El Cádiz CF activa la búsqueda de un fichaje sobre la bocina tras las tres derrotas consecutivas
El club amarillo se mueve a última hora para reforzar el ataque con un extremo o segundo delantero tras las últimas derrotas
El Cádiz CF ha activado en las últimas horas del mercado de invierno la búsqueda de un refuerzo ofensivo. Con el cierre fijado para esta medianoche, el club se mueve contrarreloj para incorporar a un extremo o segundo delantero que ayude a corregir algunas de las carencias que el equipo ha mostrado en este inicio de segunda vuelta.
La necesidad no es nueva. La grave lesión de Iuri Tabatadze ya había dejado al Cádiz corto de recursos ofensivos, especialmente en banda y en situaciones de desequilibrio. Sin embargo, las dos últimas derrotas (tres consecutivas) y las sensaciones ofrecidas por el equipo han terminado de activar una operación que ahora se considera prioritaria.
El Cádiz ha competido en estos encuentros, ha generado ocasiones y ha llegado al área rival con cierta frecuencia, pero ha vuelto a quedarse sin acierto y, sobre todo, sin capacidad para sostener el control de los partidos. La falta de profundidad, de amenaza constante por fuera y de soluciones alternativas en ataque ha quedado demasiado expuesta.
A este contexto deportivo se suma el escenario abierto con Ontiveros. El atacante no viajó a Huesca y su futuro inmediato sigue en el aire, con intereses procedentes del extranjero que han incrementado la incertidumbre en las últimas horas. El club es consciente de que no puede permitirse perder talento creativo sin una respuesta inmediata, pero también asume que, incluso aunque Ontiveros continúe, el equipo necesita más argumentos ofensivos.
La búsqueda se centra en un perfil versátil: un extremo con capacidad para desbordar o un segundo delantero que pueda complementar a Álvaro García Pascual, atacar espacios y ofrecer soluciones cuando el Cádiz no logra dominar el juego desde la posesión. Un futbolista que aporte velocidad, profundidad y, sobre todo, amenaza real en los últimos metros.
El movimiento también responde a una lectura clara de la situación clasificatoria. Tras tres derrotas consecutivas, el Cádiz ha pasado de mirar hacia la zona alta a hacerlo con más atención hacia los puestos de descenso. El margen de error se ha reducido y el equipo necesita recuperar cuanto antes su versión más competitiva.
Con el despido de Fali, la llegada de Sergio Arribas y varias situaciones contractuales aún abiertas, el mercado del Cádiz no ha sido sencillo. Ahora, en las últimas horas, el foco está puesto en el ataque. La dirección deportiva trabaja para cerrar una incorporación que refuerce un equipo que sigue compitiendo, pero que ha perdido control, eficacia y continuidad.
El reloj avanza y el margen es mínimo. Si no hay movimientos, el Cádiz deberá asumir el riesgo de afrontar la segunda vuelta con una plantilla corta en ataque y con demasiadas dependencias. Si llega el fichaje, será una apuesta de urgencia… pero también de necesidad.