ya se encuentra en fase de licitación. El Ayuntamiento defiende que el nuevo modelo permitirá modernizar el servicio, aumentar la flota y mejorar las frecuencias, mientras que los colectivos críticos reclaman que esa renovación no suponga perder conexiones directas que consideran esenciales para la movilidad diaria entre extramuros, el Campo del Sur y el entorno universitario.