Javi Castro y Marc-Olivier Doué chocan las manos mientras celebran el gol del Cádiz CF ante la UD Almería.
Javi Castro celebra junto a Marc-Olivier Doué el gol del empate del Cádiz CF ante la UD Almería. Foto: Cádiz CF.

El Cádiz CF de Celades sigue dando pasos atrás y tira el partido en Almería en la primera parte

Los amarillos siguen sin encontrar una propuesta reconocible, vuelven a ser superados por su rival y caen a puestos de descenso con solo tres puntos de doce

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El juego propositivo es, más o menos, una forma de fútbol que propone asumir el protagonismo del partido a través de la posesión del balón y el toque para, desde ahí, desarrollar un juego más ofensivo, llevar el peso del encuentro y controlarlo, en lugar de esperar a ver qué hace el rival. Eso es lo que pretendía la dirección del Cádiz con la llegada de Celades a cuatro días del inicio de la Liga. Tras cuatro jornadas, el equipo amarillo no es que no tenga un juego propositivo, es que no se sabe a qué juega.

En este partido ante la UD Almería, la involución que está viviendo el equipo cadista le llevó a firmar un primer tiempo propio de la calamitosa segunda vuelta de la pasada campaña. Unos primeros 45 minutos en los que se mostró muy inferior a un rival que sí parece hecho para pelear, al menos, por entrar en la fase de ascenso. Una primera parte en la que tiró el partido y que aún pudo ser peor.

Porque las estadísticas de la primera mitad fueron demoledoras: 13 remates y ocho tiros a puerta de la UD Almería por uno solo del Cádiz CF, y además en una acción a balón parado. Valió para el 1-1 momentáneo, pero no le sirvió de nada más al equipo amarillo, que mejoró en la segunda parte, igualó el juego —que no el marcador—, favorecido también por la contemporización de un rival que dio el partido prácticamente por cerrado. El 3-2 en el último minuto del añadido solo sirvió para que el club sacara pecho de una "derrota por la mínima" en su crónica oficial. Con poco se va conformando.

La segunda mitad sirvió para maquillar las estadísticas más allá del marcador. Aun así, las de los locales fueron muy superiores. Cuarto partido consecutivo —todos los que lleva disputados— en el que el rival remata más que el Cádiz. Poco control del juego para un equipo que pretende ser propositivo y que, al menos en Segunda y con la calidad que ya está mostrando esta plantilla, necesita empezar a ganar partidos.

El Cádiz CF de Celades sigue dando pasos atrás y tira el partido en Almería en la primera parte

Cuatro partidos, tres puntos y, ya, en puestos de descenso. Vale que Celades aún está conociendo a su plantilla y buscando cómo sacarle todo el potencial. Pero lo que no vale es que no conozca a los rivales. Más sangrante cuando enfrente estaba uno de los jugadores más destacados de la pasada campaña y que firmó una buena actuación en el Mundial, Brian Cipenga, que destrozó en la primera mitad al Cádiz, a su defensa y, especialmente, a Gocholeishvili, al que su técnico había dejado sin ayudas defensivas ante uno de los extremos con más desborde de, al menos, la categoría.

Y es que Celades volvió a dar otro volantazo táctico y a errar claramente en su planteamiento. Es curioso que, en los cuatro partidos, los mejores minutos de este Cádiz se vieran en la primera mitad del primero, ante el Celta Fortuna. A partir de ahí, como decía el pasodoble de El que la lleva la entiende (Los Borrachos), "vamos dando pasitos patrás". Tres puntos de 12, cuatro partidos sin ganar y sin tener claro a qué juega o a qué quiere jugar este Cádiz.

Celades apostó esta vez por un 1-4-2-3-1 —después del experimento ante el Valladolid con cinco hombres en la medular e Izeta en banda—, con Zárate por la derecha, que no tiene ni el recorrido ni la velocidad para llegar a ayudar a su lateral. Los errores no se quedaron ahí.

Doué entró en el once probablemente buscando aportar músculo y recuperación al doble pivote junto a Damián. Pero, al colocarse este último en el eje de la medular durante la salida de balón, el recién llegado se movía por delante para dejar espacio y buscar el suyo, lo que lo alejaba precisamente de la zona en la que debía aportar ese músculo y esa recuperación cuando los amarillos perdían la pelota. Lo de que Izeta juegue solo arriba parece algo de lo que solamente no se da cuenta Celades.

El primer tiempo cadista rozó lo patético. Al Cádiz le duró la posesión 44 segundos. A partir de ahí, el Almería mandó claramente en todos los aspectos del juego. Si no llega a ser por Ezkieta, los amarillos se habrían ido con un saco de goles al descanso. El meta vasco volvió a evitar goles casi cantados y también volvió a poder hacer algo más en algún tanto local, especialmente en el tercero. Pero el balance de aciertos y errores le sigue saliendo muy favorable.

