El Cádiz CF evita firmar el peor arranque de su historia con su goleada al Leganés
La primera victoria de la temporada llegó justo a tiempo para impedir que los amarillos superasen el récord de ocho jornadas iniciales sin ganar que amenazaba con convertir este comienzo de Liga en único en la historia cadista.
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El Cádiz CF no solo necesitaba ganar al CD Leganés por la clasificación, por la tranquilidad de Albert Celades o por la urgencia de cambiar una dinámica que empezaba a pesar demasiado. Llegó y en el mejor partido de los últimos años, que le sirve también para evitar entrar en la hhistoria más negativa del club cadista.
Y es que el contundente 4-0 conseguido en el JP Financial Estadio tuvo también una consecuencia histórica: los amarillos evitaron convertirse en el Cádiz con más jornadas consecutivas sin ganar desde el comienzo de una temporada. Pero también podía ser en el equipo cadista con peor arranque de haber perdido.
La frontera estaba precisamente en el partido ante el Leganés. El empate de la jornada anterior frente al Tenerife había dejado al Cádiz con siete encuentros consecutivos sin conocer la victoria, igualando un precedente que llevaba 38 años sin repetirse. No ganar el sábado habría significado establecer un nuevo récord negativo. Pero el equipo de Celades respondió de la forma más contundente posible.
Para encontrar el único Cádiz que había comenzado una temporada con siete jornadas consecutivas sin ganar había que remontarse a la campaña 1988/89, en Primera División, según publicaba esta semana en sus redes el periodista Willy Doña. Aquel conjunto inició el campeonato con dos empates y cinco derrotas.
Los amarillos empataron ante Sevilla y Oviedo y perdieron frente a Celta, Logroñés, Athletic de Bilbao, Atlético de Madrid y Málaga. Precisamente, la derrota de la séptima jornada contra el desaparecido CD Málaga en el Ramón de Carranza provocó la destitución del entrenador austriaco Helmut Senenowitsch.
David Vidal tomó entonces las riendas del equipo y consiguió cortar inmediatamente la racha. En su estreno, en la octava jornada, el Cádiz venció por 0-2 en el campo del Español.
Treinta y ocho años después, el Cádiz de Celades había llegado exactamente al mismo límite. Sus números eran diferentes, con cuatro empates y tres derrotas en las primeras siete jornadas, pero compartía con aquel equipo el dato verdaderamente significativo: ninguno había conseguido ganar todavía.
El Leganés era, por tanto, la frontera. Un empate o una derrota habría llevado al Cádiz actual hasta ocho jornadas consecutivas sin victoria desde el comienzo del campeonato, algo sin precedentes en su trayectoria en categoría nacional.
De igualar otro registro histórico a evitar superarlo
La situación resulta todavía más llamativa porque este Cádiz ya había entrado en terreno histórico dos jornadas antes.
Después de los seis primeros encuentros, el conjunto amarillo acumulaba únicamente tres puntos, producto de tres empates y tres derrotas. Con el sistema actual de puntuación, igualaba así el registro del Mirandilla de la temporada 1935/36, que también sumaría tres puntos después de sus seis primeros compromisos: una victoria y cinco derrotas.
Pero había una diferencia aún más negativa. Aquel Mirandilla había conseguido ganar en la cuarta jornada, 3-1 al Gimnástico de Valencia. El Cádiz 2026/27 se convirtió, por tanto, en el primero de la historia del club en Segunda División que alcanzaba la sexta jornada sin haber conseguido una sola victoria.
El empate posterior en Tenerife prolongó la espera hasta siete partidos y llevó el registro a otra dimensión. Ya no se trataba únicamente de comparar temporadas del Cádiz en Segunda, sino de todas sus campañas en categoría nacional. Los siete encuentros sin ganar igualaban el límite alcanzado por el equipo de 1988/89.
Y ahí se ha detenido finalmente la caída estadística.
La goleada al Leganés deja una curiosa coincidencia histórica. Los dos Cádiz que más han tardado en conseguir su primera victoria desde el comienzo de una Liga necesitaron exactamente ocho partidos para hacerlo.
El de 1988/89 cortó la racha venciendo 0-2 al Español. El de 2026/27 lo ha hecho de una manera todavía más contundente con el 4-0 al Leganés en el JP Financial Estadio.
Antoñito Cordero, con dos goles, Vladyslav Kopotun y Aimen Moueffek fueron los encargados de convertir una tarde que podía terminar con un récord especialmente incómodo en la primera gran alegría de la temporada. Y no fue una victoria ajustada: el Cádiz firmó su actuación más convincente del curso y pasó de estar a un partido de hacer historia negativa a celebrar una goleada.
El resultado no puede borrar las siete jornadas anteriores. El Cádiz 2026/27 queda igualado con el de 1988/89 como el equipo que más encuentros ha necesitado para ganar por primera vez desde el inicio de una temporada. Pero al menos no ocupa ese lugar en solitario.
La goleada pone freno a una sucesión de registros negativos
El 4-0 tiene así un valor añadido al estrictamente clasificatorio. El Cádiz llegaba después de haber igualado primero el peor registro de puntuación conocido tras seis jornadas en Segunda, haber establecido después un nuevo registro en la categoría al alcanzar esos seis encuentros sin ganar y haber terminado igualando en Tenerife el récord absoluto de siete jornadas iniciales sin victoria.
Ante el Leganés tenía dos caminos. No ganar significaba avanzar un escalón más y convertirse en el primer Cádiz que necesitaba más de ocho partidos para conseguir su primera victoria. Ganar suponía detener la secuencia exactamente en el mismo punto en el que lo había hecho el equipo de 1988.
Y ganó. Además, lo hizo con un 4-0 que cambia considerablemente el estado de ánimo alrededor del equipo y le permite salir provisionalmente de los puestos de descenso, aunque con un partido más que Andorra y Córdoba.
Después de tantas semanas mirando hacia atrás para encontrar precedentes cada vez más incómodos, el Cádiz de Celades ha conseguido al menos detener la comparación más peligrosa. El mal arranque ya forma parte de sus números y las siete jornadas sin ganar no desaparecen, pero la goleada al Leganés impidió que este equipo quedara en solitario como el Cádiz con el peor inicio sin victorias de toda su historia.