De Cádiz a Tokio en moto, la legendaria aventura que inaugura un nuevo espacio cultural en Chiclana
Motoristas y músicos abren un Centro Cultural sin ánimo de lucro en Chiclana
Chiclana sumará este fin de semana un nuevo espacio dedicado a la cultura, la música y al encuentro. Se trata del Centro Cultural impulsado por una asociación sin ánimo de lucro formada por motoristas y músicos locales, un proyecto que nace con la vocación de llegar a convertirse en un punto de referencia para la actividad cultural alternativa en el municipio.
El nuevo centro cuenta con un escenario propio concebido como epicentro de su programación. Desde la asociación explican que este espacio estará abierto a una amplia variedad de iniciativas culturales, con una agenda que incluirá conciertos de diferentes estilos, presentaciones de libros y discos, estrenos de producciones musicales, también de charlas, coloquios y encuentros temáticos.
La misión es poder ofrecer un lugar accesible y dinámico donde creadores y público puedan compartir experiencias culturales fuera de los circuitos más convencionales.
La inauguración oficial tendrá lugar el próximo sábado día 20 y se plantea como un evento especial que combina aventura, memoria histórica y música en directo.
El acto central será un pase de diapositivas en el que se repasará el extraordinario viaje realizado en 1987 por el gaditano Bernardino Rosendo, quien recorrió la distancia entre Cádiz y Tokio a lomos de una motocicleta de tan solo 125 c.c. Una hazaña que, casi cuatro décadas después, sigue despertando la total admiración entre aficionados al motociclismo y viajeros.
El recorrido de Bernardino Rosendo y Chiclana
El recorrido de Rosendo destacó por la tremenda longitud del trayecto y la modestia del vehículo utilizado, sino también por su relevancia histórica.
Durante aquella travesía, su motocicleta se convirtió en la primera moto europea que logró entrar en China por el paso del Tíbet, cruzando de esta forma la frontera con Nepal, en una época en la que el acceso al país asiático era extremadamente limitado para viajeros occidentales.
El pase de diapositivas permitirá revivir ese viaje a través de imágenes originales y relatos que contextualizan las muchas dificultades, los paisajes y los encuentros culturales que marcaron la ruta.
Desde la organización señalan que la elección de este acto inaugural no es casual puesto que representa perfectamente los valores que se pretenden transmitir desde el centro: espíritu libre, curiosidad cultural, esfuerzo y pasión por la música y las dos ruedas.
La asociación, formada por personas unidas tanto por el amor al motociclismo como por la creación musical, busca tender puentes entre distintas disciplinas y generaciones.
Tras la proyección, la jornada continuará con una jam session que será abierta, en la que músicos locales podrán subirse al escenario y compartir improvisaciones en un ambiente muy distendido.
Este formato participativo es el fiel reflejo otra de las señas de identidad del nuevo centro en el que se quiere fomentar la colaboración y dar visibilidad al talento local, ofreciendo oportunidades tanto a artistas consolidados como a aquellos que están dando sus primeros pasos.
El Centro Cultural aspira a convertirse en un espacio vivo, con programación de carácter regular y propuestas que abarquen desde la música en directo hasta actividades formativas y divulgativas.
Al tratarse de una iniciativa sin ánimo de lucro, la asociación destaca que cualquier ingreso se reinvertirá en mejorar las instalaciones así como de poder apoyar a los artistas participantes y de garantizar la continuidad del proyecto.
Con esta inauguración, Chiclana suma un nuevo enclave cultural que combina tradición motera y viajera, creatividad musical así como del compromiso social. Una apuesta por la cultura como motor de encuentro que arranca su andadura mirando al pasado, con una aventura que es ya legendaria, y al futuro, con un escenario abierto a todas las expresiones culturales.