Conductores del transporte urbano de Cádiz denuncian falta de personal, calor y autobuses envejecidos
La nueva sección sindical de CGT alerta de jornadas sin descansos suficientes, vehículos con más de 20 años y deficiencias que, asegura, afectan tanto a la plantilla como a los usuarios
La nueva sección sindical de CGT en la empresa Tranvía de Cádiz a San Fernando y Carraca ha denunciado una serie de carencias en el transporte urbano de Cádiz que, según sostiene, afectan tanto a las condiciones laborales de los conductores como a la calidad del servicio que reciben los usuarios.
Entre los problemas señalados aparecen la falta de personal, las elevadas temperaturas dentro de algunos vehículos, el envejecimiento de la flota y las dificultades para respetar los descansos durante la jornada.
Los representantes sindicales han trasladado estas reivindicaciones en sendas reuniones con los grupos municipales de Adelante Izquierda Gaditana y el PSOE. Aunque las dos formaciones han difundido comunicados diferentes, ambas recogen un diagnóstico similar sobre la situación actual del servicio y ponen el foco en el esfuerzo que realiza la plantilla para mantener la actividad diaria.
La sección sindical, de reciente constitución y con intención de concurrir a las elecciones previstas para 2027, asegura que su principal demanda no se centra en una mejora salarial, sino en conseguir unas condiciones de trabajo adecuadas y un transporte urbano que responda a las necesidades de la ciudadanía.
Una flota envejecida y jornadas con temperaturas extremas
Entre las situaciones denunciadas por CGT se encuentra la antigüedad de los autobuses que actualmente prestan servicio en Cádiz. Según la información trasladada a los grupos municipales, alrededor del 90% de la flota tendría al menos 20 años, lo que obliga a realizar reparaciones cada vez más complejas en vehículos para los que, en algunos casos, ya no se fabrican determinadas piezas.
La sección sindical también advierte de las deficiencias en los sistemas de climatización. Los trabajadores aseguran que la temperatura puede superar los 35 grados en el interior de algunos autobuses durante el verano, mientras los conductores permanecen al volante durante jornadas que pueden alcanzar las ocho horas.
A esta situación se suma, según los representantes de la plantilla, una insuficiencia de personal que aumenta la presión sobre los trabajadores y complica el cumplimiento de los tiempos establecidos, especialmente durante los periodos de mayor demanda. También denuncian dificultades para disfrutar de los descansos recogidos en el convenio colectivo y en la normativa laboral.
“La mala calidad del servicio la padece la ciudadanía, pero también la sufrimos la plantilla, que pasamos ocho horas diarias al volante”, señalan desde la nueva sección sindical.
Falta de aseos, problemas de seguridad y paradas poco accesibles
Las reivindicaciones no se limitan al estado de los vehículos. CGT también ha trasladado la falta de instalaciones adecuadas para los conductores en algunos finales de línea. En Simón Bolívar, según la sección sindical, no existe un aseo para la plantilla, mientras que en Plaza de España se dispone de un único baño unisex cuyo estado consideran deficiente.
Los trabajadores aseguran además que persisten problemas de seguridad durante las madrugadas de los fines de semana en el entorno de Plaza de España. A ello añaden la escasa iluminación en determinados tramos de los recorridos, una circunstancia que, según han explicado, afecta a la visibilidad y genera inseguridad tanto para los conductores como para los peatones.
Otro de los puntos señalados es la accesibilidad de las paradas. La sección sindical sostiene que una parte muy elevada de ellas presenta deficiencias para las personas con movilidad reducida y reclama actuaciones que permitan adaptar las infraestructuras del servicio.
También se han puesto sobre la mesa las diferencias existentes entre las frecuencias de unas líneas y otras, los tiempos de espera en determinados barrios, la imposibilidad de pagar con tarjeta bancaria dentro de los autobuses y la escasez de puntos disponibles para recargar el bonobús.
La falta de información al usuario y la ausencia de campañas para favorecer una mejor convivencia dentro de los vehículos son otras de las cuestiones planteadas por los representantes sindicales.
