Chica y chico de la Cruz Roja, con el uniforme, cargando cajas de ayuda.
Efectivos de la Cruz Roja ayudando durante el temporal de lluvia.

Cruz Roja se mantiene en alerta, el plan que sigue activo en Cádiz tras las últimas borrascas

Cruz Roja no baja la guardia: qué medidas mantiene activas ante nuevas borrascas en Cádiz

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La Cruz Roja Española sigue desplegando labor y su capacidad operativa así como logística en distintos puntos de la provincia de Cádiz, tras los episodios de lluvias y vientos que han afectado a la zona en los últimos días.

Si bien es cierto que la situación meteorológica ha mejorado y se han desactivado los albergues de emergencia habilitados durante la fase crítica.

Cruz Roja mantiene sus equipos de rescate y su dispositivo de camas y material logístico en San Martín del Tesorillo y en El Portal, dos de las áreas más afectadas por las crecidas y acumulaciones de agua.

Durante las jornadas más intensas del temporal, la Cruz Roja activó su plan de respuesta ante emergencias en coordinación con las autoridades locales, con la Junta de Andalucía y los servicios de Protección Civil, con el objetivo de atender a la población afectada y reducir los riesgos derivados de las inundaciones.

A lo largo de esos días, se desplegaron albergues con carácter temporal, equipos sanitarios móviles y voluntariado especializado en asistencia humanitaria, logística y apoyo psicosocial.

Uno de los principales retos que afrontó la organización fue garantizar la seguridad y el bienestar de las personas desalojadas de sus viviendas, algunas de las cuales permanecieron durante varios días en los dispositivos de emergencia.

Según fuentes internas, la prioridad se centró en proveer refugio, alimentación, atención médica básica y acompañamiento emocional, sobre todo a personas mayores, familias con niños y personas en situación de vulnerabilidad social.

En el municipio de San Martín del Tesorillo, las lluvias provocaron el desbordamiento de varios arroyos y cortes de caminos rurales, lo que obligó a movilizar a los equipos de rescate acuático de la Cruz Roja.

Cruz Roja no baja la guardia

Estas unidades, equipadas con embarcaciones ligeras y vehículos todoterreno, colaboraron con los bomberos y la Guardia Civil en la evacuación preventiva de vecinos de zonas de difícil acceso.

En El Portal, pedanía de Jerez, la acumulación de agua en viviendas y naves industriales llevó a habilitar un centro de atención temporal para las familias afectadas, donde se repartieron mantas, alimentos y kits de higiene.

Aunque los albergues han sido ya desactivados ante la mejora de la meteorología, la Cruz Roja mantiene en alerta sus recursos humanos y materiales ante cualquier cambio repentino.

“El dispositivo logístico permanece preparado para una reactivación inmediata si las condiciones meteorológicas empeoran o se registran nuevas crecidas”, indicaron fuentes de la organización.

Este estado de “seguimiento activo” implica la vigilancia constante de los informes de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) y la coordinación con los centros de emergencia 112 para activar de nuevo la respuesta si fuera necesario.

En total, durante el operativo se movilizaron decenas de voluntarios, varios vehículos de transporte, equipos sanitarios y recursos técnicos destinados a cubrir las necesidades básicas de la población.

Más allá del apoyo material, la Cruz Roja destacó la importancia del acompañamiento emocional a las familias que sufrieron pérdidas materiales o el desalojo temporal de sus viviendas.

La institución subraya que su compromiso se mantiene firme en la protección de la vida, la salud y el bienestar de las personas, con especial atención a quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad.

En palabras de sus portavoces, “la respuesta humanitaria no termina cuando cesa la lluvia; continúa mientras existan personas que necesiten apoyo para recuperar la normalidad”.

Con más de un siglo de presencia en la provincia, la Cruz Roja en Cádiz reitera su papel esencial en la gestión de emergencias locales, integrando la labor del voluntariado con la colaboración de las administraciones públicas y la sociedad civil.

La preparación, la coordinación y la respuesta inmediata siguen siendo los pilares de su actuación ante cualquier fenómeno meteorológico adverso que amenace a la población.