Detenido fugado en Jerez, esposado, y llevado por dos policías nacionales.
Detenido siendo llevado a comisaría.

Detenido el preso que huyó del hospital de Jerez bajando por la fachada usando sábanas

El fugitivo que escapó por la ventana del hospital de Jerez ya ha sido localizado

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El preso fugado del Hospital Universitario de Jerez en octubre de 2025 ha sido finalmente detenido por agentes de la Policía Nacional, culminando así una intensa investigación que se prolongó durante más de cuatro meses.

El individuo, que logró escapar del centro sanitario descolgándose por una ventana mediante un improvisado sistema de sábanas anudadas, fue localizado el pasado 26 de febrero de 2026 en una vivienda situada en la pedanía jerezana de Estella del Marqués, donde se había ocultado para evitar ser identificado.

Según fuentes policiales, la fuga se produjo el 16 de octubre de 2025, cuando el detenido —que se encontraba ingresado bajo custodia— aprovechó un momento de descuido para deslizarse por la fachada del hospital.

El suceso generó entonces una inmediata alarma en los servicios de seguridad y obligó a activar un operativo de búsqueda que implicó a distintas unidades de la Policía Nacional en la provincia de Cádiz.

Desde el mismo instante en que se confirmó la evasión, el Grupo de la Unidad de Delincuencia Urbana (UDU) asumió la investigación.

Los agentes emitieron una requisitoria de búsqueda, detención e ingreso en prisión, desplegando un dispositivo de localización permanente que se mantuvo activo durante meses.

Las pesquisas se centraron en el entorno más cercano del prófugo, analizando posibles vínculos familiares y puntos donde pudiera recibir apoyo logístico o refugio.

El trabajo coordinado entre las Brigadas de Policía Judicial y Seguridad Ciudadana permitió avanzar progresivamente hasta estrechar el cerco sobre el fugitivo.

Los investigadores detectaron movimientos sospechosos en la zona rural de Estella del Marqués, una tranquila pedanía situada a unos diez kilómetros del núcleo urbano de Jerez.

Allí, tras semanas de seguimiento discreto, confirmaron que el hombre permanecía recluido en una vivienda, de la que apenas salía para evitar ser reconocido.

Durante el registro de la casa, los agentes encontraron indicios de que el detenido había planificado su ocultamiento con precisión: alimentos almacenados, objetos personales mínimos y un sistema rudimentario de vigilancia improvisado desde el interior.

Fuentes policiales indican que apenas mantenía contacto con el exterior, lo que dificultó su localización y prolongó la búsqueda durante más de 130 días.

Al momento de su arresto, al prófugo le constaban tres requisitorias judiciales en vigor, además de la emitida por su huida del hospital.

Dos de ellas ordenaban su búsqueda, detención e ingreso inmediato en prisión, mientras que la tercera exigía su comparecencia ante la autoridad judicial.

Delitos que se le imputan tras su detención en Jerez

Los delitos que se le imputan están relacionados con robos con fuerza y violencia, hechos por los cuales ya había sido condenado previamente.

Tras su captura, el detenido fue trasladado a las dependencias de la Comisaría de Jerez, donde permaneció bajo custodia en el área de detención hasta la mañana del 27 de febrero.

Con posterioridad, fue puesto a disposición del juzgado correspondiente, que ordenó su reingreso en un centro penitenciario, poniendo fin a uno de los episodios de fuga más llamativos ocurridos en la provincia en los últimos años.

Fuentes de la Policía Nacional han destacado la perfecta coordinación y la persistencia del operativo, poniendo en valor el trabajo conjunto de las unidades implicadas y el uso de técnicas de vigilancia tradicionales combinadas con análisis de inteligencia.

La detención, han asegurado “es el resultado de una investigación minuciosa y sostenida en el tiempo, con una colaboración ejemplar entre distintas brigadas y el apoyo de agentes de proximidad”.

Con su ingreso nuevamente en prisión, se cierra un capítulo que puso en "en el escaparate" los riesgos de custodia hospitalaria y la necesidad de revisar los protocolos de seguridad en este tipo de traslados.

El caso ha servido también para resaltar la eficacia de las actuaciones coordinadas en el ámbito policial cuando se trata de localizar y detener a fugitivos que logran mantenerse ocultos durante largos periodos.