Reunión de los trabajadores de La Campera con el alcalde de Chiclana.

Crece la preocupación en Chiclana por el futuro de La Campera tras meses de bloqueo interno

La plantilla de La Campera denuncia el bloqueo de la empresa y pide una solución urgente para evitar su desaparición

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La situación que atraviesa La Campera ha llevado a sus trabajadores a trasladar directamente su preocupación al Ayuntamiento de Chiclana y a su alcalde José María Román.

La plantilla denuncia que la empresa se encuentra inmersa en un escenario de bloqueo interno que ha paralizado su actividad, con salarios pendientes de abono, ausencia de información por parte de la dirección y la incertidumbre creciente sobre el futuro de una de las firmas más conocidas del municipio.

El alcalde de Chiclana, José María Román, y la delegada municipal de Fomento Económico, Manuela Pérez, mantuvieron una reunión con los empleados para conocer de primera mano la situación. Según trasladaron los trabajadores, la empresa acumula problemas que afectan tanto a la actividad diaria como a la estabilidad laboral de la plantilla.

Entre ellos destacan el impago de la nómina correspondiente al mes de mayo y la falta de respuestas por parte de los responsables de la sociedad.

Chiclana: la actividad queda paralizada tras el corte del suministro eléctrico

La crisis se agravó con el corte del suministro eléctrico en las instalaciones de la empresa ubicadas en la carretera de El Pinar de los Franceses.

Los empleados aseguran que esta circunstancia les impide desarrollar su trabajo con normalidad y ha provocado la paralización total de la actividad productiva.

La falta de electricidad ha afectado además al funcionamiento cotidiano del negocio y a la atención a los clientes. Según la plantilla, esta situación está generando una pérdida de ingresos en un momento especialmente delicado para la compañía.

Los trabajadores sostienen que algunos empleados han acudido a sus puestos y se han encontrado con unas instalaciones inaccesibles para desempeñar sus funciones.

A esta circunstancia se suma la ausencia de comunicaciones oficiales por parte de la dirección. Los empleados afirman que no han recibido explicaciones claras sobre las causas del problema ni sobre las medidas previstas para resolverlo.

Esa falta de información ha incrementado la preocupación entre quienes dependen de la empresa para mantener sus puestos de trabajo.

Los trabajadores alertan del riesgo de cierre de una empresa histórica

La plantilla teme que la situación desemboque en la desaparición de la empresa sin que exista una hoja de ruta definida. Durante la reunión con el alcalde expresaron su inquietud por la posibilidad de que La Campera llegue a cesar definitivamente su actividad sin que los trabajadores hayan recibido información previa o garantías sobre su futuro laboral.

Los empleados recuerdan que la firma mantiene una clientela consolidada y cuenta con personal cualificado y medios suficientes para seguir funcionando.

A su juicio, el problema no radica en la viabilidad del negocio, sino en la falta de acuerdos dentro de la propiedad y en la imposibilidad de adoptar decisiones que permitan recuperar la normalidad empresarial.

Según han venido denunciando públicamente, las discrepancias existentes entre distintos socios de la compañía habrían derivado en una situación de bloqueo interno que impide una gestión ordinaria de la sociedad.

Los trabajadores consideran que ese enfrentamiento está repercutiendo directamente sobre la actividad productiva y sobre el empleo.

Reclaman que se permita mantener el negocio y conservar el empleo

Uno de los mensajes trasladados por la plantilla es la necesidad de que la propiedad adopte decisiones que permitan desbloquear la situación.

Los trabajadores reclaman que se les dé la oportunidad de continuar desarrollando la actividad o, en su defecto, que se facilite la entrada de terceros que puedan hacerse cargo del negocio.

El representante de los trabajadores, Manuel Guerrero, expresó durante el encuentro su preocupación por la falta de interlocución con los propietarios y por la ausencia de responsables que expliquen qué está ocurriendo dentro de la empresa.

A su juicio, si la situación actual se mantiene, las posibilidades de encontrar una salida serán cada vez más reducidas.

La plantilla también ha solicitado la colaboración de las administraciones y de los distintos grupos políticos de la ciudad para favorecer una solución que garantice la continuidad de la actividad y el mantenimiento de los puestos de trabajo.

Entra tanto que no se produzcan avances, los trabajadores continúan a la espera de respuestas sobre el futuro de una empresa con una larga trayectoria en Chiclana y cuyo funcionamiento permanece actualmente paralizado.

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