Desahucios, humedades y alquileres imposibles: el debate sobre vivienda evidencia la emergencia social en Cádiz
Representantes de PP, PSOE, Adelante Andalucía y Por Andalucía debatieron en un acto organizado por Apdha marcado por los testimonios de familias afectadas por la crisis de vivienda en la ciudad
La vivienda entró este lunes de lleno en la campaña de las elecciones andaluzas en Cádiz. Y lo hizo mostrando hasta qué punto el acceso a una casa se ha convertido ya en uno de los principales dramas sociales de la ciudad.
El debate organizado por la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (Apdha) en el Aulario La Bomba reunió a representantes políticos y familias afectadas por desahucios, humedades, alquileres imposibles y viviendas en mal estado en una cita marcada por la dureza de muchos testimonios.
La mesa, moderada por Eva Tubio, socia de Apdha y ex concejala de Vivienda del Ayuntamiento de Cádiz, sirvió para confrontar propuestas políticas con las experiencias de vecinos y vecinas que denunciaron las dificultades crecientes para acceder a una vivienda digna en la ciudad.
Más allá de las propuestas y los reproches cruzados, el encuentro terminó reflejando una sensación compartida entre muchas de las personas asistentes: que el problema de la vivienda en Cádiz ha alcanzado un nivel cada vez más difícil de sostener para numerosas familias.
Durante el acto, Apdha volvió a insistir en que Cádiz atraviesa una emergencia habitacional cada vez más grave. La organización denunció el aumento del precio del alquiler, la falta de vivienda pública suficiente y las crecientes dificultades para acceder a una vivienda digna incluso para familias con ingresos estables.
El debate coincidió además con la publicación de nuevos datos del Índice de Precios de Vivienda en Alquiler (IPVA) del INE, que vuelve a situar a Cádiz entre las capitales más caras de España para alquilar una vivienda.
Aunque la subida acumulada del alquiler en la capital gaditana desde 2015 (+14,6 por ciento) se sitúa por debajo de la media nacional, el reducido mercado residencial, la falta de suelo y la escasez de oferta mantienen una fuerte presión sobre el acceso a la vivienda en la ciudad.
El informe refleja además importantes diferencias dentro de Cádiz. El barrio de Santa María aparece como la zona donde más ha subido el alquiler en la última década, con un incremento del 23,2%, en un contexto marcado por la presión turística y la reducción de vivienda disponible para residentes.
Apdha recordó además que Cádiz acumula miles de demandantes de vivienda pública mientras el acceso al alquiler sigue complicándose en buena parte de la ciudad.
Turistificación, vivienda pública e intervención del mercado
Las intervenciones políticas se articularon en torno a tres grandes bloques: la turistificación y su impacto en la vivienda, el parque público residencial y las medidas de intervención sobre el mercado del alquiler.
PSOE, Adelante Andalucía y Por Andalucía coincidieron durante buena parte del debate en la necesidad de declarar Cádiz como zona tensionada para intentar limitar el precio de los alquileres y aplicar medidas fiscales sobre las viviendas turísticas.
José Ramón Ortega, representante socialista, defendió la aplicación de la Ley Estatal de Vivienda y recordó que el PP votó en contra de la prórroga del decreto antidesahucios. También apostó por reforzar la rehabilitación de edificios y ampliar el parque público.
David de la Cruz, de Adelante Andalucía, denunció el aumento de la turistificación y defendió limitar las viviendas turísticas en barrios como El Pópulo o La Viña. “Las viviendas tienen que ser para las familias”, señaló durante su intervención.
Jesús Ruiz, de Por Andalucía, reclamó medidas más contundentes contra los grandes rentistas y defendió la necesidad urgente de aumentar la vivienda pública y asequible en la ciudad.
Frente a ello, el diputado andaluz del PP Antonio Saldaña defendió la gestión tanto de la Junta de Andalucía como del Ayuntamiento de Cádiz en materia de vivienda y apostó por seguir impulsando promociones públicas contando también con colaboración privada.
Saldaña defendió además las medidas impulsadas por el Ayuntamiento frente a los pisos turísticos y aseguró que Cádiz está desarrollando algunas de las políticas “más avanzadas” en este ámbito.
Las intervenciones del representante popular provocaron algunos de los momentos de mayor tensión con parte del público presente en el acto, especialmente al defender la gestión institucional frente a las críticas planteadas por vecinos y colectivos sociales.
Las familias ponen rostro a la crisis
Asistentes al debate sobre la crisis de vivienda en Cádiz celebrado en el Aulario La Bomba. Foto: Eulogio García.
Sin embargo, fueron los testimonios de personas afectadas los que terminaron centrando buena parte del encuentro. Historias de desahucios, viviendas con humedades, edificios apuntalados y familias sin alternativa habitacional atravesaron el debate y dejaron algunos de los momentos más duros de la tarde.
Entre los casos expuestos estuvieron los de vecinas afectadas por las humedades y filtraciones en las viviendas públicas de Matadero, entregadas hace apenas año y medio, así como la situación de las familias que siguen viviendo en edificios deteriorados y apuntalados en Puntales y Explanada.
También se escucharon testimonios de personas que denunciaron dificultades para acceder a un alquiler, pérdida de vivienda o situaciones de precariedad residencial que han terminado afectando incluso a la convivencia familiar.
Apdha insistió durante el encuentro en que todos estos casos no son situaciones aisladas, sino el reflejo de una emergencia habitacional cada vez más extendida en Cádiz.
La organización considera que la ciudad necesita ampliar urgentemente el parque público de alquiler social, reforzar las medidas antidesahucios y frenar el impacto de la especulación inmobiliaria y de la presión turística sobre la vivienda residencial.
Y aunque el debate dejó propuestas, diferencias políticas y acusaciones cruzadas, el encuentro terminó mostrando sobre todo el nivel al que ha llegado el problema de la vivienda en Cádiz y la creciente dificultad para acceder a algo tan básico como una casa.