El Cádiz CF debe reaccionar ante el Almería en un choque entre la urgencia deportiva y la alerta naranja
Los amarillos afrontan el duelo en el Nuevo Mirandilla tras tres derrotas consecutivas, en una noche marcada por el temporal, y la recomendación policial de evitar desplazamientos
El Cádiz CF recibe este sábado a la UD Almería en el Nuevo Mirandilla (21:00 horas) en un partido con múltiples condicionantes. A la mala dinámica deportiva de los amarillos, con tres derrotas consecutivas, se suma un contexto excepcional marcado por la alerta naranja por viento y lluvia que afecta a buena parte de la provincia.
Tras la reunión de seguridad celebrada en la previa, la Policía Nacional ha recomendado evitar desplazamientos innecesarios hacia Cádiz, especialmente desde Almería, por motivos de seguridad. Pese a ello, el encuentro sigue en pie y LaLiga, por el momento, no ha comunicado su aplazamiento.
En lo estrictamente futbolístico, el Cádiz se juega algo más que tres puntos. Se juega cortar una racha negativa que ha devuelto dudas al entorno y que ha hecho que el equipo pierda parte del control y la solidez que había mostrado semanas atrás.
Gaizka Garitano llega al duelo convencido de que su equipo sabrá responder. El técnico reconoció en la previa que es la primera vez desde su llegada que el Cádiz encadena tres derrotas seguidas, pero insistió en que el grupo “entrena bien” y es “bueno en este tipo de situaciones”.
El once apunta a mantener el 4-4-2, con ajustes obligados por la sanción de Jorge Moreno y alguna duda en ataque, como si entrará en el once Brian Ocampo, que vuelve a estar disponible tras sus sanción. La necesidad es clara: volver a competir con mayor control.
Porque el problema del Cádiz no ha sido solo de resultados. En los últimos encuentros ha perdido el mando del partido en demasiadas fases, defendiendo muy atrás y fiándolo todo a momentos puntuales. Cuando se vive tan cerca del error, cualquier fallo se paga caro.
El rival y el contexto
El Almería llega al Nuevo Mirandilla en una dinámica opuesta. Tras su última victoria, el equipo de Rubi busca encadenar triunfos y consolidarse en la zona alta de la clasificación. Con 39 puntos, los rojiblancos cuentan con una de las plantillas más potentes de la categoría y una capacidad ofensiva contrastada.
Las estadísticas de la temporada reflejan la diferencia entre ambos equipos en producción ofensiva, aunque también muestran que el Cádiz no está tan lejos en cifras de posesión, duelos y competitividad. El problema vuelve a ser la eficacia en las áreas.
Además, el choque se jugará en un escenario condicionado por el temporal. La previsión de viento y lluvia añade un factor extra de dificultad a un partido ya de por sí cargado de tensión competitiva.
Fútbol y Cádiz: el guiño al Carnaval
Más allá de lo deportivo, el club ha querido impregnar la previa de identidad local. El cartel oficial del partido difundido en redes sociales está dedicado al pregonero del Carnaval 2026, Manu Sánchez, gran defensor de la lengua andaluza.
El diseño incluye la frase “Aquí se habla un perfecto andalú” y lo representa con el sombrero de la comparsa Los humanos, de Antonio Martínez Ares, en un guiño que une fútbol, Carnaval y Cádiz en una semana en la que ya se piensa en el Carnaval.
Una noche para espabilar
Con alerta naranja fuera y urgencia deportiva dentro, el Cádiz afronta una noche clave. Ganar significaría cortar la sangría, recuperar confianza y volver a mirar hacia arriba. Perder, en cambio, prolongaría una dinámica peligrosa y aumentaría la sensación de fragilidad.
El mensaje es claro. El Cádiz necesita reaccionar, volver a reconocerse y sostener sus mejores momentos durante más tiempo. Porque en Segunda División, y más aún en partidos como este, no basta con competir: hay que saber mandar.