El jugador del Cádiz Recio Golpea un balón en el último partido que ganaron los amarillos, ante la SD Huesca.
El jugador del Cádiz CF Iker Recio en el choque ante la SD Huesca de la primera vuelta. Foto: Cádiz CF.

El Cádiz CF necesita reencontrarse con el triunfo en El Alcoraz

Los amarillos visitan a la SD Huesca en un partido marcado por las bajas, el ruido de mercado y la necesidad de frenar la caída

Actualizado:

El Cádiz CF visita este domingo 1 de febrero a la SD Huesca en el Nuevo Alcoraz (18:30 horas) con la obligación de recuperar sensaciones y puntos. Tras dos derrotas consecutivas y tres tropiezos en los cuatro partidos disputados en este inicio de 2026, el equipo de Gaizka Garitano llega a Aragón con la sensación de haber perdido parte de su sitio en el campo y, con ello, su capacidad para controlar los partidos.

El contexto clasificatorio, sin embargo, no engaña: el Cádiz es undécimo con 34 puntos tras 23 jornadas y necesita volver a sumar para no descolgarse de la zona de playoff, mientras que el Huesca, en descenso con 24, afronta el partido como una final para salir de la zona roja.

El choque de la primera vuelta sirvió para que los amarillos se encaramaran a la primera posición, pero supuso el inicio de la primera crisis de resultados de la campaña. Luego, los dientes de sierra en los que ha convertido el Cádiz esta temporada le han llevado a ocupar la mitad de la tabla (justo el puesto once), pero aíun cerca de los puestos tanto de ascenso como de playoff.

Garitano mantiene un discurso sereno pese a los últimos resultados. El técnico insiste en que el equipo “está compitiendo bien” y que sigue generando ocasiones, aunque reconoce que hay detalles por corregir.

El problema para el Cádiz es que el margen se estrecha cuando el acierto desaparece y el equipo concede demasiado: el inicio de 2026 ha dejado un Cádiz más vulnerable, con menos dominio de las fases del juego y con pérdidas de control que se pagan caro en Segunda.

La previa, además, llega con ruido añadido. El Cádiz viaja sin Ontiveros, ausencia que ha alimentado especulaciones en un mercado de invierno que entra en sus últimas horas. A ello se suman las bajas ya conocidas de Tabatadze, lesionado de larga duración, y la de Brian Ocampo por sanción, además del impacto que ha generado en el entorno la salida disciplinaria de Fali.

El club ha incorporado esta semana a Sergio Arribas para reforzar la zaga, una pieza que Garitano conoce y que puede actuar como central o lateral izquierdo.

Con Ontiveros fuera del viaje y Brian sancionado, Garitano apunta a mantener el 4-4-2 con ajustes en banda. La idea es sostener el equilibrio en la medular y ganar profundidad por fuera sin perder control. De la Rosa se perfila como titular, con Antoñito Cordero cambiando de perfil.

El Cádiz CF necesita reencontrarse con el triunfo en El Alcoraz

El Huesca, en modo supervivencia

La SD Huesca afronta el duelo ante el Cádiz como una auténtica final anticipada. El equipo de Jon Pérez Bolo encadena cinco jornadas sin ganar, con tres derrotas y dos empates, y llega al partido anclado en puestos de descenso con 24 puntos. El regreso a El Alcoraz llega con la obligación clara de sumar de tres en tres para no quedar descolgado.

El inicio de 2026 tampoco ha mejorado las sensaciones del conjunto azulgrana, que sigue sin encontrar estabilidad ni resultados. A ello se suma un mercado de invierno convulso, con la salida de dos piezas importantes como Ángel Pérez y Kortajarena, bajas que obligan a Bolo a recomponer su once en un momento delicado.

El técnico oscense, sin embargo, mantiene un discurso de resistencia y compromiso. Bolo ha insistido en vivir cada semana como una final y en exigir un paso adelante a su plantilla, apelando al empuje de El Alcoraz y a la necesidad de competir al límite. Recupera a Sielva tras sanción y podría dar minutos a algunas de las incorporaciones recientes, aunque sin excesos por la falta de ritmo competitivo.

