El Barrio de Santa María sale hoy a la calle contra la droga: “Queremos nuestro barrio limpio”
La manifestación llega tras pancartas, vigilias vecinales y una semana de denuncias continuas en las calles
Santa María llega a este viernes con el barrio en la calle. Tras varios días de pancartas, mensajes directos y presencia constante de vecinos y vecinas en esquinas y casapuertas, la manifestación contra la droga se celebra en un clima de movilización que ya se ha dejado ver a cualquier hora del día… y de la noche.
Durante toda la semana, el vecindario ha tomado la iniciativa. No solo colgando mensajes en fachadas o difundiendo vídeos, sino permaneciendo en la vía pública, señalando puntos conflictivos y explicando lo que ocurre en el barrio a quienes se han acercado. Una presencia sostenida que ha convertido las calles en el centro de la denuncia.
Vecinos y vecinas han organizado patrullas ciudadanas, turnándose durante el día y la noche en esquinas y casapuertas, en una escena que recuerda a otras etapas del barrio. Su objetivo: vigilar, disuadir y, sobre todo, visibilizar una situación que consideran insostenible.
Durante toda la semana, el barrio ha mantenido una actividad constante. No solo con pancartas colgadas en distintas calles, sino también con la presencia física de vecinos que han permanecido en la vía pública denunciando lo que ocurre en su entorno. A cualquier hora del día, y especialmente por la noche, grupos de residentes han ocupado espacios clave del barrio, señalando puntos conflictivos y explicando la situación a los medios de comunicación que se han acercado a la zona.
Ese contacto directo ha servido para trasladar una idea que se repite entre quienes viven en Santa María: que el problema de la droga y el menudeo no ha aparecido de forma repentina, sino que lleva tiempo presente en el barrio. La diferencia, insisten, es que ahora se ha decidido hacerlo visible.
La manifestación de este viernes llega después de una secuencia clara. Primero, la aparición de pancartas con mensajes como “No a las drogas”, “Menos papelinas y más papelillos” o “De aquí somos y aquí luchamos”. Después, la difusión de un vídeo en el que una vecina llamaba a la participación con un mensaje directo: “Esto hay que quitarlo de aquí”. Y, finalmente, la convocatoria de la protesta.
En paralelo, también se ha producido una actuación policial en uno de los puntos señalados del barrio, un movimiento que ha coincidido en el tiempo con la visibilización del problema y que ha sido recibido con una mezcla de alivio y escepticismo entre los vecinos.

Cartel de la manifestación de este viernes 17 de abril.
Un barrio movilizado antes de la cita
La protesta de este viernes no parte de cero. Llega precedida por días de presencia constante en la calle, de vigilancia vecinal y de mensajes que han ido ocupando el espacio público. En ese sentido, la manifestación se plantea como un paso más dentro de una movilización que ya está en marcha.
El ambiente en el barrio es de expectación, pero también de determinación. Tras varios días en los que el vecindario ha tomado la iniciativa, la convocatoria de hoy supone trasladar esa presión a una movilización colectiva, con la intención de mantener el foco sobre una situación que, según insisten, no puede volver a quedar en silencio.
Santa María llega a esta cita con una imagen clara: calles cubiertas de pancartas, vecinos organizados en turnos y una presencia constante que ha devuelto al barrio una forma de respuesta que forma parte de su historia. Lo que ocurra a partir de esta tarde marcará el siguiente capítulo, pero lo que ya ha quedado claro en los últimos días es que el barrio ha decidido volver a hacerse visible.