El Cádiz CF recupera su peor versión en Granada y deja a Celades en la cuerda floja
Una segunda parte desastrosa y los continuos cambios del entrenador devuelven al equipo a las dudas del comienzo de Liga
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El Cádiz CF volvió a las andadas en Granada y cayó por 2-0 después de una segunda parte desastrosa que deja a Albert Celades contra las cuerdas. Toda la evolución del último mes de competición desapareció de un plumazo. Y ya no se puede achacar a que el entrenador está conociendo a la plantilla, van 10 jornadas y el equipo estaba mejorando y los cambios lo han empeorado.
Ante el Granada CF, los amarillos habían competido más o menos durante los primeros 45 minutos, aunque apenas disfrutaron de cinco minutos de verdadero protagonismo ofensivo, pero se desmoronaron tras el descanso. Los goles de Gumbau y Jorge Pascual castigaron dos errores defensivos y devolvieron al equipo a una realidad que parecía estar empezando a superar.
Celades volvió a modificar el once. Dejó a Jandro en el banquillo, retrasó a Doué al doble pivote junto a Zárate y mantuvo a Moueffek en la mediapunta, casi como un segundo delantero. Eso de cuando encuentres un once que funciona tócalo lo menos posible hasta afianzarlo parece que no va con él. Desde el 4-0 al Leganés, no ha repetido ni once, ni casi planteamiento.
Y el equipo sigue en descenso, cada vez más lejos de mitad de tabla y muy lejos de los puestos de fase de ascenso. Igual eso no preocupe en exceso en la zona noble de la entidad, más centrados en ampliaciones de capital, cómo controlar el poder del club y llevar adelante sus proyectos faraónicos. Pero en el cadismo, preocupa y casa vez más y las alarmas ya están encendidas.
En el Nuevo Los Cármenes, el Granada encontró facilidades para circular por el centro del campo desde el principio, aunque el Cádiz sostuvo razonablemente el encuentro. Manu Lama y Pedro Alemañ avisaron para los locales, mientras que Vladys y, sobre todo, Antoñito Cordero protagonizaron las mejores aproximaciones amarillas pasada la media hora. El 0-0 al descanso no era un mal resultado ni una lectura injusta del partido.
Pero todo se desmoronó tras el paso por los vestuarios.
Dos errores y una segunda parte para olvidar
El Cádiz salió en la segunda parte presionando más arriba, pero también dejando espacios a su espalda. Y el Granada avisón. Primero en una acción en la que Manu Fernández no consiguió cortar una acción local. En el 50, el balón le llegó a Rodela. Sergio Arribas de tragó al bicicleta del extremo, que alcanzó la línea de fondo y retrasó el balón para que Gumbau marcara desde fuera del área con un disparo que cogió a David Gil a contrapié, aunque puede que pudiera hacer algo más.
Celades reaccionó pasando a un claro 4-4-2, dando entrada a Izeta y Borja Vázquez por Moueffek y Cordero. El Cádiz mostró rabia, recuperó algunos balones arriba y tuvo una ocasión de Izeta, pero jugó con demasiada precipitación y muy poca precisión en el último pase.
En el minuto 67 entraron Jandro por Doué y Juan Díaz por Beñat, aunque apenas hubo tiempo para comprobar el efecto de los cambios. Una pésima salida de balón de Javi Castro entregó la posesión al Granada y el contraataque terminó con Jorge Pascual marcando el 2-0. El Cádiz quedó desdibujado, sin continuidad ni sensación de poder regresar al encuentro. Kovacevic sustituyó después a un Castro renqueante.
En el tramo final, Borja Vázquez tardó demasiado en resolver una ocasión con la portería desguarnecida y permitió que Juanjo Flores bloqueara su remate. El córner posterior retrató el desconcierto: Jandro recibió en la frontal con opción de disparar, abrió hacia Ibon y este devolvió el balón a Borja, que había sacado el córner. La jugada acabó en saque de banda para el Granada.
Ya en la prolongación, Borja estrelló en el larguero un magnífico centro de Ibon, antes de que las últimas acciones volvieran a perderse entre errores y precipitación.

Celades desanda el camino
Lo más preocupante no es solo la derrota, sino el retroceso. Celades parecía haber encontrado una estructura sobre la que construir, especialmente tras la victoria ante el Leganés, pero ha vuelto a las pruebas y los cambios de posición. Doué ya no se parece al futbolista que destacó en aquel encuentro, Jandro ha perdido la titularidad y la insistencia en situar a Moueffek de inicio parece estar condicionando el equilibrio colectivo. No se trata de señalar al jugador, sino de cuestionar cuánto sacrifica el entrenador para darle cabida.
La pretemporada improvisada que podía justificar las dudas iniciales debería haber terminado hace tiempo. En la décima jornada, el Cádiz volvió a ofrecer una segunda mitad propia de aquel arranque liguero en el que ni el equipo ni su entrenador parecían encontrar el camino.
Con siete puntos en diez jornadas, el Cádiz continúa hundido en la zona baja. La forma de perder ante el Sporting y el desplome en Granada le devuelven esa cara de perdedor que parecía estar dejando atrás.
Mientras en la planta noble del club se habla de ampliaciones de capital, movimientos accionariales, Nasdaq y macroproyectos, el equipo vuelve a perder el rumbo sobre el césped. Y Celades, después de diez jornadas y una única victoria, se queda con muy poco margen para seguir buscando soluciones.