En este contexto, el Huesca buscará un partido de máxima intensidad, con control emocional, ritmo bajo cuando convenga y castigo al error rival. Un escenario incómodo para un Cádiz que necesita recuperar control y claridad.

Cuatro claves del partido

Es cierto que los partidos, sobre todo en segunda, se deciden por detalles, pero merece la pena reseñar cuatro claves del choque de esta tarde en El Alcoraz:

  • Volver a mandar en el ritmo. Uno de los grandes retos del Cádiz en El Alcoraz será recuperar el control de los partidos. En las últimas jornadas, el equipo ha cedido demasiados metros y demasiadas fases de dominio al rival, algo que le ha obligado a defender más tiempo del deseado cerca de su área. Un dominio que no es posesión de balón, sino control del partido. Ante un Huesca incómodo y necesitado, el Cádiz deberá ser capaz de gobernar el ritmo, decidir cuándo acelerar y cuándo pausar, y evitar que el encuentro se convierta en un intercambio constante de golpes.
  • Eficacia en las dos áreas. El Cádiz está generando ocasiones, incluso claras, pero el acierto ha caído de forma notable. Ante el Albacete tres manos mano y un disparo en un rechace en una de ellas y ante el Granada cuatro remates a los postes. En una categoría tan ajustada como la Segunda, la diferencia suele estar en los detalles, y el Cádiz necesita reencontrarse con la contundencia que sí tuvo tras el cambio de sistema. Sin Tabatadze y con bajas, hay que afibar la puntería.
  • Gestión emocional y escenario. El Alcoraz es un campo exigente, donde el Huesca suele crecer desde la intensidad y el juego físico. Además, los locales afrontan el partido con la urgencia de salir del descenso, un factor que puede jugar a su favor si logran adelantarse o sostener el marcador. El Cádizlleer bien el partido, manejar bien los tiempos, no precipitarse y saber agunatar momentos de presión ambiental y de empuje rival.
  • Reducir errores defensivos. En este inicio de 2026, el Cádiz ha encajado más goles de los habituales y, en varios casos, tras errores individuales o malas decisiones en zonas comprometidas. Ante un Huesca que vive de castigar fallos, segundas jugadas y acciones aisladas, la solidez defensiva será clave. Minimizar concesiones y mantenerse concentrado durante todo el encuentro será tan importante como generar peligro en campo contrario.

Qué dicen los números

Las estadísticas refuerzan la idea de un partido más equilibrado de lo que indica la clasificación. El Cádiz llega con mejores registros globales: suma 34 puntos por los 24 del Huesca, ha ganado más partidos (9 por 6) y presenta mejores cifras en las dos áreas, con 26 goles a favor y 26 en contra, frente a los 21 marcados y 32 encajados del conjunto oscense.

En producción de juego, las diferencias son menores. El Cádiz tiene una ligera ventaja en posesión (46% por 45%), acumula más tiros (183 por 180) y más remates a puerta (76 por 63). También saca más córners (119 por 102) y sostiene mejores porcentajes de precisión, tanto en pase (79% por 76%) como en el manejo del volumen (8.261 pases totales del Cádiz por 8.179 del Huesca). Todo ello dibuja un partido de márgenes cortos, donde el acierto y la gestión de los momentos puede pesar más que el volumen.

El Cádiz CF necesita reencontrarse con el triunfo en El Alcoraz

Los enfrentamientos recientes muestran un cruce con tendencia a la igualdad, aunque el Cádiz ha sido capaz de competir bien ante el Huesca en los últimos duelos. El precedente de la primera vuelta terminó 1-0 para los amarillos, en un partido decidido en el tramo final.

Para el Cádiz, El Alcoraz es una oportunidad de frenar la dinámica, recuperar control y sumar para no perder pie en la pelea por la zona alta. Para el Huesca, es una final por supervivencia. En un escenario de tensión y urgencia, la diferencia puede estar en quién gobierne el ritmo, quién se equivoque menos y quién acierte cuando el partido se decide en una o dos jugadas.

El Cádiz CF necesita reencontrarse con el triunfo en El Alcoraz