De los abrazos con Juanma Moreno a la humedad y el moho: así están 60 viviendas de Matadero año y medio después
Representantes de la Apdha con representantes de las personas afectadas en este vecindario de Matadero.

De los abrazos con Juanma Moreno a la humedad y el moho: así están 60 viviendas de Matadero año y medio después

La Apdha denuncia filtraciones, humedades y falta de soluciones en una promoción entregada como ejemplo de vivienda pública

Actualizado:

Las últimas viviendas entregadas por la Junta de Andalucía en la promoción de Matadero en la barriada del Cerro del Moro de Cádiz, en un acto encabezado por Juanma Moreno, han pasado en apenas año y medio de simbolizar una solución habitacional a mostrar unas preocupantes carencias y deterioro.

La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (Apdha) advierte del grave deterioro de las viviendas, señalando que lo que se presentó como un proyecto de calidad ha terminado generando serios problemas para las familias residentes.

El 30 de septiembre de 2024, la entrega de llaves se desarrolló en un ambiente de emoción, con familias que, tras años de espera, accedían por fin a una vivienda protegida en régimen de alquiler. Durante ese acto institucional, desde el Gobierno andaluz se defendió que el edificio representaba una apuesta por la calidad constructiva y la eficiencia adaptada al clima de Cádiz, destacando que ya no se trataba de un proyecto sobre el papel, sino de una realidad construida con vocación de futuro.

Sin embargo, según relatan los vecinos, la situación comenzó a deteriorarse poco después de la entrada en las viviendas. Las primeras incidencias aparecieron en forma de humedades persistentes, filtraciones de agua y goteras que afectaban a distintas estancias.

Con el paso del tiempo, estos problemas se intensificaron. La presencia de moho en paredes y techos se ha convertido en una de las principales preocupaciones, especialmente en zonas como baños y dormitorios. En algunos casos, los espacios han llegado a presentar un aspecto ennegrecido debido a la acumulación de hongos, lo que ha generado inquietud por las condiciones de salubridad.

Incidencias generalizadas y falta de soluciones

Lejos de tratarse de situaciones aisladas, las deficiencias afectan a un número relevante de viviendas dentro del edificio. Esta extensión de los daños ha llevado tanto a los residentes como a la Apdha a considerar que podría tratarse de problemas estructurales, más allá de defectos puntuales.

Los vecinos han trasladado reiteradamente estas incidencias a la administración responsable y a la entidad gestora, denunciando que se ha mantenido una actitud de “oídos sordos” ante sus reclamaciones. Las intervenciones realizadas hasta ahora, según explican, se perciben como simples parches que no abordan el origen del problema, lo que provoca que las filtraciones y humedades reaparezcan con el tiempo.

Desde la Apdha se insiste en la necesidad de realizar un estudio técnico en profundidad que permita determinar las causas reales del deterioro. La organización considera que resulta imprescindible acometer una intervención integral que garantice unas condiciones de habitabilidad adecuadas, con el objetivo de que las familias puedan recuperar una vida digna en sus hogares tras lo que describen como más de un año y medio sin soluciones efectivas.

Parte de estas deficiencias han sido recogidas en imágenes difundidas por la Apdha, donde se pueden observar filtraciones, humedades y el estado real de algunas viviendas.

De los abrazos con Juanma Moreno a la humedad y el moho: así están 60 viviendas de Matadero año y medio después

El impacto en las familias

Más allá de los desperfectos materiales, la situación tiene un impacto directo en la vida cotidiana de quienes residen en estas viviendas. Para muchas de estas familias, el acceso a estos pisos representaba una oportunidad para dejar atrás situaciones de inestabilidad y acceder a un entorno seguro.

El contraste entre las expectativas generadas en el momento de la entrega y la realidad actual ha generado frustración entre los residentes, que ven cómo problemas básicos como la humedad o las filtraciones condicionan su día a día. En un contexto marcado por las dificultades de acceso a la vivienda, esta situación refuerza la percepción de vulnerabilidad entre quienes confiaron en este proyecto.