El Ayuntamiento de San Fernando impulsará puntos de recarga accesibles para personas con movilidad reducida
San Fernando da el primer paso para instalar puntos de recarga para sillas eléctricas y scooters accesibles
El Ayuntamiento de San Fernando ha aprobado por unanimidad en el último Pleno la elaboración de un estudio técnico y económico que determine la viabilidad de implantar puntos de recarga accesibles en la ciudad.
Estos puntos de recarga serían para sillas de ruedas eléctricas y scooters de movilidad reducida en distintos espacios públicos de la ciudad.
La iniciativa, presentada por el Grupo Municipal Popular (PP), busca avanzar hacia una movilidad verdaderamente inclusiva y garantizar la autonomía de las personas con discapacidad.
La propuesta fue defendida por la concejala popular Malu del Río, quien conoce de primera mano las dificultades a las que se enfrentan quienes dependen de estos vehículos eléctricos, pues ella misma es usuaria de uno.
En el transcurso de su intervención, Del Río subrayó que la accesibilidad universal y la movilidad autónoma deben ser entendidas como derechos fundamentales, no como simples compromisos institucionales o declaraciones de buenas intenciones.
Según explicó la edil, “la ausencia de puntos de recarga accesibles en la vía pública y en edificios municipales constituye una barrera silenciosa que restringe la libertad de movimiento y la participación social de muchas personas”.
Al respecto, lamentó que San Fernando aún presente carencias evidentes en materia de accesibilidad, pese a los avances realizados en los últimos años en otros ámbitos urbanos.
En la actualidad la ciudad de San Fernando carece de una red básica de recarga en lugares de alta afluencia como plazas, parques, centros cívicos, instalaciones culturales o zonas comerciales y turísticas.
Esta situación, según el PP, evidencia una falta de planificación y una ausencia de medidas concretas por parte del actual equipo de gobierno.
Malu Del Río recordó que, en legislaturas anteriores, el gobierno socialista ya había anunciado la creación de estos puntos, aunque sin que hasta la fecha se haya materializado ningún proyecto real.
Plan progresivo de instalación en San Fernando
El objetivo de la moción aprobada es que el Ayuntamiento de San Fernando elabore un plan progresivo de instalación que contemple criterios técnicos, económicos y de accesibilidad universal.
Dicho plan debería incluir un mapa de localización estratégica de los puntos de recarga, priorizando los espacios más utilizados por personas con movilidad reducida, así como la posibilidad de financiación mediante fondos europeos o convenios con entidades privadas.
Del Río defendió que “la autonomía personal no puede depender del nivel de batería de una silla eléctrica” y apeló a la responsabilidad institucional para convertir a San Fernando en un referente en accesibilidad urbana.
“Las administraciones públicas deben ser ejemplo en la eliminación de barreras, no cómplices de su perpetuación”, aseveró.
Durante el debate plenario, el Grupo Municipal AxSí, a través de su coportavoz Lolo Picardo, apoyó la moción y aportó una visión personal sobre el problema.
También usuario de vehículo de movilidad reducida, Picardo destacó que esta medida responde a una necesidad real y cotidiana que pasa desapercibida para muchos ciudadanos.
“Una silla eléctrica o un scooter no es un lujo, es el único medio que permite desplazarse de forma autónoma. Si una persona tiene que calcular cuánto tiempo puede estar fuera de casa antes de quedarse sin batería, no estamos hablando de igualdad, sino de limitaciones estructurales que generan dependencia”, explicó.
La aprobación de esta moción supone un primer paso institucional hacia la creación de una red de recarga accesible que facilite la inclusión plena de las personas con discapacidad. Desde el PP se confía en que el estudio técnico se traduzca en un proyecto tangible y que no quede en un mero compromiso político.
Con este acuerdo unánime, el Pleno municipal de San Fernando sienta las bases para avanzar en una ciudad más amable, accesible y consciente de las necesidades de todos sus vecinos, reafirmando el principio de que la movilidad es, ante todo, un derecho universal que debe garantizarse con hechos y no con promesas.