Antes incluso del 1-0, el Almería ya había avisado. Dzodic probó desde fuera del área y Miguel de la Fuente vio rechazado otro remate antes de que Ezkieta sacara abajo un disparo de Javi Muñoz en el minuto 11.

En el 11, el portero ya había firmado su habitual paradón de cada partido y había dejado a los amarillos vivos, pero poco después, en un intento de presión alta de los cadistas, Kovacevic tuvo que salir más allá del centro del campo ante la ausencia del doble pivote. Un taconazo dejó fuera de la jugada a cinco cadistas y obligó al serbio a correr para recuperar la posición, con algún gesto preocupante. Javi Muñoz, que acababa de encontrarse con Ezkieta, la rompió en el 12 para hacer el 1-0, tras asistencia de Brian Cipenga. El VAR terminó confirmando el tanto.

El Cádiz volvió a mostrar errores ya conocidos de esta y de la pasada temporada. Incapacidad para hilar cuatro pases seguidos, pérdidas en lugares que suelen castigar los rivales y la sensación de ser y mostrarse muy inferior a su oponente. Solo parecía existir una posibilidad de que los de Celades marcaran. Y llegó. Un saque de esquina bien servido por Antoñito Cordero no lo pudo despejar por centímetros Ely y Javi Castro, en pugna con un rival, cabeceó desde muy cerca para empatar.

Ni siquiera el empate alteró el partido. Apenas unos minutos después, Brian Cipenga volvió a aparecer por la izquierda y obligó otra vez a Ezkieta a intervenir, esta vez con un disparo desde dentro del área.

El Cádiz no aprovechó esta vida extra. No supo o no pudo. El Almería casi ni se despeinó, sintiéndose muy superior, y volvió a acumular ocasiones mientras Ezkieta acumulaba paradas. En el 35, Miguel de la Fuente se plantó ante el meta cadista tras ganarle la espalda a Cristian Gutiérrez y adelantó de nuevo a los locales. La asistencia volvió a ser de Cipenga.

Y poco antes del descanso llegó el tercero. El Cádiz tampoco consiguió cerrar el otro costado y Léo Baptistão, asistido nuevamente por Cipenga, apareció escorado desde la izquierda para batir a Ezkieta y colocar un 3-1 que reflejaba mucho mejor lo que estaba ocurriendo sobre el césped.

Y todavía hubo tiempo para más: Baptistão y Cipenga volvieron a rematar antes del descanso y Dzodic probó desde fuera del área. El Cádiz necesitaba que llegara el intermedio.

3-1 y partido prácticamente cerrado. Celades rectificó de golpe. Tres cambios al descanso: Vladys sustituyó a Zárate, Borja Vázquez a Damián y Ontiveros a Antoñito Cordero. El técnico pasó a juntar a Vladys con Izeta y recurrió incluso a Ontiveros, que lució el brazalete de capitán que había llevado Javi Castro durante la primera parte.

El Cádiz igualó el juego, cierto, pero no consiguió convertir esa mejoría en ocasiones claras. Llegaba más, ocupaba más tiempo el campo contrario, pero seguía siendo incapaz de proponer algo realmente peligroso en los metros finales.

Vladys tuvo el primer intento amarillo nada más comenzar la segunda parte, con un remate cruzado que se marchó fuera. Más tarde, Izeta cabeceó desviado un centro de Juan Díaz y volvió a probar en el minuto 75 desde el centro del área, pero su disparo terminó rechazado.

Además, Gocholeishvili tuvo que abandonar el terreno de juego lesionado en el 54, entrando Juan Díaz en su lugar. Ibon Sánchez sustituyó posteriormente a Jandro Orellana en el 80.

Con el paso de los minutos, uno y otro equipo tuvieron claro que cada vez era más difícil que los amarillos puntuaran. El Almería bajó revoluciones y el Cádiz tuvo más presencia territorial, aunque sin conseguir poner realmente contra las cuerdas a Andrés Fernández.

Ya en el añadido, un saque de esquina terminó con un disparo de Borja Vázquez y el balón acabó dentro de la portería tras tocar en Daijiro Chirino. El gol en propia puerta, confirmado después de la revisión del VAR, puso el 3-2 cuando prácticamente no quedaba tiempo para nada más.

El Cádiz ya está en el furgón de cola. Tres puntos en cuatro jornadas no son cifras de un equipo que aspira a jugar la fase de ascenso. Es cierto que queda mucho, pero también le queda mucho a este Cádiz.

Pero es que el club sigue dando tumbos en lo deportivo. El último ejemplo es la salida de De la Rosa —de lo mejor en este inicio liguero— después de que el propio club señalara a un periodista por anunciar, semanas atrás, lo que finalmente ha ocurrido. Le pusieron el cartel de Fake.

Ojalá lo de construir un proyecto serio para ascender en cinco años no sea un fake. Ojalá sea fake esa frase que cada vez toma más fuerza en el fútbol nacional: "al Cádiz se le está poniendo cara de Zaragoza". Y ya sabemos dónde y cómo está el histórico cuadro maño.

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