Crece la preocupación en Cádiz por la plaga silenciosa de las alcantarillas
La acumulación de toallitas continúa poniendo a prueba la red de saneamiento de la ciudad, con cientos de toneladas retiradas y nuevas acciones para concienciar a la ciudadanía
Las toallitas higiénicas siguen convirtiéndose en uno de los principales enemigos de la red de saneamiento de Cádiz. Pese a las campañas de información desarrolladas en los últimos años, este residuo continúa provocando atascos, averías y costosas labores de mantenimiento en una infraestructura esencial para el funcionamiento de la ciudad.
Con el objetivo de frenar este problema, Aguas de Cádiz ha puesto en marcha una nueva acción de concienciación junto a Procasa dirigida a los adjudicatarios de la nueva promoción de viviendas de la calle Marqués de Cropani 2.
La iniciativa coincide con la entrega de las viviendas y busca que los nuevos vecinos conozcan desde el primer día el impacto que tiene un gesto tan cotidiano como tirar una toallita al inodoro.
Durante el taller, los técnicos explicaron el funcionamiento de la red de saneamiento de Cádiz, formada por cerca de 200 kilómetros de colectores y 15 estaciones de bombeo que transportan las aguas residuales y pluviales hasta la estación depuradora.
El principal mensaje fue claro: las toallitas no se descomponen durante su recorrido por las tuberías. Aunque algunos fabricantes las comercialicen como biodegradables o aptas para desechar por el inodoro, terminan acumulándose en las canalizaciones, donde forman grandes masas que obstruyen los colectores y dañan los equipos de bombeo.
Las cifras reflejan la dimensión del problema. Durante 2025 fue necesario retirar 350 toneladas de toallitas de la red municipal de saneamiento. Solo en el primer semestre de 2026 ya se habían recogido otras 135 toneladas, un volumen que evidencia que esta plaga silenciosa continúa muy presente bajo las calles de la ciudad.
Atascos, averías y mayores costes
La acumulación de este residuo obliga a realizar actuaciones extraordinarias de limpieza y mantenimiento, incrementando los costes del servicio y el consumo de recursos destinados a garantizar el correcto funcionamiento de la red.
Además, cuando las obstrucciones afectan a los colectores o a las estaciones de bombeo pueden producirse incidencias que repercuten directamente en la ciudadanía, como cortes de calles o incluso el colapso de la red de saneamiento con posibles desbordamientos.
La empresa municipal también recordó que, si el atasco se produce en la red interior de un edificio antes de llegar a la vía pública, los gastos de reparación deben ser asumidos por la propia comunidad de propietarios.
Aguas de Cádiz insistió durante la jornada en que el inodoro no debe utilizarse como una papelera. Las toallitas, junto a otros productos de higiene, deben depositarse siempre en el contenedor de residuos para evitar daños en la red de saneamiento.
Con este tipo de talleres, la empresa municipal pretende reforzar la concienciación ciudadana desde la llegada de nuevos vecinos, fomentando hábitos responsables que contribuyan a reducir averías, proteger las infraestructuras hidráulicas y disminuir el impacto económico y ambiental que generan estos residuos.