El Ayuntamiento de San Fernando ayudará a los bares con 85.000 euros para frenar el ruido
El Ayuntamiento de San Fernando ayudará a los bares con 85.000 euros para frenar el ruido
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El Ayuntamiento de San Fernando destinará 85.000 euros para ayudar a los establecimientos hosteleros a reducir el ruido generado por su actividad.
La medida, que será llevada al próximo Pleno municipal de San Fernando mediante una modificación presupuestaria, busca facilitar principalmente las inversiones en sistemas y elementos de mitigación acústica con el objetivo de compatibilizar el ocio nocturno con el descanso vecinal.
La iniciativa llega en un contexto marcado por las quejas de vecinos y vecinas de varias zonas del centro de la ciudad, especialmente en el entorno de las calles Las Cortes y Cervantes.
Una línea de ayudas para reducir el impacto acústico en San Fernando
El gobierno municipal plantea crear una convocatoria de subvenciones en régimen de concurrencia competitiva dirigida al sector hostelero.
La partida prevista asciende a 85.000 euros y estará destinada a financiar actuaciones que contribuyan a disminuir la propagación del ruido en terrazas y espacios vinculados a la actividad de bares y restaurantes.
Según la información avanzada por el Ayuntamiento, estas ayudas permitirán sufragar la adquisición e instalación de distintos elementos destinados a mejorar el aislamiento o la contención acústica.
La intención es que los negocios dispongan de herramientas para adaptarse a las exigencias derivadas de la convivencia urbana sin que ello suponga asumir en solitario el coste de las inversiones necesarias.
La propuesta se enmarca dentro de una estrategia municipal más amplia orientada a reducir los conflictos relacionados con el ruido.
En los últimos años, el debate sobre la actividad nocturna y sus efectos en determinadas calles del centro ha ocupado buena parte de la agenda local, obligando a la administración a adoptar medidas específicas para tratar de equilibrar intereses contrapuestos.
San Fernando: el conflicto entre ocio y descanso sigue presente
Las reclamaciones vecinales en zonas con alta concentración de establecimientos hosteleros han sido una constante durante los últimos años.
El malestar generado por los niveles de ruido llevó a residentes del entorno de Las Cortes y Cervantes a organizarse primero como plataforma ciudadana y posteriormente como asociación vecinal para defender sus reivindicaciones.
Ese movimiento vecinal llegó incluso a acudir a los tribunales para reclamar actuaciones que garantizaran el derecho al descanso. Como respuesta, el Ayuntamiento isleño aprobó el pasado diciembre una serie de medidas que incluían limitaciones horarias y una regulación más estricta de las terrazas en las zonas afectadas.
No obstante, cabe decir que, los vecinos consideraron entonces que las actuaciones resultaban insuficientes para resolver el problema de fondo.
La nueva línea de ayudas pretende añadir una herramienta más a ese proceso de búsqueda de soluciones. La filosofía de la medida pasa por intervenir sobre las causas que generan molestias acústicas sin recurrir exclusivamente a restricciones administrativas que puedan afectar al desarrollo de la actividad económica del sector.
El Pleno de San Fernando decidirá la puesta en marcha de la medida
La creación de esta convocatoria depende ahora de la aprobación de la correspondiente modificación de crédito en el próximo Pleno ordinario. Si sale adelante, el Ayuntamiento podrá habilitar formalmente la partida económica y establecer las bases que regulen el acceso de los establecimientos a estas ayudas.
Además de la puesta en marcha de las subvenciones, el consistorio mantiene abiertas otras actuaciones relacionadas con el control del ruido en las zonas más sensibles de la ciudad.
Entre ellas figura la realización de nuevas mediciones acústicas en la calle Las Cortes, uno de los puntos donde se han concentrado buena parte de las reclamaciones vecinales durante los últimos años.
Con esta inversión de 85.000 euros, el gobierno local busca avanzar en una fórmula que permita mantener la actividad hostelera y, al mismo tiempo, reducir las molestias derivadas del ruido.
La propuesta será debatida en la próxima sesión plenaria, donde se decidirá si la ciudad activa finalmente esta nueva línea de apoyo económico destinada a mejorar la convivencia entre negocios y residentes.