Guardia Civil acompañando a un acusado esposado desde el furgón.
Acusado siendo llevado por la Guardia Civil.

Desvelan la escena del crimen del 'carnicero de Ámsterdam' en Chiclana con un disparo mortal dentro del coche

El juicio por el crimen del ‘carnicero de Ámsterdam’ sitúa el disparo mortal dentro de un coche en Chiclana

Actualizado:

La cuarta sesión del juicio con jurado por la muerte de Ebrahim Buzhu, ciudadano holandés conocido como el "carnicero de Ámsterdam", dejó este jueves uno de los testimonios periciales más relevantes del proceso.

Los especialistas que comparecieron en la Audiencia Provincial de Cádiz sostuvieron que la víctima recibió un disparo mortal a corta distancia, dentro de un vehículo, la tarde del 15 de enero de 2022 en Chiclana de la Frontera. Dos hombres, Francisco B. y Antonio V., se sientan en el banquillo como presuntos responsables de la ejecución.

El "carnicero de Ámsterdam": un disparo a menos de 50 centímetros

El jefe del Servicio de Patología Forense del Instituto de Medicina Legal de Cádiz explicó al tribunal popular que no pudo practicarse la autopsia convencional porque el fallecido había dado positivo en covid, conforme a los protocolos vigentes en aquel momento.

Pese a ello, indicó que sí se elaboró un informe completo a partir de las pruebas disponibles y del examen externo del cadáver.

Según detalló durante su declaración, Buzhu murió por un disparo que atravesó el cráneo. La bala entró por la sien izquierda y salió por la zona occipital derecha, provocando una destrucción masiva de tejido encefálico incompatible con la vida.

El perito añadió que la presencia y concentración de restos de pólvora permitió fijar que el tiro se efectuó “a corta distancia”, es decir, a menos de medio metro.

Ese dato fue considerado especialmente significativo por la acusación y por las partes personadas en el procedimiento, ya que apuntala la hipótesis de una ejecución sin margen de reacción para la víctima. El especialista resumió la escena con una frase rotunda ante el jurado: a esa distancia, sostuvo, no se puede fallar.

La trayectoria de la bala y la posición de los ocupantes

Los expertos también analizaron la dirección seguida por el proyectil. El informe recoge una trayectoria de unos 20 grados descendente, de izquierda a derecha, compatible con la posición de dos personas sentadas en la parte delantera de un coche.

Conforme con esa reconstrucción, quien portaba el arma estaría situado en el asiento del conductor y la víctima ocuparía el asiento del copiloto.

La Fiscalía y la investigación policial consideran que el crimen se produjo dentro del vehículo que después apareció calcinado.

La declaración pericial reforzó esa tesis al explicar que tanto la orientación del disparo como los indicios hallados en la ropa de la víctima encajan con un ataque efectuado en el habitáculo.

Otro elemento destacado fue la ausencia de lesiones defensivas en el cuerpo. El forense aseguró que no se apreciaron signos de forcejeo ni heridas previas compatibles con una pelea.

Esa circunstancia abre la puerta a que Buzhu no esperara el ataque o no tuviera capacidad de reaccionar antes del disparo.

El cadáver, sin zapatos, y los cristales rotos

El tribunal también escuchó a una agente de la Guardia Civil que participó en la inspección ocular. La testigo intervino tanto en el carril del Pago del Humo, donde apareció el cadáver, como en la zona del Pinar de los Franceses, donde fue localizado el coche quemado de forma intencionada.

La agente señaló que el cuerpo presentaba restos de cristales rotos, un detalle que coincide con la hipótesis policial de que el disparo fracturó la ventanilla del copiloto en el momento del crimen.

Igualmente, confirmó que la víctima estaba sin zapatos y con los calcetines completamente limpios, pese a haber sido abandonada en una zona rural de tránsito escaso.

Para los investigadores, ese dato resulta relevante porque sugiere que el cuerpo fue trasladado y depositado allí después de la muerte. Con las nuevas periciales incorporadas al juicio, el jurado dispone ahora de una reconstrucción más precisa de cómo y dónde se produjo el asesinato.