El Cádiz CF apuesta por Imanol Idiakez para reanimar al equipo y lograr la permanencia
El técnico vasco asume el banquillo amarillo tras el cese de Sergio González con el objetivo de reconstruir al equipo en el tramo decisivo de la temporada
El Cádiz CF ya tiene nuevo entrenador. El club ha hecho oficial la llegada de Imanol Idiakez como relevo de Sergio González en el banquillo amarillo, en un intento por reanimar a un equipo en plena caída en el momento más decisivo del curso.
El técnico vasco asume el cargo en un contexto límite, con el Cádiz encadenando seis derrotas consecutivas y con solo cuatro puntos sumados de los últimos 45 posibles, una dinámica que ha llevado al conjunto gaditano a la frontera de los puestos de descenso.
El técnico ha firmado para estos seis partidos que restan y la próxima campaña, si logra la permanencia, según ha adelantado Beni Arroyo en Radio Cádiz.
Idiakez llega con una amplia trayectoria en los banquillos, con más de 450 partidos dirigidos y un promedio global de 1,63 puntos por encuentro. Su carrera ha tenido su mayor estabilidad y rendimiento fuera de España, especialmente en el fútbol chipriota, donde ha firmado registros cercanos a los dos puntos por partido.
En el fútbol español, su etapa más reciente se sitúa en el Deportivo de La Coruña, donde logró el ascenso desde Primera RFEF en la temporada 2023/24, construyendo un equipo sólido y reconocible que dominó la categoría. En ese vestuario, además, dirigió a Lucas Pérez, uno de los referentes del actual Cádiz y con el que ahora volverá a coincidir en un contexto completamente distinto.
Más allá de ese éxito en Riazor, su recorrido en el fútbol profesional español introduce matices que ayudan a entender su perfil. En el Deportivo de La Coruña, tras lograr el ascenso desde Primera RFEF con un balance de 21 victorias, 10 empates y 7 derrotas en 38 partidos (1,92 puntos por partido), su paso por Segunda División dejó números más discretos: 5 victorias, 5 empates y 7 derrotas en 17 encuentros, con una media de 1,17 puntos.
En el CD Leganés dirigió 18 partidos, con un balance de 4 victorias, 8 empates y 6 derrotas (1,11 puntos por partido), mientras que en el Real Zaragoza estuvo al frente en 16 encuentros, con 4 victorias, 5 empates y 7 derrotas, para una media de 1,06 puntos.
La diferencia entre su rendimiento en Primera RFEF y en Segunda División explica buena parte de las dudas que acompañan su llegada: un técnico capaz de construir equipos sólidos en contextos de dominio, pero que no ha logrado, hasta ahora, trasladar ese rendimiento con continuidad a una categoría más exigente y competitiva.
Más allá de ese éxito, su recorrido en Segunda División deja algunas dudas en cuanto a continuidad y resultados, tras sus etapas en el CD Leganés y el Real Zaragoza, donde firmó medias de puntos por partido cercanas a 1,1 en una categoría especialmente exigente.
Desde el punto de vista táctico, Idiakez es un entrenador de libreto definido, con preferencia por sistemas como el 4-2-3-1 y una estructura organizada del juego, un perfil que encaja con la necesidad urgente del Cádiz de recuperar orden tras semanas marcadas por los cambios constantes, los bandazos tácticos y la falta de identidad.
El técnico tendrá ahora un margen mínimo para intervenir en el equipo. Apenas seis jornadas en las que el Cádiz sigue dependiendo de sí mismo, pero en las que cualquier error puede resultar definitivo en la lucha por la permanencia.
Fútbol ficción: los puntos que proyecta Idiakez
Más allá del impacto inmediato que pueda generar su llegada, los números permiten trazar un escenario teórico. Si se toma como referencia su rendimiento en Segunda División, donde promedió 1,17 puntos por partidos, los amarillos sumarían hasta final de temporada 7 puntos en los seis partidos que restan. Alcanzarían los 45 puntos que muchos expertor hablan como suficientes para lograr la salvación.
Si se ciñe a su estadística en Leganes y Zaragoza, cuando logró 1,11 y 1,06 puntos por partidos, los amarillos estarían en unos 6 puntos, terminando con 44 puntos y la duda de si serían suficientes.
Sea una u otra media, este año parece que no harán falta esos manidos 50 puntos (hace algunas campañas ya que no es esa la cifra, sino inferior) y la gran incógnita es esa: si será suficiente. Lo que sí parece evidente es que el margen de error es prácticamente inexistente y que cualquier mejora, por pequeña que sea, puede resultar decisiva.
Porque el reto de Idiakez no es solo frenar la caída. Es reanimar, en tiempo récord, a un equipo que ha perdido el rumbo cuando más se jugaba y que lleva todo este año en un proceso de autodestrucción que no parece tener final. Al menos, final feliz.