El Cádiz CF suma por fin en la segunda vuelta en Burgos, entre el frío y el sufrimiento
Los amarillos se adelantaron pronto con un gol de Dawda, pero volvieron a perder el control del partido y sobrevivieron gracias, sobre todo, a Víctor Aznar
El Cádiz CF estrenó su casillero de puntos en la segunda vuelta con un empate (1-1) en El Plantío que supo más a resistencia que a recuperación. Porque hasta en la últimísima jugada, los de Garitano estuvieron cetrca de encajar el segundo.
Los cadistas estrenan su casillero de puntos en la segunda vuelta, sí, pero, pese al nuevo dibujo táctico de la segunda mitad con tres centrales y un trivote, siguen con el mismo guion: no controlan los partidos, van a remolque en el juego, sufren y aún así disponen de ocasiones de gol para que el resultado fuera otro.
En una tarde de intenso frío (según datos de la Aemet, el encuentro comenzó por debajo de los 4,5ºC y terminó con menos de 4ºC) los amarillos siguen sin controlar el juego (con o sin balón) y, por momentos, defendiéndose como podían ante el aluvión rival.
Hubo cambios en el once y más sorpresas de lo esperado. Joaquín entró por Ortuño, Diarra ocupó el lugar de Brian y Antoñito Cordero siguió en la derecha, además del regreso de Jorge Moreno. El dibujo, el habitual 4-4-2 de inicio.
El choque arrancó sin dominador claro. Ambos equipos se acercaban con intención, aunque al Cádiz se le seguía detectando esa falta de contundencia atrás que tanto le está penalizando, esta vez lejos del área.
En el minuto 11 llegó la jugada que puso el partido donde quería el conjunto de Garitano. Contra vertiginosa. Diakité cortó una acción rival en su propia área, condujo unos metros con decisión y entregó a Álvaro García Pascual. El delantero, de primera y con un pase extraordinario, lanzó a Dawda al espacio. El mauritano ganó la acción a Sergio González y, esta vez sin picaditas ni frivolidades, la puso con efecto al ángulo largo. Cantero llegó a tocar, pero el 0-1 subió al marcador.
No fue una definición limpia, pero sí efectiva. Y eso era noticia. Hacía muchos partidos que el Cádiz no se ponía por delante… y menos sin que hubiera pasado demasiado. Tras el gol, los amarillos intentaron controlar el partido desde la posesión. Durante casi diez minutos frenaron la reacción local, pero la inercia terminó inclinando el campo hacia la portería de Víctor Aznar y ya apenas hubo vuelta atrás.
El Burgos aprieta y encuentra premio
El Burgos CF comenzó a acumular ocasiones. En el 28, un centro de Fer Niño se paseó por la línea de gol sin rematador. Medio minuto después, David González obligó a Jorge Moreno a sacar casi bajo palos. El Cádiz recuperó algo de balón, pero el Burgos estaba agazapado.
En el 34, Curro avisó con un cabezazo desviado. En el 35, Morante estrelló otro remate en el larguero tras saque de esquina y, segundos después, Florian se topó con un paradón de Aznar. Se mascaba el empate.
El Cádiz había marcado en la única que había tenido. El Burgos acumulaba cuatro claras. En el 37 llegó el 1-1. Nueva subida de Florian, centro al área, prolongación de Fer Niño y David González remachando en el área pequeña prácticamente solo. El sufrimiento cadista acababa de comenzar.
Hasta el descanso, los locales siguieron sumando llegadas y obligando a intervenir a Aznar. El Cádiz resistía sin controlar. Solo en la prolongación logró sacudirse el dominio, con centros peligrosos pero sin remate.
Tres centrales y el mismo guion
Garitano movió ficha al descanso. Antoñito Cordero se quedó en la caseta y entró Pelayo para formar línea de tres centrales. La intención era blindarse. El efecto fue relativo. En el 46, Aznar y el poste evitaron el segundo gol local.
El Cádiz jugaba con tres centrales, carrileros más altos y prácticamente un trivote, manteniendo a Álvaro y Dawda en dos alturas. Pero defendía más que atacaba. El partido era de los locales, pero los amarillos mantenían, con sufrimiento, el punto.
El ritmo bajó y eso dio algo de oxígeno al Cádiz, aunque sin presencia real en ataque. El plan era simple y previsible: buscar la velocidad de Dawda, demasiado solo como para hacer milagros. Aún así, los cadistas tuvieron algunas ocasiones. En el 74, Diarra probó desde la frontal. En el 77, Ortuño cruzó en exceso. Mientras, Aznar seguía sosteniendo al equipo. En el 79 corrigió un error de Joaquín.
El propio Joaquín tuvo una buena ocasión en el 91, al cazar un rechace de una falta lateral, pero su disparo se marchó desviado. La última fue para los locales. En el 94, el Burgos tuvo tres ocasiones consecutivas en la misma acción, pero entre Aznar, Caicedo y de nuevo Aznar evitaron la derrota.
El Cádiz suma su primer punto de la segunda vuelta, pero vuelve a hacerlo desde el sufrimiento extremo. Cambió el dibujo, pero no la dinámica del juego: no controla los partidos, resiste y depende del acierto puntual.
En una tarde gélida, con el termómetro por debajo de los 4 grados al final del encuentro, el Cádiz encontró un pequeño alivio clasificatorio. Pero las dudas siguen intactas.

Ficha técnica
Burgos CF: Cantero, Lizancos, Sergio González, Grego Sierra, Florian Miguel, Atienza, Morante (Galdames, 86'), David González, Iñigo Córdoba (Mario González, 83'), Curro Sánchez (Mollejo, 63') y Fer Niño (Appin, 83').
Cádiz CF: Víctor Aznar, Iza Carcelén (Caicedo, 68'), Jorge Moreno, Iker Recio, Climent (Pereira, 59'); Antoñito Cordero (Pelayo Fernández, 45'), Moussa Diakité (Ortuño, 68'), Joaquín González, Diarra; García Pascual y Dawda (Dómina, 81').
Goles: 0-1 (10') Dawda. 1-1 (36') David González.
Árbitra: Marta Huerta de Aza (comité tinerfeño). Amonestó a los visitantes Joaquín González (85) y Dómina (90+2') y al local Morcillo (90+4).