Dos años para acabar donde empezó todo: así murió el expediente para recuperar el nombre Carranza
El intento de recuperar el nombre Carranza concluye sin cambios tras casi dos años de polémica política, informes, advertencias jurídicas y el desistimiento del propio Cádiz CF
El Ayuntamiento de Cádiz ha decidido cerrar el procedimiento iniciado en 2024 para devolver al estadio municipal la denominación Carranza tras casi dos años de anuncios, advertencias legales, cambios de criterio, peticiones de transparencia y un expediente que nunca consiguió salir adelante.
Han sido casi dos años de un expediente que nació con vocación de convertirse en uno de los grandes símbolos del mandato de Bruno García y que ha terminado exactamente donde empezó: con el estadio municipal llamándose oficialmente Nuevo Mirandilla.
El Ayuntamiento de Cádiz ha decidido poner fin al procedimiento abierto en el verano de 2024 para recuperar la denominación Carranza, una iniciativa impulsada a petición del Cádiz CF que, durante meses, monopolizó el debate político y social en la ciudad.
El cierre del expediente pone punto final a un proceso que nunca logró superar los obstáculos legales y administrativos que fueron apareciendo desde sus primeros compases. Aunque oficialmente no ha comunicado nada el Consitorio, sí que parece hecho.
Un anuncio que, curiosamente, ha llegado poco después de que el propio ayuntamiento reabriera el debate en torno al uso de nombres relacionados con el golpe de estado de 1936 y la posterior represión al anunciar que el teatro de verano situado en el Parque Genovés se llamará Teatro Pemán.
Promesa en la oposición, carpetazo en el Gobierno
El origen del proceso se remonta incluso antes de la llegada del Partido Popular al Gobierno municipal. Cuando estaba en la oposición, la formación ya había defendido que recuperaría el nombre Carranza si alcanzaba la Alcaldía, después de que el anterior ejecutivo de José María González, Kichi, sustituyera oficialmente la denominación Ramón de Carranza por Nuevo Mirandilla en aplicación de la Ley de Memoria Democrática.
Ya con Bruno García como alcalde, y tras una petición formulada por el Cádiz CF, el Ayuntamiento anunció en julio de 2024 el inicio del expediente para devolver al estadio el nombre Carranza, eliminando únicamente el nombre de Ramón.
La fórmula pretendía mantener una denominación que tanto el club como quienes defendían el cambio consideraban ya desligada de la figura histórica de Ramón de Carranza y plenamente integrada en la identidad del cadismo.
La iniciativa apenas había comenzado cuando aparecieron las primeras advertencias. Asociaciones memorialistas, colectivos ciudadanos y partidos de la oposición cuestionaron la viabilidad jurídica del cambio al considerar que mantener la denominación Carranza seguía siendo incompatible con la legislación sobre memoria democrática.
Con el paso de los meses, el propio Gobierno central trasladó al Ayuntamiento su criterio de que recuperar ese nombre incumpliría la Ley de Memoria Democrática. Aquellos pronunciamientos fueron complicando un procedimiento que inicialmente parecía llamado a resolverse con rapidez.
Mientras el debate político se intensificaba, el expediente avanzaba con extrema lentitud. La tramitación pasó de la Delegación de Memoria Democrática al área de Deportes y comenzaron a sucederse las peticiones de acceso a la documentación por parte de colectivos ciudadanos y grupos políticos.
Durante meses se reclamaron informes técnicos, escritos de la Subdelegación del Gobierno y otros documentos cuya existencia se daba por hecha, mientras el Ayuntamiento insistía en que el procedimiento seguía abierto.
La falta de transparencia provocó incluso pronunciamientos del Consejo de Transparencia y Buen Gobierno de Andalucía y del Defensor del Pueblo Andaluz, que llamaron la atención sobre distintas cuestiones relacionadas con la tramitación y con la obligación de responder a las solicitudes formuladas por la ciudadanía.
El propio Gobierno fue rebajando el debate y el Cádiz CF también dio marcha atrás
A medida que avanzaba el mandato también cambió el discurso institucional. El concejal de Memoria Democrática, José Manuel Cossi, llegó a reconocer públicamente las dificultades del procedimiento y el propio alcalde fue rebajando progresivamente el protagonismo de una iniciativa que había ocupado buena parte del debate político local.
En septiembre de 2025, Bruno García llegó a afirmar que el cambio de nombre ya no era una prioridad para su Gobierno. Aquellas declaraciones fueron interpretadas como el primer síntoma de que el expediente difícilmente terminaría prosperando.
El punto de inflexión definitivo no llegó desde el Ayuntamiento, sino desde el propio Cádiz CF.
En marzo de este año, el club anunció el acuerdo comercial por el que el estadio pasó a denominarse JP Financial Estadio durante los eventos organizados por la entidad. Pocos días después comunicó formalmente su desistimiento de la solicitud para recuperar el nombre Carranza, argumentando que la existencia de una denominación comercial contribuía a rebajar la tensión generada en torno al debate.
Aquella decisión dejaba al Ayuntamiento sin el principal impulsor del expediente.
El mismo punto de partida
Con el desistimiento del Cádiz CF sobre la mesa, el Ayuntamiento ha optado finalmente por cerrar el procedimiento iniciado hace casi dos años.
La decisión pone fin a uno de los asuntos más controvertidos del mandato de Bruno García y deja una paradoja difícil de obviar. Después de casi dos años de anuncios, advertencias jurídicas, reclamaciones ciudadanas, peticiones de transparencia y enfrentamientos políticos, el resultado final es exactamente el mismo que existía cuando comenzó todo el proceso.
El estadio seguirá llamándose oficialmente Nuevo Mirandilla.
La diferencia es que, durante ese tiempo, un expediente que nació como una de las principales promesas simbólicas del nuevo Gobierno municipal ha terminado cerrándose sin modificar una sola letra de la denominación oficial del principal recinto deportivo de la ciudad.
Como cantaba Rocío Jurado (de la que se rueda estos días en Chipiona la película sobre su vida) todo esto se encuentra "En el punto de partida". Casi dos años después de anunciar la recuperación del nombre Carranza, el Ayuntamiento de Cádiz ha terminado exactamente... En el punto de partida.