El Cádiz CF anuncia que Sport City dejará de ser su filial tres días después de salir a la luz su deuda de 8,25 millones con el club
El Consejo llevará la operación a la Junta del 30 de septiembre para «reducir riesgos y vinculaciones», pero deja sin explicar qué ocurrirá con la deuda de Sport City y otros aspectos de la reestructuración
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Tres días. Ese es el tiempo transcurrido desde que Cádiz Directo sacara a la luz las cuentas de Sport City Cádiz correspondientes a 2025 y los 8,25 millones de euros que reconoce deber al Cádiz CF hasta que el club ha anunciado una operación para que la sociedad deje de ser su filial y, según sus propias palabras, deje también de "afectar directa o indirectamente a sus cuentas".
El Consejo de Administración ha comunicado este jueves 20 de agosto que propondrá en la Junta General del próximo 30 de septiembre una "operación de escisión financiera inversa" de Sport City Cádiz. Traducido del lenguaje societario: la empresa dejará de colgar directamente del Cádiz CF y sus actuales accionistas pasarán a participar directamente en ella, inicialmente en la misma proporción que mantienen en el club.
La proximidad temporal con la publicación de las cuentas resulta inevitablemente llamativa. El lunes 17 de agosto este medio desveló que Sport City Cádiz cerró 2025 reconociendo una deuda de 8,25 millones con el Cádiz CF. Tres días después, el club anuncia su intención de separar ambas sociedades y justifica el movimiento, entre otros motivos, por la conveniencia de "reducir los riesgos y vinculaciones existentes entre ellas".
¿Se habría producido este anuncio ahora si aquellas cuentas no hubieran salido a la luz? Sólo quienes han decidido el calendario pueden responder. El Cádiz no relaciona ambos acontecimientos ni explica cuándo comenzó a trabajar en esta operación. Tampoco existe, por el momento, un elemento que permita establecer una relación causal entre ambos hechos. Pero la secuencia existe y las fechas son las que son.
Además, hay un detalle relevante: la operación no se ejecuta ahora. El Consejo anuncia que la someterá a la Junta del 30 de septiembre, más de un mes después. Existe, por tanto, margen temporal para preparar la documentación jurídica necesaria, aunque eso tampoco permite concluir lo contrario: que la decisión haya nacido después de conocerse públicamente las cuentas. Una pregunta sencilla al club permitiría despejarlo: ¿desde cuándo se trabaja en esta reestructuración?
Qué significa que Sport City deje de ser filial del Cádiz
El comunicado dedica buena parte de su contenido a explicar una expresión poco habitual fuera de los despachos especializados: "escisión financiera inversa". El nombre puede sonar mucho más extraño que el resultado inicial de la operación.
Actualmente, Sport City Cádiz pertenece al Cádiz CF. Si prospera la propuesta, ambas sociedades pasarán a situarse inicialmente al mismo nivel dentro de la estructura societaria. Los accionistas del Cádiz tendrán una participación directa en Sport City equivalente a la que ostenten en el club conforme a las condiciones finalmente establecidas para la operación.
La figura no es un invento del Cádiz. La denominada escisión financiera inversa cuenta con reconocimiento en la práctica fiscal, registral y contable, aunque no aparezca denominada expresamente de esa forma como una modalidad autónoma en el Real Decreto-ley 5/2023.
Lo verdaderamente interesante, por tanto, no está tanto en discutir el nombre de la operación como en conocer por qué se realiza, cómo se ejecutará y cuáles serán sus consecuencias económicas y societarias reales.
Y ahí el comunicado deja bastante más espacio para las preguntas.
Los 8,25 millones siguen ahí
La principal pregunta es inevitable después de conocer las cuentas de Sport City: ¿qué ocurre con los 8,25 millones que debe al Cádiz CF? Porque aquella cifra no aparecía aislada. Formaba parte de unas cuentas de 2025 con varios movimientos que permitían a la sociedad esquivar finalmente los números rojos y que explicaban el título de los "regates" contables publicado por este medio.
Entre ellos estaba también Nomadar. Sport City contabilizó la venta de acciones de la cotizada aunque, al cierre del ejercicio, una parte relevante del importe de aquella operación permanecía pendiente de cobro. Ese resultado tuvo efecto en las cuentas y contribuyó a que la sociedad pudiera cerrar el ejercicio sin pérdidas, pese a que el dinero correspondiente a esas acciones todavía no se había cobrado en su totalidad.
Al otro lado de las cuentas aparecía el Cádiz CF como acreedor de Sport City por 8,25 millones de euros. La deuda está relacionada con el dinero facilitado por el club para la adquisición de los terrenos de El Puerto de Santa María vinculados al denominado Centro de Eventos, y su devolución se hacía depender de los fondos procedentes de la operación de los terrenos de Puerto Real.
