Policía Nacional, con chalequillo reflectante, delante de un ordenador portatil.
Policía Nacional haciendo un seguimiento por internet.

Desmantelan en Jerez una red que creó empresas falsas para cobrar ayudas de la Seguridad Social

La Policía destapa en Cádiz un fraude millonario con empresas fantasma y 20 implicados

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Agentes de la Policía Nacional, en coordinación con la Tesorería General de la Seguridad Social, han desmantelado en la provincia de Cádiz un entramado de  tipo delictivo que utilizaba empresas ficticias para simular relaciones laborales inexistentes y obtener, de forma fraudulenta, prestaciones y subsidios públicos.

La operación se ha saldado con 16 detenidos y 4 personas investigadas por presuntos delitos contra la Seguridad Social así como por falsedad documental y contra los derechos de los trabajadores.

Las pesquisas policiales comenzaron tras detectar irregularidades en varias altas laborales en el municipio de Jerez -aunque con implicaciones en toda la provincia de Cádiz- en el que, según los investigadores, se habían constituido mercantiles sin actividad económica real.

Estas entidades se empleaban para inscribir de forma falsa a trabajadores en el régimen general y así facilitar el acceso a prestaciones del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), subsidios del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) o incluso regularizaciones administrativas de personas extranjeras.

Según fuentes policiales, los responsables del entramado idearon un sistema mediante el cual daban de alta a empleados ficticios que aparentaban una actividad empresarial inexistente.

Estas compañías registraban ocultación de ingresos, impago de cuotas y falsificación documental, con la misión de lucrarse a costa de los recursos públicos. La investigación ha permitido acreditar un perjuicio económico es superior a los 500.000 euros.

25 trabajadores falsos y medio millón de euros defraudados

Durante la investigación, los agentes constataron que 25 personas figuraban como trabajadores activos, si bien en realidad no prestaban ningún servicio. Merced esas falsas afiliaciones, los implicados llegaron a cobrar del SEPE más de 140.000 euros en prestaciones por desempleo, además de 5.825 euros en ayudas por nacimiento y cuidado de menor gestionadas por el INSS.

A su vez, tres de los implicados obtuvieron prestaciones por Incapacidad Temporal (IT) que eran abonadas por una mutualidad por un total de 15.876 euros, mientras que otro de los supuestos empleados utilizó su alta fraudulenta en la Seguridad Social a fin de poder renovar su documentación de extranjero y regularizar su situación en España.

Los investigadores destacan la sofisticación del entramado, que incluía la creación de varias empresas ficticias o pantalla y el uso de documentación falsificada para sostener la apariencia de una actividad laboral que resultara legítima.

Las compañías carecían de empleados reales, instalaciones o movimientos de carácter comercial. Todo el flujo económico detectado procedía de operaciones simuladas y falsas destinadas a obtener ayudas y subsidios.

Coordinación institucional y lucha contra el fraude en Cádiz

La operación, fruto de la colaboración entre la Policía Nacional y la Tesorería General de la Seguridad Social, forma parte de un plan general que se desarrolla contra el fraude laboral y la economía sumergida.

Fuentes de la investigación han querido subrayar que este tipo de actuaciones son prioritarias debido al impacto económico que generan en el sistema público y a la competencia desleal que suponen para las empresas que cumplen con sus obligaciones.

Las actuaciones policiales continúan abiertas y no se descartan que haya nuevas detenciones. Los 16 arrestados ya han pasado a disposición judicial, mientras que los cuatro investigados en libertad deberán comparecer ante la autoridad competente en los próximos días.

El caso evidencia el alcance de las redes fraudulentas que operan en el ámbito laboral y de la Seguridad Social, un fenómeno que, según fuentes del Ministerio del Interior, se ha intensificado en los últimos tiempos con la ingente proliferación de estructuras empresariales que son absolutamente ficticias y son utilizadas para defraudar subvenciones y cotizaciones.