Agentes Guardia Civil de Tráfico. Foto: AUGC.

Conduce 31 km en sentido contrario por la A-4, de Sevilla a Cádiz, y termina detenido tras dar positivo en alcohol

La peligrosa conducción que alertó a toda la A-4: 31 km en sentido opuesto

·

La Guardia Civil investiga a un conductor temerario que recorrió treinta y un kilómetros en sentido contrario por la autovía A-4, en la provincia de Cádiz, en un episodio que pudo haber terminado en tragedia.

El incidente, ocurrido durante la madrugada del pasado día 30 de octubre, activó un amplio dispositivo de vigilancia y respuesta después de que varios usuarios alertaran de la presencia de un turismo circulando en contradirección a gran velocidad.

El responsable terminó siendo detenido y sometido a un control de alcoholemia en el que arrojó un resultado positivo, agravando aún más su situación judicial.

El peligroso recorrido comenzó a la altura del kilómetro 666 de la A-4, en el tramo comprendido entre las ciudades de Sevilla y Cádiz.

Según la información facilitada por la Guardia Civil, el turismo avanzaba hacia Cádiz, pero ocupando los carriles destinados al tráfico en dirección a Sevilla, obligando a los conductores que se cruzaban con él a realizar maniobras evasivas para evitar colisiones frontales.

La mezcla de la oscuridad de la noche, la velocidad y la circulación en sentido contrario multiplicó el riesgo, especialmente en un eje viario que soporta un notable flujo de vehículos de madrugada, incluidos transportes pesados.

Las primeras llamadas comenzaron a recibirse en el centro de control de Tráfico minutos después del avistamiento inicial. Varios conductores, visiblemente alterados, que alertaron de lo que describieron como “un coche lanzado de frente hacia el tráfico”, lo que permitió activar de inmediato los protocolos de emergencia.

La Guardia Civil del Subsector de Tráfico de Cádiz movilizó diferentes patrullas para localizar el vehículo, al tiempo que se trataba de avisar al mayor número posible de usuarios mediante paneles informativos y comunicaciones internas.

Conduciendo bajo los efectos del alcohol

La Unidad de Investigación de Seguridad Vial (UNIS) asumió de forma rápida el seguimiento del caso para reconstruir el recorrido del turismo y coordinar la detención del conductor.

Después de interceptarlo, los agentes comprobaron que presentaba síntomas compatibles con la ingesta de alcohol, motivo por el que fue sometido a las pruebas de detección correspondientes.

El resultado confirmó la presencia de alcohol en el organismo del implicado, lo que refuerza la acusación por conducción bajo los efectos de sustancias que reducen enormemente las capacidades para el manejo seguro del vehículo.

La gravedad del episodio ha llevado a la instrucción de diligencias por dos delitos contra la seguridad vial. Por un lado, se le imputa la conducción con temeridad manifiesta, que se trata de una figura recogida en el artículo 380 del Código Penal, que contempla penas de prisión de seis meses a dos años.

Por otro, se le investiga por conducir bajo la influencia de bebidas alcohólicas, tipificado como delito en el artículo 379, que también prevé sanciones penales y la privación del derecho a conducir por periodos de uno a seis años.

Ambas infracciones, sobre todo cuando concurren conjuntamente, se consideran de alto riesgo para la integridad del resto de usuarios de la vía.

Una vez completados los trámites policiales, las diligencias fueron remitidas al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Guardia de Puerto Real, que será el encargado de evaluar y determinar las medidas cautelares y la evolución del procedimiento.

Entre tanto, la Guardia Civil continúa recopilando testimonios de conductores que se cruzaron con el vehículo y analizando las posibles grabaciones de cámaras de tráfico, con el objetivo de potenciar la investigación y precisar con exactitud todos los tramos afectados.

La circulación en sentido contrario es uno de los comportamientos, sin dudas, más peligrosos en carretera, con un potencial altísimo de colisiones frontales, que suelen tener consecuencias fatales y mortales debido a la suma de velocidades y la ausencia de tiempo de reacción.

La Guardia Civil recuerda que conducir en contradirección constituye una infracción muy grave así como supone una amenaza directa para la vida de todos los usuarios de la red viaria.

Por  todo ello insiste en la necesidad de comunicar cualquier anomalía en la circulación tan pronto como sea detectada. En el caso de Cádiz, la coordinación, las llamadas de alerta de los conductores y la intervención de las unidades de tráfico evitaron que un episodio de temeridad terminara con víctimas.

Ver más de Cádiz