Camas en un albergue provisional.
Miembro de la Cruz Roja preparando unas camas.

Cruz Roja activa nuevos albergues en Cádiz ante la devastadora borrasca Leonardo

La rápida respuesta de Cruz Roja ya protege a cientos de familias gaditanas tras la borrasca Leonardo

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La borrasca Leonardo ha golpeado con fuerza a la provincia de Cádiz, dejando tras de sí desbordamientos de ríos, inundaciones y el desalojo de centenares de familias.

Ante la magnitud del desastre, Cruz Roja Española ha reforzado su dispositivo de emergencias en coordinación con la Agencia de Emergencias de Andalucía 112 y los ayuntamientos locales, con el fin de ofrecer una respuesta inmediata y efectiva a las personas afectadas.

En las últimas horas, la organización ha habilitado cuatro nuevos albergues temporales: dos en Arcos de la Frontera, uno en Puerto Serrano y otro en El Puerto.

En Arcos, los recursos se han destinado a atender a residentes desalojados de una residencia de mayores y a familias que vivían en las inmediaciones de la presa, zona especialmente castigada por las lluvias torrenciales.

En el caso de El Puerto, el nuevo centro acoge a la población evacuada del poblado de Doña Blanca, que permanece anegado.

Estos nuevos espacios se suman a los que ya se encontraban operativos desde comienzos de semana en Jerez de la Frontera, Algeciras y San Roque, lo que eleva a siete el número de albergues dispuestos en toda la provincia.

A ellos se suma la distribución de camas, mantas y material de abrigo en El Puerto y en San Martín del Tesorillo, donde también se presta atención a personas sin hogar o en situación de vulnerabilidad extrema.

El despliegue incluye la activación de los Equipos de Respuesta Básica en Emergencias (ERBE), formados por personal voluntario con experiencia en atención humanitaria.

Estos equipos se encargan de la gestión de los albergues, la entrega de suministros, la asistencia sanitaria de primera necesidad y la coordinación con las autoridades locales.

Movilización en Cádiz con la Borrasca "Leonardo"

Conforme a los datos de Cruz Roja, la movilización se ha producido “desde el primer momento en que se activó la alerta meteorológica”, demostrando la capacidad de reacción y coordinación entre instituciones.

Además de los recursos logísticos, la organización mantiene operativas ambulancias de soporte vital avanzado y básico, así como equipos de rescate equipados con vehículos todoterreno y embarcaciones ligeras.

Uno de los dispositivos más destacados se encuentra en Grazalema, localidad serrana que permanece parcialmente incomunicada por los efectos del temporal.

Allí, un equipo médico de Cruz Roja trabaja de manera continuada para atender emergencias de salud y garantizar el traslado de pacientes cuando las condiciones lo permiten.

A la atención sanitaria se suma el despliegue de equipos de apoyo psicosocial, fundamentales en situaciones de crisis prolongadas.

Estos profesionales ofrecen acompañamiento emocional a las personas desalojadas, especialmente a mayores y menores, que sufren con mayor intensidad el impacto de la pérdida temporal de sus hogares.

Igualmente se han dispuesto vehículos de transporte adaptado para garantizar el desplazamiento seguro de quienes presentan movilidad reducida.

El operativo forma parte del Plan de Respuesta de Cruz Roja ante emergencias climáticas, que busca no solo atender la urgencia inmediata, sino también promover la recuperación y la resiliencia a largo plazo.

Este plan, que ya ha alcanzado a más de 143.000 personas en todo el país, se desarrolla en tres fases: la respuesta inmediata, la recuperación y el fortalecimiento comunitario frente a futuros desastres.

Actualmente, Cruz Roja Española cuenta con una red de más de 231.000 personas voluntarias que operan en 1.263 municipios del territorio nacional.

Merced al apoyo de cerca de 1,3 millones de socios, empresas y entidades colaboradoras, la organización logra atender anualmente a más de 11,6 millones de personas dentro y fuera de España.

Desde su fundación, la entidad actúa bajo los siete Principios Fundamentales del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja —como son la Humanidad, Imparcialidad, Neutralidad, Independencia, Voluntariado, Unidad y Universalidad—, que guían todas sus intervenciones.

En el contexto de la borrasca Leonardo, estos valores se traducen en una actuación solidaria, ágil y coordinada que busca prevenir el sufrimiento, proteger la vida y garantizar la dignidad de las personas afectadas.

Entre tanto las lluvias continúan afectando al sur de la península, los equipos de Cruz Roja mantienen su presencia activa sobre el terreno, preparados para ampliar los recursos si la situación meteorológica empeora.

La prioridad, según la organización, es “no dejar a nadie atrás” y ofrecer refugio, atención y esperanza a quienes han visto interrumpida su vida por la fuerza del temporal.