Ese era precisamente uno de los elementos más llamativos de las cuentas: Sport City conseguía evitar los números rojos mientras mantenía una deuda millonaria con el Cádiz CF y contabilizaba una operación con acciones de Nomadar cuyo importe no había sido íntegramente cobrado al cierre del ejercicio.
Y ahora, apenas tres días después de que esas cuentas salieran a la luz, el Cádiz anuncia una operación destinada a sacar Sport City de su activo y a conseguir que deje de "afectar directa o indirectamente" a las cuentas del club.
La escisión, naturalmente, no hace desaparecer por sí misma los 8,25 millones ni el derecho de cobro del Cádiz CF. Lo que no explica el comunicado es cómo quedará esa deuda dentro de la nueva relación societaria, cuándo se prevé su devolución o qué sucede con las circunstancias de las que dependía inicialmente su recuperación.
Resulta especialmente relevante porque es el propio Consejo el que asegura que uno de los objetivos de la operación es "reducir los riesgos y vinculaciones existentes" entre Cádiz CF y Sport City. Después de conocer las cuentas de 2025, la pregunta resulta bastante menos abstracta: ¿qué riesgos y qué vinculaciones concretas quieren separar?
Lo que tampoco cuenta el comunicado
No es la única ausencia. El Cádiz no explica por qué se plantea esta reestructuración precisamente ahora, qué valoración tendrá Sport City a efectos de la operación, qué balance se utilizará para llevarla a cabo ni cómo quedarán finalmente las restantes relaciones económicas entre las dos sociedades.
Existe además otro elemento especialmente relevante. El Cádiz CF se encuentra inmerso en una ampliación de capital, mientras el comunicado señala que los accionistas conservarán su actual posición y porcentaje en el club y recibirán una participación directa en Sport City en la misma proporción.
Eso abre una cuestión que necesita mayor concreción: qué fotografía accionarial se utilizará finalmente para determinar el reparto de Sport City y cómo interactuará la ampliación de capital del Cádiz con la operación que se llevará a la Junta del 30 de septiembre.
Y existe una ausencia todavía más importante. El comunicado presenta el movimiento como una separación societaria que colocará inicialmente al Cádiz CF y a Sport City al mismo nivel. No entra, sin embargo, en otros movimientos posteriores contemplados dentro de la documentación de la reestructuración y que podrían volver a modificar esa relación, incluso en lo relativo a quién ostente finalmente la mayoría del capital del Cádiz CF.
Una cuestión de suficiente entidad como para requerir una explicación propia y detallada.
Cuatro palabras muy técnicas y varias preguntas sencillas
El episodio vuelve a poner el foco sobre una constante que ha acompañado durante años a Sportech, Sport City y los proyectos impulsados alrededor de Rafael Contreras: una enorme sofisticación terminológica para explicar operaciones que, al final, pueden resumirse en preguntas bastante más sencillas.
Quién tiene qué. Quién debe a quién. Quién pone el dinero. Quién asume los riesgos. Y quién acaba siendo propietario de cada cosa.
El lenguaje técnico es imprescindible cuando se explica una operación societaria compleja. También puede convertirse en una formidable cortina cuando ocupa mucho más espacio que las respuestas. Es casi de primero de comunicación: terminología técnica y rimbombante cuando no se quiere —o no se consigue— contar algo de forma sencilla; y discursos suficientemente largos cuando se habla en radio o televisión para que quede menos tiempo para preguntas y menos asuntos por abordar.
El comunicado del Cádiz explica con bastante detalle qué entiende por una "escisión financiera inversa". Bastante menos dice sobre por qué la necesita ahora, qué sucederá con los 8,25 millones, cuáles son los riesgos que pretende separar, cómo afecta la ampliación de capital y qué movimientos societarios pueden llegar después.
La documentación que deberá acompañar el proceso permitirá conocer mucho más antes de que los accionistas tengan que pronunciarse el 30 de septiembre. También permitirá comprobar hasta dónde llega realmente una reestructuración que, por ahora, el club ha presentado únicamente en su primera fotografía.
De momento quedan dos fechas y una cifra. El 17 de agosto salieron a la luz las cuentas de Sport City Cádiz y los 8,25 millones que reconoce deber al Cádiz CF. El 20 de agosto, el club anunció que quiere dejar de tenerla como filial y reducir los riesgos y vinculaciones entre ambas sociedades.
¿Se habría contado ahora si aquellas cuentas hubieran seguido fuera del foco? No hay elementos para afirmarlo. Pero tampoco una explicación del club que permita despejar la pregunta.
Y mientras haya muchas palabras para explicar la estructura y tan pocas para explicar el dinero, alrededor de Sport City seguirá sobrevolando una expresión que ya resulta demasiado familiar: finanzas ficción.