El Ayuntamiento de Cádiz anuncia la reforma de la calle Mirador tras años de quejas vecinales
La actuación, con un presupuesto de 234.000 euros, responde a una reivindicación vecinal de más de una década
La calle Mirador, en el barrio de Santa María, llevaba más de una década acumulando quejas por su estado, con problemas de accesibilidad y caídas frecuentes. Ahora, el Ayuntamiento de Cádiz, con Bruno García al frente, ha dado el paso que los vecinos venían reclamando desde 2015: la licitación de su reurbanización para poner fin a una situación que se había cronificado en la zona.
La actuación aprobada contempla una inversión de 234.807,18 euros y un plazo de ejecución de cinco meses. El proyecto se centrará en el tramo comprendido entre la calle Público y la Cuesta de las Calesas, una zona especialmente deteriorada y que ya había sido objeto de numerosas quejas por parte de los residentes.
El alcalde ha subrayado que esta intervención responde directamente a una demanda vecinal histórica. “Cumplimos nuestro compromiso con los vecinos del barrio de Santa María”, ha señalado, recordando que el mal estado del firme venía siendo denunciado desde hace años.
La vía presentaba un pavimento muy irregular, afectado por el paso del tiempo, que dificultaba el tránsito y había provocado incidentes, especialmente entre personas mayores.
La reurbanización no se limitará únicamente a la superficie. El proyecto incluye también la renovación de infraestructuras básicas como las redes de saneamiento, abastecimiento y alumbrado público, con el objetivo de adaptar la calle a las necesidades actuales y evitar futuras intervenciones a corto plazo.
Con esta actuación, el Ayuntamiento busca no solo mejorar la imagen urbana de la zona, sino también garantizar una mayor seguridad y accesibilidad. La intervención se enmarca dentro de una estrategia que combina grandes proyectos de ciudad con actuaciones más concretas en los barrios, centradas en resolver problemas cotidianos.
La calle Mirador se ha convertido en uno de los ejemplos más claros de demandas vecinales sostenidas en el tiempo. Durante años, los residentes han insistido en la necesidad de una actuación integral que solucionara los problemas del firme.
El equipo de gobierno reconoce que este tipo de intervenciones, aunque de menor escala que otros proyectos urbanos, tienen un impacto directo en la calidad de vida diaria. En este sentido, el alcalde ha vinculado esta obra con otras actuaciones similares en la ciudad que también responden a reclamaciones históricas, como la prevista en la calle Dársena, en Puntales.