El Cádiz CF vuelve a jugar otra final en Castellón… y otra vez abriendo la jornada
Los amarillos visitan Castalia con una nueva vida extra tras los tropiezos de sus rivales, pero llegan con la enfermería llena y obligados, como mínimo, a puntuar
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El Cádiz CF vuelve a abrir una jornada de LaLiga Hypermotion en viernes y vuelve a hacerlo con el agua al cuello. Otra vez un partido marcado como decisivo. Otra vez una nueva oportunidad concedida por unos rivales que tampoco terminan de escapar. Otra vez la obligación de ganar de una vez para dejar de depender de terceros y evitar llegar al límite absoluto en las dos últimas jornadas.
Porque la derrota ante el Deportivo dolió, pero los resultados posteriores evitaron un desastre mayor. El Huesca perdió, el Mirandés también, el Zaragoza sigue hundido, la Cultural Leonesa casi descendida y el Cádiz mantiene tres puntos de ventaja sobre el descenso. Sigue vivo. Sigue dependiendo de sí mismo. Pero cada jornada que pasa transmite más sensación de agonía que de reacción.
Ahora espera Castalia. Un escenario incómodo para un Cádiz que apenas ha ganado 10 partidos en toda la temporada y que visita a un Castellón lanzado a por el playoff de ascenso. Los de Pablo Hernández son uno de los equipos más ofensivos de la categoría y llegan obligados también a ganar para sostener su plaza entre los seis primeros.
La comparación estadística explica buena parte del reto que tiene el Cádiz. El Castellón suma 66 goles a favor, 417 disparos y 201 tiros a puerta, cifras muy superiores a las de un conjunto amarillo que apenas alcanza los 36 tantos, 297 remates y 120 disparos entre palos.
El equipo gaditano necesitará seguramente un partido muy serio atrás y mucha eficacia arriba para tener opciones reales de sacar algo positivo.

Los números también reflejan otro problema evidente: el Castellón obliga a defender durante muchos minutos, vive cerca del área rival y acumula ocasiones con facilidad. El Cádiz tendrá que evitar que el encuentro se convierta en un ida y vuelta constante, porque ahí el conjunto albinegro maneja muchos más recursos.
Plaga de bajas y dudas en el once
La semana, además, ha venido marcada por nuevas bajas importantes. Suso y Roger Martí ni siquiera viajaron a Castellón y todo apunta a que podrían haberse despedido ya de la temporada por problemas musculares. Dos ausencias que se unen a las ya conocidas de Joaquín González, Iza Carcelén y Tabatadze.
Precisamente la lesión de Joaquín obliga otra vez a rehacer el centro del campo. Todo apunta al regreso de Iker Recio tras cumplir sanción, mientras que Diakité podría volver a tener protagonismo en la medular. La baja de Suso abriría la puerta a De la Rosa en banda, con Antoñito Cordero manteniendo su sitio tras ser de lo poco salvable ante el Deportivo.
También existe la duda táctica arriba. Idiakez podría apostar por Lucas Pérez como segundo punta o mediapunta, dejando a Álex Fernández en el banquillo. Otra opción sería precisamente la contraria: Álex cerca de enganche, casi como un trivote, y Lucas esperando como recurso para la segunda parte.

Lo que sí parece claro es el mensaje de Idiakez durante toda la semana: el equipo sigue creyendo. “Estamos vivos y dependemos de nosotros”, insistió el técnico vasco en la previa. También habló de orgullo y de la necesidad de competir “con alma” en este tramo final.
Un Castellón ofensivo y un Cádiz obligado a resistir
El equipo de Pablo Hernández (ex jugador del Cádiz) llega después de dejar escapar puntos importantes en las últimas semanas, pero sigue dependiendo de sí mismo para jugar el playoff. En Castalia se sienten fuertes, con un fútbol ofensivo y muy agresivo arriba que exigirá máxima concentración a la defensa amarilla.
Especial atención habrá que poner en jugadores como Cipenga, Jakobsen o Cala, futbolistas capaces de romper partidos en cualquier momento. El técnico castellonense ya avisó del respeto que le tiene al Cádiz y espera un rival “con el cuchillo entre los dientes”.
El problema para el Cádiz es que ya apenas queda margen para medias tintas. Un empate podría servir como mal menor dependiendo del resto de resultados, pero prolongaría la agonía. Una derrota volvería a meter muchísimo miedo de cara a las dos últimas jornadas.
Y como siempre, y por desgracia, también habrá que estar atentos al VAR. En la sala estará Carlos Del Cerro Grande, especialista habitual en dejar actuaciones difíciles de olvidar para el cadismo. Ojalá esta vez el protagonismo sea únicamente futbolístico, porque bastante necesita ya el Cádiz los puntos como para añadir otro capítulo arbitral a la colección histórica de delcerrograndeadas.
El Cádiz afronta otra final. Ya van demasiadas. Pero probablemente esta sea una de las más incómodas: fuera de casa, con bajas importantes, ante un rival ofensivo y con la sensación de que el margen psicológico empieza a agotarse.
La buena noticia para los amarillos es que siguen vivos pese a todo. La mala, que ya casi nadie cree que esto vaya a resolverse sin sufrimiento hasta el último día.