El Ayuntamiento de Barbate denuncia el 'abandono' de Los Caños, la playa más dañada del temporal en Cádiz
Así está hoy la playa de Los Caños: sin arena, con accesos rotos y riesgo para los bañistas
El Ayuntamiento de Barbate ha vuelto a encender las alarmas sobre desoladora situación, muy grave, en la que se encuentra la playa de Los Caños de Meca, una de las zonas costeras más emblemáticas del municipio.
Los últimos temporales han dejado tras de sí un escenario de deterioro acelerado con los accesos destruidos, pérdida masiva de arena y un litoral cada vez más inestable.
El consistorio considera la situación “preocupante y alarmante a la vez” y ha reclamado nuevamente a la Demarcación de Costas de Andalucía-Atlántico que acometa una intervención con carácter de inmediata para garantizar la seguridad y la recuperación del entorno antes del inicio de la temporada turística.
Según ha explicado Juan Miguel Muñoz, el estado actual de la playa es el peor de los últimos años. “La playa, si se puede llamar playa, el año pasado no tenía arena, y ahora lo que hay son piedras”, lamentó el edil en declaraciones a Europa Press.
Muñoz recordó que el Ayuntamiento de Barbate lleva ya mucho tiempo “protestando de forma incisiva” ante la Administración estatal para que “preste la atención que tiene que prestar” en la reparación y mantenimiento de las playas del municipio, que son un pilar económico y turístico fundamental.
Las consecuencias del temporal no solo afectan al aspecto paisajístico. Desde la Delegación de Playas se han remitido informes a la Concejalía de Urbanismo alertando del peligro que presentan algunos edificios situados en primera línea, sobre todo aquellos cuyo muro de contención ha perdido la base de arena que los sostenía.
Uno de los casos más preocupantes es el del Bar El Pirata, establecimiento que, según Muñoz, “da la sensación de que puede incluso desprenderse” debido a la tremenda erosión del terreno.
En cuanto a los accesos a la playa, el panorama es igualmente desolador. Las bajadas se encuentran “totalmente destrozadas” e incluso algunas han tenido que ser precintadas al público por riesgo de accidente.
El desnivel generado por la pérdida de arena ha provocado una diferencia de altura notable entre los accesos y la superficie donde antes se extendía la playa.
“La parte inferior es bastante peligrosa, porque la arena ya no existe; hay que saltar desde varios metros para llegar al nivel del mar”, denunció el concejal.
El Ayuntamiento de Barbate insiste en que la regeneración de arena es una medida urgente y prioritaria.
Daño en las playas de Barbate
Pero desde la Demarcación de Costas se han mostrado reticentes, argumentando que Los Caños de Meca es una playa “mareal”, donde el movimiento de la arena es natural y cíclico, por lo que no consideran necesaria una reposición artificial.
Esta respuesta ha generado malestar en el consistorio barbateño, que no comparte el diagnóstico técnico ofrecido por Costas.
“Dicen que la arena va y viene, pero la realidad es que se la han llevado a otras playas, como la de El Puerto, que no son mareales, y allí sí se ha repuesto con la arena de las nuestras”, señaló Muñoz, mostrando su desacuerdo con las decisiones adoptadas por la Administración central.
Con la llegada de la primavera y la proximidad de la temporada alta, la situación adquiere tintes de urgencia. Los Caños de Meca es uno de los enclaves más visitados de la costa gaditana, famoso por su entorno natural y su atractivo turístico.
No obstante, el estado actual amenaza no solo la seguridad de los bañistas y visitantes, sino también la economía local, que depende en gran medida del turismo de playa.
Por ello, el Ayuntamiento de Barbate ha vuelto a reclamar a Costas que actúe “lo antes posible” para acometer las labores de regeneración y reparación necesarias.
“Queremos que Los Caños esté en plenas condiciones para recibir a quienes nos visitan, con seguridad y garantías”, concluyó el concejal.
A la espera de una respuesta concreta, la administración local prepara nuevos informes técnicos y un plan de emergencia para paliar los daños más graves mientras continúa su reivindicación ante el Gobierno.
El objetivo, aseguran, es que el verano no vuelva a pillarles con una playa que, más que un atractivo turístico, se ha convertido en símbolo de abandono institucional.