Adelante acusa al Gobierno municipal de no atender a la plantilla
Adelante Izquierda Gaditana ha mostrado su respaldo a las reivindicaciones de CGT y ha recordado que el colectivo de trabajadores mantuvo una huelga de 19 días durante el pasado verano. El portavoz de la formación, David de la Cruz, considera que desde entonces no se han producido las mejoras necesarias.
“Ni han mejorado sus condiciones laborales ni tampoco han mejorado las condiciones del servicio”, ha afirmado De la Cruz, quien sostiene que los trabajadores están anteponiendo la atención a los usuarios a sus propias dificultades laborales.
El concejal ha reprochado al Gobierno municipal de Bruno García que centre su discurso en los anuncios sobre el futuro servicio, mientras, a su juicio, continúan sin resolverse las necesidades más inmediatas de la plantilla.
“Después de tres años del Partido Popular de Bruno García al frente del Ayuntamiento solo se preocupan del transporte público para los anuncios y el autobombo, pero no para solucionar los problemas reales de la ciudadanía ni de una plantilla que está al límite”, ha señalado.
Adelante considera que el Ayuntamiento debería fiscalizar con mayor intensidad la prestación del servicio y mediar con la empresa para buscar soluciones a corto plazo. La formación reclama inversiones inmediatas, mejoras en las condiciones laborales y el cumplimiento de los compromisos adquiridos con los trabajadores.
El PSOE alerta de diferencias entre barrios y esperas excesivas
El grupo municipal socialista también ha mantenido una reunión con la nueva sección sindical. En el encuentro participaron el portavoz del PSOE, Óscar Torres; el secretario general local, José Ramón Ortega; y el concejal Manuel Márquez.
Los socialistas han puesto el foco en la desigualdad de frecuencias entre las distintas líneas de autobús, una situación que, según consideran, provoca diferencias importantes en el acceso al transporte público dependiendo del barrio en el que resida cada usuario.
“No es de recibo que los gaditanos sufran esperas interminables según la zona en la que vivan, ni que sigamos con un sistema obsoleto que impide el pago con tarjeta bancaria y que ofrece una escasez alarmante de puntos de recarga para el bonobús”, han manifestado desde el PSOE.
La formación socialista considera que estas diferencias generan “barrios de primera y de segunda” en materia de movilidad y reclama una apuesta urgente por la modernización de las infraestructuras y por una mejora general de las prestaciones del servicio.
El PSOE también ha destacado la profesionalidad de la plantilla y ha recogido la afirmación de los representantes sindicales de que el transporte urbano continúa funcionando gracias al esfuerzo adicional que realizan diariamente los trabajadores para compensar la falta de medios.
La renovación de los autobuses no será inmediata
Las denuncias se producen mientras el Ayuntamiento avanza en la futura licitación del nuevo servicio de autobuses urbanos. El Gobierno municipal ha anunciado que el expediente se llevará a un pleno extraordinario previsto para el 29 de julio.
El futuro contrato, valorado en torno a 120 millones de euros, contempla la incorporación de 60 autobuses, la reorganización de las líneas, la mejora de las frecuencias y la creación de nuevas conexiones para ampliar la cobertura en distintos puntos de la ciudad.
El alcalde, Bruno García, ha defendido esta actuación como una renovación integral de un servicio que, según ha señalado, llevaba alrededor de 35 años esperando una transformación de estas características.
Sin embargo, la nueva sección sindical advierte de que la aprobación de los pliegos será únicamente el inicio de un procedimiento que todavía deberá pasar por la presentación de ofertas, la adjudicación del contrato y la posterior fabricación e incorporación de los nuevos vehículos.
“Nuestra lucha está en el día a día. No podemos esperar años mientras cada vez trabajamos en peores condiciones, con autobuses más viejos y ofreciendo un servicio malo e insuficiente a la ciudadanía”, defienden los representantes de CGT.
La sección sindical reclama por ello que la futura renovación del servicio no frene la adopción de medidas urgentes para mejorar la climatización de los vehículos, reforzar la plantilla, garantizar los descansos y corregir las deficiencias que actualmente afectan a conductores y usuarios.