Detenido siendo bajado del furgón policial.

El asesino de Eva Aza vuelve al banquillo, la noche de furia que casi acaba en otra tragedia en El Puerto

El autor confeso del crimen de Eva Aza afronta una nueva causa por intento de homicidio y atentado a un agente

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El acusado, ya declarado culpable de asesinato por un jurado popular, se enfrenta ahora a una petición fiscal de 12 años y medio de prisión por un violento episodio ocurrido horas después del crimen en El Puerto de Santa María.

El hombre identificado como J.C., recientemente declarado culpable del asesinato de la enfermera Eva Aza, se enfrenta a un nuevo proceso judicial en la Audiencia Provincial de Cádiz.

Según el Ministerio Fiscal, el acusado será juzgado por cuatro delitos cometidos apenas unas horas después del homicidio: homicidio en grado de tentativa, atentado a la autoridad, tenencia ilícita de armas y daños.

La Fiscalía solicita para él una pena total de 12 años y medio de prisión y una multa de 1.080 euros, en un caso que ha vuelto a conmocionar a El Puerto de Santa María.

De acuerdo con el escrito de acusación, los hechos ocurrieron la madrugada del 8 de enero de 2023, tan solo unas horas después del asesinato de Eva Aza, una enfermera de 46 años que perdió la vida en su vivienda del barrio de Valdelagrana tras recibir un disparo a quemarropa.

Esa misma noche, J.C. —según el relato del Ministerio Público— acudió armado con el mismo revólver a un edificio situado en la Avenida Río San Pedro, donde residía una pareja.

El fiscal sostiene que el procesado llamó a la puerta del domicilio identificándose falsamente como “policía judicial”. El hombre que habitaba la vivienda, sorprendido por la situación, decidió mantener el retenedor de seguridad antes de abrir.

“Al ver a un individuo alterado y sin mostrar ninguna acreditación, trató de cerrar la puerta, pero el acusado introdujo el cañón de la pistola por el hueco e impidió que se cerrara”, indica y recoge el escrito.

Instantes después, J.C. efectuó un disparo hacia el interior del inmueble, que impactó en una pared sin alcanzar a ninguno de los presentes.

El morador logró cerrar finalmente la puerta, mientras el agresor disparaba de nuevo contra la cerradura hasta en tres ocasiones y golpeaba la puerta con la culata del arma. Solo al oír la alarma que la pareja había activado, el acusado decidió marcharse del lugar.

Sin embargo, su huida duró poco. En la planta baja del edificio se encontró con varios agentes de la Policía Nacional que habían acudido al aviso.

Según la acusación, J.C. apuntó directamente al pecho de uno de los policías, a escasos tres metros de distancia, y disparó, aunque el arma se encontraba descargada en ese momento.

Fue reducido y detenido inmediatamente después, aún en posesión del revólver marca Llama, calibrado para cartuchos del .38 Special y en perfecto estado de funcionamiento. El detenido no tenía licencia de armas.

Repercusión del ataque en la víctima

Como consecuencia del ataque, la pareja víctima del intento de homicidio sufre un trastorno de adaptación con ansiedad persistente crónica, según consta en el informe pericial aportado por la Fiscalía.

Este segundo procedimiento judicial se produce apenas días después de que un jurado popular declarara por unanimidad a J.C. culpable de asesinato por la muerte de Eva Aza.

El tribunal consideró probado que el acusado disparó a la víctima en la sien, a cañón tocante, en lo que se calificó como una ejecución sin posibilidad alguna de defensa.

En su veredicto, el jurado contempló tres circunstancias atenuantes: drogadicción, reparación del daño y confesión, factores que podrían rebajar la condena final que dictará el tribunal en los próximos días.

Pese a ello, la Fiscalía mantiene que la conducta del acusado evidencia una clara intención homicida y un peligro grave para la seguridad pública, especialmente por la continuidad de los hechos violentos cometidos la misma noche del crimen.

El caso de Eva Aza ha generado una profunda indignación social en la provincia gaditana, donde compañeros de trabajo y asociaciones de mujeres han exigido penas ejemplares y una mayor protección para las víctimas de violencia de género.

La nueva causa contra J.C. amplía la sombra de uno de los episodios criminales más graves registrados en los últimos años en El Puerto.

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