El Ayuntamiento de Cádiz anuncia al autor del cartel del Carnaval de 2027
Un pintor gaditano convertido en una de las grandes referencias del realismo contemporáneo español será el encargado de crear la imagen anunciadora de la fiesta
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El Ayuntamiento de Cádiz ha anunciado este miércoles que el pintor gaditano Pepe Baena será el encargado de realizar el cartel anunciador del Carnaval de Cádiz 2027. El nombre del artista ha sido dado a conocer por el alcalde, Bruno García, y la concejala de Fiestas y Carnaval, Beatriz Gandullo.
La designación de Baena supone además el tercer encargo directo consecutivo del cartel del Carnaval después de que el anterior modelo de concurso quedara seriamente cuestionado por las polémicas vinculadas a plagios, incumplimientos de bases y uso de inteligencia artificial.
Tras aquella crisis, el Ayuntamiento optó primero por Fernando Devesa para el cartel de 2025 y después por Raquel Jove para el de 2026.
El artista gaditano reconoció además que ya ha comenzado a trabajar en la obra y que tiene adelantada parte del proceso creativo. Durante su intervención explicó que su intención es que el resultado mantenga su sello personal sin perder la esencia de la fiesta. "Voy a intentar que el que lo vea, vea un Pepe Baena, pero que también vea el Carnaval de Cádiz", señaló.
En el caso de Baena, la elección tiene una doble lectura: la artística y la carnavalesca. Nacido en Cádiz en 1979, es uno de los artistas gaditanos con mayor proyección nacional y una de las referencias emergentes del realismo contemporáneo español, pero también mantiene una estrecha relación con la fiesta.
Durante años ha salido en la chirigota callejera de Rufo, una de las agrupaciones más veteranas del Carnaval de la calle. También es habitual verlo en el Gran Teatro Falla durante las sesiones del COAC y en la calle cuando no participa con agrupación.

Pepe Baena, en los Depósitos de Tabaco antes de que se realizara la rueda de prensa en la que se le anunció como autor del cartel del Carnaval 2027. Foto: Eulogio García.
Un realismo pegado a la vida cotidiana
La obra de Pepe Baena se caracteriza por convertir la vida cotidiana en arte. Sus bodegones de pescado frito, Cola-Cao, galletas de dinosaurio, pucheros, cenas familiares, desayunos y escenas domésticas se han convertido en imágenes reconocibles para varias generaciones.
El propio Antonio López, uno de los grandes maestros del realismo español, ha elogiado públicamente su trabajo. A propósito de la obra La cena, el pintor manchego definió la pintura de Baena como “una autobiografía pintada”. No es habitual que Antonio López se pronuncie públicamente sobre la obra de otros artistas, lo que convierte sus palabras en uno de los reconocimientos más destacados recibidos por el pintor gaditano.
Aunque comenzó a pintar de forma tardía, a los 31 años, su trayectoria ha crecido de forma notable en los últimos años. Ha expuesto en Cádiz, Madrid, Marbella y Ámsterdam, y ha presentado muestras como La vida misma, Óleo, óleo mi Cádiz o Pepe Baena regresa al volcán.
Además, ha recibido premios y reconocimientos, entre ellos el Premio Antonio López García. Baena compagina su carrera artística con su trabajo como cámara de televisión en el servicio de vídeo de la Diputación Provincial de Cádiz.
Del estudio al Carnaval
Su nombre ha saltado además a otros ámbitos. El artista gaditano firmó la portada del disco El tiempo no es oro, de Antonio Orozco, y su universo visual ha sido utilizado por Cruzcampo en campañas vinculadas a Andalucía, Cádiz y el Carnaval.
Una de las más llamativas fue la gran lona instalada en la plaza de la Hispanidad con un bodegón carnavalesco de pescaíto frito, erizos y cerveza.
El vínculo de Baena con el Carnaval también ha quedado reflejado en su propia obra. A lo largo de los años ha retratado a numerosos protagonistas de la fiesta y llegó a dedicar una exposición a figuras carnavalescas. El pasado Carnaval protagonizó además un guiño junto a la chirigota callejera La cosa pinta mal, cuyos componentes lucieron prendas manchadas y pintadas por el artista como una especie de broma artística vinculada al tipo de la agrupación, que representaba precisamente a unos pintores.
Ahora tendrá por delante uno de los encargos más simbólicos de su trayectoria. El reto será trasladar al cartel anunciador una obra marcada por la memoria cotidiana, la identidad gaditana y una forma de entender la pintura que ha convertido escenas aparentemente comunes en algunas de las imágenes más reconocibles de la creación artística actual.
