Desembalsados por seguridad dos pantanos de la provincia de Cádiz tras la borrasca Francis
Guadarranque llegó al máximo de su capacidad y Los Hurones superó el 91 por ciento tras las precipitaciones del fin de semana
Las intensas lluvias dejadas por la borrasca Francis el pasado fin de semana han llenado los principales embalses de la provincia de Cádiz hasta niveles inéditos en los últimos años.
En menos de 24 horas, el embalse de Guadarranque alcanzó el 100 por 100 de su capacidad, mientras que Los Hurones llegó al 91,11 por ciento, cifras que han obligado a realizar desembalses controlados por motivos de seguridad.
El objetivo principal de estas maniobras es recuperar el margen de resguardo del 10 % necesario para poder laminar futuras crecidas y garantizar el correcto funcionamiento de las presas durante los meses de invierno, cuando las lluvias suelen ser más frecuentes e intensas.
En Guadarranque, la entrada de agua fue tan abundante que el embalse recibió 23 hm³ en tan solo un día, con picos de 2 hm³ por hora. Esto equivale a 550 m³ por segundo, un volumen impresionante que, sin las infraestructuras actuales, habría generado daños considerables aguas abajo.
Desde las 7:00 horas de este miércoles 8 de enero, se están liberando 37 m³ por segundo en una operación que se prolongará entre 48 y 72 horas.
Las autoridades técnicas destacan que las lluvias acumuladas equivalen al abastecimiento del Campo de Gibraltar durante cinco meses, lo que demuestra la magnitud del episodio y la importancia de disponer de presas capaces de contener y regular el agua en situaciones extremas.
En paralelo, el embalse de Los Hurones, situado en la sierra de Cádiz, mantiene un caudal de salida de 34 m³ por segundo a través de su desagüe de fondo. El agua desembalsada se dirige al embalse de Guadalcacín, otro de los pilares del sistema de regulación hídrica de la provincia.
Estas operaciones, según los técnicos responsables, no conllevan ningún tipo de riesgo. Todos los procedimientos se realizan bajo supervisión y con aviso previo a los municipios, a los servicios de emergencia y a los ayuntamientos afectados. Los protocolos se activan con antelación suficiente para garantizar la seguridad de las poblaciones cercanas y de las infraestructuras.
Desembalses en Málaga
En la provincia de Málaga, también se ha iniciado un desembalse en el embalse de Casasola, aunque por motivos diferentes. En este caso, las maniobras tienen como fin eliminar los sedimentos acumulados tras las fuertes lluvias. El caudal liberado es de 20 m³ por segundo, en operaciones similares a las de 2025, cuando se realizaron sin incidencias.
Estas tareas son posibles gracias a las obras de emergencia de 2,1 millones de euros ejecutadas el pasado año, que devolvieron la plena operatividad a los desagües de fondo. Con ello, se garantiza que el embalse mantenga su capacidad de evacuación en óptimas condiciones.
Los desembalses por seguridad son una herramienta clave de gestión preventiva. Permiten anticiparse a nuevas lluvias y asegurar la estabilidad estructural de las presas. Además, ayudan a laminar posibles avenidas, evitando que el agua acumulada provoque inundaciones o daños materiales.
Los expertos recuerdan que los embalses cumplen una función doble: almacenar agua para el consumo y proteger frente a crecidas, siendo una pieza esencial del sistema hidráulico andaluz. En este caso, las lluvias intensas han puesto de manifiesto la eficacia del diseño de Guadarranque y Los Hurones, capaces de absorber grandes volúmenes y liberar caudal de manera controlada.