Ecologistas con pancartas en una protesta en Bonanza.
Protesta por los vertidos fecales en Bonanza.

Denuncian vertidos fecales en la playa de Bajo de Guía-Bonanza, meses sin control ni sanciones

Bajo de Guía-Bonanza: la playa más castigada de Sanlúcar vuelve a sufrir vertidos ilegales y abandono ambiental

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La playa de Bajo de Guía-Bonanza, en Sanlúcar de Barrameda, atraviesa un momento crítico, uno de los peores momentos de su historia reciente. Los vertidos de aguas residuales sin depurar se han convertido en un problema crónico que amenaza tanto al medio ambiente como para la salud pública.

Según ha denunciado Ecologistas en Acción, desde hace semanas se están produciendo vertidos de forma continua por los aliviaderos de la avenida Cabo Noval y de la calle La Habana, en Bonanza, además del arroyo del Salto del Grillo, sin que se hayan registrado lluvias que sean significativas y que los justifiquen.

La organización ambiental advierte que ambos aliviaderos llevan más de 48 horas vertiendo aguas contaminadas de forma directa al mar, mientras que el Salto del Grillo mantiene un flujo constante desde principios de noviembre del pasado año 2025, lo que ha provocado la inundación con aguas de tipo fecal de parte del camino que atraviesa su cauce.

Estos episodios -que son reiterados, según indican- ponen en evidencia la falta de control y mantenimiento del sistema de saneamiento en la zona.

Vertido reiterados en Bonanza

Los vertidos no son un hecho aislado puesto que los últimos años esta situación se ha repetido con una preocupante frecuencia. El otoño del año 2024 y el año 2025 fueron especialmente graves para el litoral sanluqueño con las frecuentes lluvias intensas del mes de octubre de ambos años, sumadas a fallos en el alcantarillado, que provocaron descargas masivas de residuos hacia el mar.

Pero lo más alarmante es que, incluso en periodos sin lluvias, se registraron vertidos de forma persistente desde los aliviaderos de Calzada de la Infanta, Cabo Noval y Bonanza, y desde el pozo del alcantarillado del Navazo del Hoyo del Puja, afectando directamente a la playa de Las Piletas.

El impacto ambiental va más allá del agua y los informes de la Consejería de Salud durante la Semana Santa de 2025 ya alertaban sobre contaminación microbiológica en la playa de Bonanza, indicando de niveles de bacterias fecales superiores a los permitidos.

Pese a ello, el problema ha continuado en lo que se lleva de 2026 con nuevos episodios de vertidos y la rotura de la tubería de la avenida de Bajo de Guía, una avería que ya se había reparado en noviembre del año 2024 y que vuelve a estar en el origen de las fugas actuales.

A la contaminación se suma la degradación paisajística que sufre la zona. Bajo de Guía-Bonanza es, además, la playa con mayor acumulación de basura y con un sistema de limpieza que Ecologistas en Acción considera deficiente y según denuncian los vecinos.

Su franja de vegetación natural, dominada por retamas blancas, está siendo devorada rápidamente por la erosión costera, mientras que la población de camaleones, especie muy valorada y protegida, símbolo del ecosistema litoral gaditano, se reduce cada año ante la pérdida de hábitat.

Ecologistas en Acción plantea una rehabilitación general de la playa y sus entornos naturales. Entre sus propuestas destacan cuatro medidas:

1º.- Eliminación total de los vertidos de aguas residuales, a través de la reparación de la red de saneamiento y el cierre de los aliviaderos ilegales.

2º.- Recuperación de la vegetación autóctona y creación de zonas y áreas de refugio para la población de camaleones.

3º.- Revisión del planeamiento urbanístico de los sectores Verdigones 2 y 3, en la actualidad clasificados como urbanizables, para convertirlos en suelos no urbanizables y proteger los espacios naturales.

4º.- Restauración y conservación paisajística de los navazos litorales, promoviendo en ellos prácticas de agricultura ecológica como alternativa sostenible.

Bajo de Guía-Bonanza es mucho más que un simple punto costero, se trata de una zona de valor ecológico, histórico y cultural para Sanlúcar, vinculada al río Guadalquivir y al Parque Nacional de Doñana, y frecuentada por vecinos de los barrios colindantes. No obstante, el abandono institucional y la falta de medidas efectivas están transformando esta playa en un símbolo del deterioro ambiental.

Si no se actúa con urgencia, advierten los ecologistas, la ciudad podría perder uno de sus entornos naturales más bellos y valiosos, con ello se perdería una parte básica de su identidad litoral.