El entrenador del Cádiz CF, Gaizka Garitano, aparece sentado en el banquillo del Nuevo Mirandilla durante el Trofeo Carranza. Viste el chándal oficial del club y mantiene una expresión pensativa y seria, con la mirada fija hacia el terreno de juego.
Gaizka Garitano, pensativo en el banquillo del Cádiz CF. Foto: Cádiz CF

El Cádiz CF cierra otro desilusionante mercado de invierno

Pese a los dos fichajes iniciales y la última incorporación la pasad asemana, el mercado se cierra con carencias que parecen quedar sin resolver

Actualizado:

Empezó bien, pero ha acabado de forma desilusionante. Tras tres derrotas consecutivas y con la lesión de su máximo goleador y las bajas formas o problemas físicos de jugadores importantes, el Cádiz CF parecía necesitar algñun fichaje importante de úñtima hora, Pero no.

El Cádiz CF ha cerrado el mercado de invierno en la media noche de este 3 de febrero sin realizar más incorporaciones que refuercen de manera efectiva a la plantilla. Tras un mes de enero marcado por mensajes de prudencia, movimientos tempranos y una última semana de incertidumbre, el balance final deja una sensación clara de oportunidad perdida. Otra vez.

El único movimiento en el cierre del mercado ha sido la inscripción de Kouamé, que regresa tras una cesión fallida en el Chicago Fire. Un regreso que no estaba en los planes iniciales del club y que se produce más por la imposibilidad de encontrarle acomodo que por una apuesta deportiva real.

De hecho, el propio presidente del Cádiz CF, Manuel Vizcaíno, reconocía a finales de año que era muy difícil que Kouamé volviera a vestir de amarillo y que la intención del club era encontrarle una nueva cesión. Finalmente, nadie ha querido hacerse cargo del futbolista y el Cádiz se ha visto obligado a reincorporarlo a una plantilla en la que su encaje genera más dudas que ilusión.

El cierre del mercado resulta especialmente decepcionante porque el club había anunciado dos fichajes prácticamente antes de que se abriera la ventana invernal (Dómina y Cordero) y otro más en la última semana (Sergio Arribas).

Sin embargo, enero termina sin refuerzos ofensivos, pese a la grave lesión de Tabatadze, el bajo rendimiento de algunas piezas y la evidencia, en los últimos partidos, de que el equipo necesitaba algo más. Para empezar gol y puede que contundencia atrás.

Las tres derrotas consecutivas han terminado de devolver al equipo a una realidad que el mercado no ha corregido. El Cádiz ha perdido control en los partidos, comete errores individuales que penalizan en exceso y no está siendo capaz de transformar las ocasiones que genera.

La falta de profundidad, de desborde por fuera y de alternativas reales en ataque ha quedado demasiado expuesta. Pero sobre todo, la alarmante fata de acierto de cara a la meta rival.

El club activó en las últimas horas la búsqueda de un extremo o un segundo delantero, consciente de que la plantilla se había quedado corta en esas posiciones. El escenario abierto con Ontiveros, que no viajó a Huesca y cuyo futuro estuvo en el aire hasta el final, terminó de acelerar una operación que no ha llegado a concretarse.

El mercado también deja preguntas abiertas en la defensa. La llegada de Sergio Arribas apuntaba a una reordenación lógica del eje defensivo, pero la salida de Fali por la puerta de atrás, el rendimiento irregular de Pelayo y la posible sanción a Jorge More han reabierto una necesidad que era evidente hace algunas semanas.

Más allá de nombres propios, el cierre del mercado deja un mensaje claro: el Cádiz afronta la segunda vuelta con una plantilla corta en ataque, con demasiadas dependencias y con un margen de error cada vez menor. El mercado de invierno no lo soluciona todo, pero en este caso tampoco ha servido para aliviar los problemas más evidentes.

El regreso de Kouamé simboliza bien este final de mercado. Un futbolista al que no se le ha encontrado acomodo, ni fuera ni dentro, y que vuelve más por descarte que por proyecto. Un cierre poco estimulante para una ventana que debía servir para reforzar al equipo y que termina dejando más preguntas que respuestas.

El mercado se ha cerrado. Ahora, todo queda en manos de Garitano y el plantel que se le ha quedado.